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  • Científicos descubrieron un minidinosaurio en la Patagonia: pesaba menos de un kilo, pero era rápido y letal

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    Fecha: 19/03/2026 16:31

    Un fósil encontrado en el norte de la Patagonia podría cambiar todo lo que se sabe sobre un grupo enigmático de dinosaurios pequeños. Se trata de un ejemplar casi completo de Alnashetri cerropoliciensis, un animal diminuto que, pese a su tamaño, aporta claves decisivas para entender la evolución de los alvarezsáuridos, un linaje que durante décadas desconcertó a la paleontología. El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Minnesota Twin Cities y especialistas argentinos, entre ellos Sebastián Apesteguía, describe un esqueleto articulado encontrado en la zona de La Buitrera, en Río Negro. Leé también: Streaming del Conicet: los científicos revelaron cuál es su dinosaurio preferido (y algunos lo tienen tatuado) A diferencia de otros restos fragmentarios, este ejemplar conserva gran parte de su estructura original, lo que permitió reconstruir con precisión la anatomía de la especie y revisar hipótesis previas sobre su desarrollo evolutivo. Publicado en la revista Nature, el estudio tiene como pieza central el nivel de preservación del fósil: los huesos no solo están completos en gran medida, sino que mantienen una disposición cercana a la que tenían en vida. En paleontología es común tener material (fósiles) fragmentarios, ya que los factores ambientales y el propio proceso de fosilización son claves en la preservación de cada ejemplar, explicó Gabriel Díaz Yantén, estudiante de paleontología, en su cuenta de Instagram @paleogdy. Por esta razón el nuevo material de Alnashetri es tan emocionante. Tenemos un esqueleto muy bien preservado y casi completo, agregó. Un dinosaurio mínimo que cambia el mapa evolutivo Alnashetri cerropoliciensis medía poco y pesaba menos de un kilo. Sin embargo, ese tamaño reducido no corresponde a una etapa juvenil. El análisis microscópico de los huesos confirmó que el ejemplar era adulto, con al menos cuatro años de vida. Ese dato resulta clave. En paleontología, los fósiles pequeños suelen generar dudas sobre si pertenecen a crías o a especies de tamaño reducido. En este caso, la evidencia descarta esa ambigüedad y posiciona a este dinosaurio entre los más pequeños conocidos, dentro de los no avianos, en Sudamérica. Aunque su tamaño era mínimo, su anatomía sugiere que no era un animal indefenso. Como terópodo, pertenecía al mismo grupo de dinosaurios carnívoros, y sus rasgos indican que era ágil y probablemente un cazador de presas pequeñas, como insectos u otros animales diminutos. Leé también: Científicos del Conicet descubrieron un dinosaurio carnívoro que habría sido de los últimos en extinguirse Además, su anatomía muestra una combinación de rasgos primitivos y otros más especializados. Tenía brazos relativamente más largos y dientes más desarrollados que sus parientes posteriores, lo que sugiere que las primeras etapas del grupo no estaban tan adaptadas como las formas más tardías, muchas de ellas vinculadas a dietas insectívoras. Ese punto permite reconstruir una secuencia evolutiva más clara: primero ocurrió la reducción de tamaño corporal y, más adelante, aparecieron las adaptaciones extremas que caracterizan a algunos alvarezsáuridos. Un linaje extraño que empieza a entenderse Los alvarezsáuridos forman parte de los terópodos, el mismo grupo que incluye a las aves. Se caracterizan por tener dientes pequeños, brazos cortos y una única garra funcional prominente en el pulgar. Durante años, su evolución resultó difícil de rastrear debido a la falta de fósiles completos, especialmente en Sudamérica. Hasta ahora, la mayoría de los ejemplares mejor conservados provenían de Asia, mientras que en esta región predominaban restos aislados o incompletos. La aparición de un esqueleto casi íntegro en Patagonia funciona como una referencia para reinterpretar materiales previos y reorganizar el árbol evolutivo del grupo. Los propios investigadores comparan el valor del hallazgo con una piedra Rosetta paleontológica, en el sentido de que permite decodificar información que antes estaba fragmentada o mal interpretada. Leé también: Fósiles de dinosaurios y suelos lunares: el valle de San Juan que es Patrimonio de la Humanidad Un origen más antiguo de lo que se creía El estudio no solo redefine la anatomía de estos dinosaurios, sino también su historia en el tiempo. A partir de comparaciones con fósiles más antiguos de América del Norte y Europa, el equipo concluye que los alvarezsáuridos podrían haber surgido antes de lo estimado. Esa hipótesis abre la posibilidad de que su origen se remonte a una etapa previa a la fragmentación del supercontinente Pangea. Si se confirma, implicaría que su distribución global no dependió de migraciones posteriores entre continentes separados, sino de un proceso más temprano y gradual, vinculado a la deriva continental. Patagonia, un territorio clave para reconstruir el pasado El yacimiento de La Buitrera vuelve a ubicarse en el centro de la escena científica. En los últimos años, esa zona aportó fósiles relevantes para entender ecosistemas del Cretácico, incluidos reptiles, mamíferos primitivos y ahora este dinosaurio diminuto. El trabajo también deja abierta la puerta a nuevos descubrimientos. Según los investigadores, ya existe otro material relacionado en proceso de preparación, lo que podría ampliar aún más el conocimiento sobre este grupo. En un campo donde cada fragmento cuenta, este ejemplar demuestra que incluso los dinosaurios más pequeños pueden tener un impacto enorme en la forma de entender la evolución.

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