20/03/2026 10:02
20/03/2026 10:02
20/03/2026 10:02
20/03/2026 10:02
20/03/2026 10:01
20/03/2026 10:01
20/03/2026 10:01
20/03/2026 10:01
20/03/2026 10:01
20/03/2026 10:00
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 20/03/2026 08:14
Una antigua formación geográfica fluvial ha sido detectado a más de 35 metros de profundidad en la superficie de Marte, revelando evidencias sólidas de la presencia de agua en el planeta rojo durante su pasado remoto. Este hallazgo, realizado por el rover Perseverance de la NASA en el cráter Jezero, extiende el período de posible habitabilidad del planeta y refuerza la hipótesis de que Marte pudo haber albergado vida en condiciones mucho más favorables que las actuales. El descubrimiento se presenta como uno de los resultados más significativos de la misión y redefine el cronograma conocido de la historia hidrogeológica marciana. Los detalles de la investigación fueron publicados en la revista Science Advances. Perseverance, lanzado en 2020 con el objetivo central de buscar indicios de vida antigua en Marte, ha explorado desde su aterrizaje en febrero de 2021 el cráter Jezero. En este sector recolecta muestras de rocas para su posterior análisis. La NASA seleccionó el cráter, de unos 45 kilómetros de diámetro y situado al norte del ecuador marciano, por sus notorias características geológicas. Estas formaciones sugieren la existencia pasada de cursos de agua y, potencialmente, la capacidad de sustentar vida. Particularmente, una sección denominada Unidad del Margen llamó la atención de los científicos debido a su concentración de carbonatos. Según la NASA, estos minerales, comunes en la Tierra en entornos acuáticos estables como mares someros o lechos lacustres, permiten deducir la existencia de interacciones prolongadas entre agua y roca en el pasado marciano. Las pruebas recogidas por el Perseverance se basan en 78 recorridos efectuados entre septiembre de 2023 y febrero de 2024, combinando tecnología avanzada de radar de penetración terrestre, registros de satélite y sistemas de posicionamiento del rover. El instrumento clave fue el RIMFAX (Radar Imager for Mars Subsurface Experiment), que logró identificar las estructuras subterráneas en un área inferior a la explorada tradicionalmente. La evidencia La profundidad alcanzada en este estudio, de más de 35 metros, equivale a casi el doble del alcance logrado por exploraciones previas del radar en Marte. El grupo liderado por Emily Cardarelli, de la Universidad de California en Los Angeles, procesó los datos obtenidos para ensamblar un mapa tridimensional de las capas bajo la superficie polvorienta del planeta. El radar distinguió numerosas clinoformas, es decir, capas inclinadas de sedimento asociadas a los deltas fluviales. Según el equipo citado por Science Advances, estas estructuras se forman cuando un río desemboca en una masa de agua estancada, como un lago, y deposita arena y lodo. Los especialistas estiman que este delta subterráneo se originó entre 3.700 y 4.200 millones de años atrás, lo que lo sitúa como anterior a la delta visible en forma de abanico (Delta Occidental) en el fondo del cráter Jezero. Durante el recorrido de aproximadamente 6,1 km, los investigadores identificaron numerosas estructuras subsuperficiales y estratificación a escala submétrica a centimétrica, según lo expuesto en la publicación científica. El estudio sostiene que estos reflectores subsuperficiales son consistentes con estructuras fluviales enterradas y estratos deltaicos, que han experimentado múltiples episodios de erosión y deposición. El descubrimiento implica que un sistema fluvial de mayor antigüedad existió previamente en ese mismo lugar. El equipo de Cardarelli destacó que RIMFAX ha revelado un entorno deltaico subterráneo anterior bajo el delta actual, extendiendo así el período de posible habitabilidad de Jezero aún más atrás en el tiempo. Esto amplía sustancialmente las oportunidades de encontrar signos preservados de vida marciana antigua. Una de las principales conclusiones del estudio, reproducida por Science Advances, subraya que la superficie de Marte albergó en el pasado agua líquida y un clima más cálido que el actual, con interacciones pasadas entre agua y roca registradas en los depósitos de carbonato hallados en su superficie. La Unidad del Margen, ubicada cerca de la entrada fluvial del cráter Jezero, es calificada en el informe como un importante depósito de carbonato de magnesio, cuya génesis habría estado vinculada a la presencia de agua líquida. A partir de los sondeos a más de 35 metros de profundidad alrededor de 1,75 veces más profundo que otras unidades previamente exploradas dentro del cráter, los científicos consideran que el hallazgo pone de manifiesto un paleopaisaje bien conservado en el que se desarrolló un entorno deltaico antes de la formación del delta occidental de Jezero, ya en el período Noeico (hace entre 4.200 y 3.700 millones de años). La identificación de un antiguo delta fluvial sepultado bajo el cráter Jezero, lograda por la misión Perseverance de la NASA empleando el radar RIMFAX, ofrece pruebas contundentes de que Marte albergó agua líquida y condiciones potencialmente habitables mucho antes de lo que se conocía. Este delta es anterior al que hasta ahora se creía el principal registro de episodios hídricos en la región, por lo que redefine el cronograma de la evolución marciana y amplía las posibilidades de hallar huellas de vida pasada en el planeta rojo.
Ver noticia original