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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 20/03/2026 10:52
Murió Carlos Guerrero, uno de los referentes históricos de la ganaderÃa argentina y figura clave del mejoramiento genético bovino en el paÃs. Formaba parte de la familia que introdujo la raza Angus en 1879, hoy la base de la carne premium argentina reconocida a nivel mundial. La noticia fue confirmada por la Sociedad Rural Argentina (SRA), entidad que lo despidió con un mensaje en su cuenta de X y destacó el legado de una familia que cambió el rumbo de la producción de carne en el paÃs durante más de un siglo. El origen de la historia de Guerrero se remonta a fines del siglo XIX. En 1879, Carlos Francisco Guerrero Cueto introdujo en el paÃs los primeros ejemplares de la raza Angus. TenÃa 32 años cuando llevó tres animales el toro Virtuoso y las vaquillonas Aunt Lee y Cinderella a su establecimiento en la localidad bonaerense de General Madariaga. Aunque otros estancieros habÃan traÃdo ejemplares algunos años antes, fueron los de Guerrero los que quedaron registrados oficialmente y marcaron el inicio real de la raza en el paÃs. Hoy están entre los animales más caros de la ganaderÃa argentina: un toro reproductor puede valer en promedio unos $10 millones, aunque los campeones superan los $40 millones y en remates excepcionales llegaron a pagarse hasta 115 millones de pesos. Sin embargo, en esos primeros años, el Angus no fue bien recibido. Muchos productores consideraban que esos animales, más chicos que otras razas, no iban a funcionar como ganado de carne e incluso fueron vistos como una rareza. Sin embargo, con el paso del tiempo la raza empezó a ganar terreno y en 1881 debutó en la Exposición Rural de Palermo. Ese momento marcó el inicio de un proceso que terminarÃa cambiando la genética ganadera argentina. Con los años, el Angus pasó de ser una apuesta discutida a convertirse en la raza dominante. Hoy se estima que más del 55% del ganado argentino es Angus y que, si se suman los cruces, más del 70% de la genética bovina del paÃs tiene origen en esa raza. Además, es la más valorada por frigorÃficos, exportadores y restaurantes porque produce carne más tierna y con mayor nivel de grasa infiltrada, lo que mejora el sabor y la calidad final del producto. La familia Guerrero mantuvo viva esa tradición a través de la cabaña Charles de Guerrero. Durante décadas, la presencia de la familia en la pista central de la Exposición Rural se convirtió en una imagen habitual, con numerosos premios obtenidos por sus animales y una fuerte participación en el desarrollo de la raza en el paÃs. El trabajo de la familia siempre estuvo enfocado en mejorar la genética. El objetivo fue producir animales más eficientes y con carne de mayor calidad, un proceso que se fue transmitiendo de generación en generación y que terminó siendo uno de los pilares del crecimiento del sector ganadero argentino. Con profundo pesar despedimos a Carlos Guerrero, referente indiscutido de la ganaderÃa argentina y protagonista de una historia familiar que forma parte del ADN productivo de nuestro paÃs, publicó la SRA en su cuenta oficial de X. Su legado se remonta a 1879, cuando Charles de Guerrero introdujo la raza Angus en la Argentina, dando origen a una de las cabañas más antiguas del mundo. Desde entonces, la familia Guerrero a lo largo de generaciones ha sostenido un compromiso inquebrantable con la mejora genética y la excelencia productiva, valores que Carlos honró y proyectó con dedicación y pasión", dice el texto de la entidad rural. Guerrero se desempeñó como Secretario, Director de Registros Genealógicos, Vocal Titular, Vocal Suplente, Vocal de Distrito e integrante de la Comisión Revisora de Cuentas de la SRA. Nunca vamos a olvidar la imponente presencia de la familia Guerrero en la pista central de Palermo, sÃmbolo de una tradición de trabajo y excelencia, reflejada en los innumerables premios obtenidos a lo largo de los años. Acompañamos a su familia y seres queridos en este momento de dolor, con el respeto y el reconocimiento a una vida dedicada al campo. Hoy la actividad sigue en manos de la séptima generación. Carlos José Pepe Pestalardo Guerrero, nieto del histórico referente, asumió la conducción de la cabaña y continúa el camino familiar, que incluye incluso la exportación de genética a Europa. Según explicó, la misión sigue siendo la misma: mejorar la genética de los animales para que cada vaca produzca carne de mayor calidad con menos recursos.
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