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Parana » Valor Local
Fecha: 19/03/2026 08:20
El Banco Central mantuvo la racha compradora y ayer se alzó con otros 58 millones de dólares. Sin embargo, las reservas brutas mostraron una caída de 226 millones de dólares. El motivo principal fue la fuerte disminución en la cotización del oro, que ayer derrapó 3,8% para finalizar en su valor más bajo del año. La depreciación del oro está relacionada al menos de manera indirecta con la guerra desatada con Irán. La fuerte suba del precio del petróleo genera mayores presiones inflacionarias en Estados Unidos. La expectativa de los mercados es que la Reserva Federal norteamericana demore para volver a bajar las tasas de interés. En un contexto de elevada inestabilidad, los inversores prefieren refugiarse en tasas bonos del Tesoro que permanecerán con tasas más altas por algún tiempo y evitar el oro, que ya tuvo un gran salto el año pasado. La onza cerró ayer en USD 4.823, lejos de los USD 5.500 que había tocado a principios de año. A fines de 2025, el oro sumaba el equivalente a USD 9.000 millones en las arcas del Central, un incremento de más de 60% en apenas un año. Equivalía en aquel momento al 20% del total de las reservas brutas. Esta significativa participación explica por qué una caída en la cotización tiene un impacto significativo cuando se produce. La debilidad del metal precioso y la necesidad de utilizar recursos propios para hacer frente a los vencimientos de deuda impiden una suba mayor en el nivel de reservas. El Central lleva adquiridos más de USD 3.300 millones en el año, luego de 51 días consecutivos de compras. Es esperable que incluso el monto diario de compras aumente significativamente en el segundo trimestre, cuando se liquiden los dólares de la cosecha gruesa. Las reservas arrancaron el año en USD 42.000 millones y ayer sumaban 44.495 millones de dólares. Esta suba cercana a los USD 2.500 millones en el año podría haber sido mucho mayor pero los aspectos mencionados (caída del oro y pagos de deuda) lo impidieron. Por eso, uno de los objetivos del Gobierno es recuperar acceso a los mercados internacionales. De esta forma, conseguiría fondos frescos para hacer frente a los vencimientos que hay por delante. El escenario internacional, sin embargo, juega en contra. La guerra en Irán con la consiguiente suba del precio del barril de petróleo le jugó una mala pasada a Wall Street y de rebote le pega también a los activos argentinos. Como consecuencia, ayer volvieron a caer los bonos en dólares y el riesgo país subió hasta los 610 puntos, prácticamente su nivel más alto del año. El indicador se aleja cada vez más de la zona de 500 puntos, que llegó a rozar a principios de año. El banco internacional UBS consideró, sin embargo, que Argentina debería estar con un riesgo país en la zona de 400 puntos básicos por el superávit fiscal y las perspectivas de la economía. La dificultad para bajar el riesgo país aleja el escenario de conseguir financiamiento en los mercados internacionales. Por eso, el Tesoro ya puso en marcha una nueva estrategia, que consiste en financiarse con bonos de corto plazo (Bonar 2027) exclusivamente con colocaciones locales. En las dos últimas licitaciones ya emitió esta nueva deuda por un total de USD 500 millones y la intención es llegar a USD 2.000 millones para mediados de año. Esto le daría al Gobierno financiamiento para hacer frente al vencimiento de julio sin mayores contratiempos. La baja adicional del riesgo país ahora depende mucho más de una mayor tranquilidad en los mercados internacionales y que pase el nerviosismo por la escalada bélica en el Golfo Pérsico y la suba del barril de petróleo por encima de los USD 100. (Fuente: Infobae)
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