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» TN
Fecha: 19/03/2026 05:21
Hacía 19 años que Cristian Ludueña salía de la estación de servicio donde trabajaba y recorría el mismo camino de regreso a su casa en la zona sur de la ciudad de Córdoba. Hasta que el pasado 28 de febrero, cerca de la medianoche, ese trayecto cotidiano fue el escenario de una tragedia. Eran cerca de las 00.30, cuando Ludueña, de 50 años, volvía en moto después de cumplir su jornada laboral. En ese momento, un auto Volkswagen Gol Trend blanco que circulaba a alta velocidad y en sentido contrario sobre la avenida Japón, en el barrio Guiñazú, lo embistió de frente. El impacto fue brutal: murió en el acto. Leé también: Asesinaron a un joven de un tiro en el cuello: investigan si el crimen ocurrió tras una pelea por un chancho Ese día había estado en la casa con mis hermanos y con mi mamá. Se despidió para ir a trabajar y nunca más lo volvimos a ver, contó Yanina, una de sus hijas, en diálogo con TN. El primero en llegar a la escena fue Gerardo, uno de los cinco hijos de Ludueña. Le dijeron que había tenido un accidente, pensó que se había golpeado. Pero cuando llegó, lo encontró tirado en el asfalto, sin vida, contó Yanina. Un compañero de trabajo que venía detrás presenció el accidente fatal: Salió corriendo, le gritaba Cristian, Cristian, pero no reaccionaba. El informe forense confirmó la violencia del impacto: Ludueña murió por traumatismos múltiples. Las cámaras de seguridad de un lubricentro muestran que el conductor del Gol, Marcelo Federico Baigorri, de 42 años, ya venía manejando en contramano antes del choque. No tuvo intención de frenar ni de esquivarlo, aseguró la mujer. Leé también: Video: un ladrón apuñaló a un adolescente de 14 años que iba a la escuela en Comodoro Rivadavia De acuerdo con el relato de la familia y la investigación preliminar, habría estado en una reunión vinculada a un evento de autos tuning donde se consumía alcohol. Testigos indicaron que conducía en estado de ebriedad y posiblemente bajo efectos de otras sustancias. Después del impacto, Baigorri siguió manejando por una cuadra y media más hasta que perdió el control y chocó contra el frente de un colegio. Se bajó del auto y rompió su celular contra la pared, en un aparente intento de borrar pruebas. Nunca se acercó a ver cómo estaba mi papá, contó Yanina. El teléfono ya está en poder de la fiscalía. El abogado de la familia, Gregorio Martínez, sostuvo que la mecánica del hecho es clara: Entendemos que iba a 140 km/h. Actualmente, Baigorri está detenido en el penal de Bouwer, imputado por homicidio culposo agravado, aunque buscarán cambiar la carátula por homicidio doloso. Venía alcoholizado, a alta velocidad y por el carril contrario. No hay frenadas. El impacto fue directo, precisó el letrado. A su vez, la hija de Ludueña apuntó: Una persona que decide manejar después de alcoholizarse es consciente del riesgo Leé también: El empresario acusado de haber abusado de los compañeros de su hijo de colegio en Palermo se declaró inocente Otro punto que genera dudas es el procedimiento posterior al accidente. Según indicó el abogado, no está claro si se le realizó el análisis toxicológico en tiempo y forma, ya que tras el choque Baigorri fue trasladado a un hospital. La hija de Ludueña lamentó: Mi papá se fue a trabajar y me lo devolvieron hecho pedazos.
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