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» La Nacion
Fecha: 18/03/2026 17:21
Somos el país que más creció en capacidad aérea de toda América Latina, sentenció el CEO de Aeropuertos Argentina En el cierre del Summit de Aviación y Turismo, Daniel Ketchibachian destacó el récord de capacidad en el tráfico aéreo y analizó los cambios que experimentó la industria de viajes - 8 minutos de lectura' Argentina es hoy el país que más creció en capacidad aérea de toda América Latina, destacó Daniel Ketchibachian, CEO de Aeropuertos Argentina, en un mano a mano con José del Río, secretario general de redacción de LA NACION, al analizar un 2025 histórico que registró un crecimiento del 12% en el tráfico aéreo, superando los 47 millones de pasajeros, y transformó al avión en el motor de los viajes cortos. Como cierre del capítulo 2 del Summit de Aviación y Turismo, el directivo analizó el presente y futuro de un sector que se convirtió en uno de los termómetros de la macroeconomía. Con cifras récord de tráfico y un ambicioso plan de inversión, el ejecutivo destacó cómo los cambios de hábito tras la pandemia y la incorporación de Inteligencia Artificial redefinen la experiencia de viajar. Estamos en récord de capacidad, lo cual es espectacular porque entendemos que si se mantienen estas capacidades y vamos creciendo, vamos a poder seguir surfeando el futuro de la mejor manera, aseguró. El índice Duty Free y un nuevo paradigma de viajes cortos Si hay algo que mide en tiempo real los cambios económicos, no son los pasajes sino las compras. Para Ketchibachian, la aviación reacciona de forma inmediata a los vaivenes económicos, especialmente en las zonas de frontera. Según explicó, el primer indicador es el índice duty free, que se mueve de manera instantánea ante cambios en el rumbo macroeconómico. Los free shops de frontera son inmediatos porque la gente cruza a cargar nafta o comprar whisky; después viene el del aeropuerto y, finalmente, la compra de pasajes. A pesar de los vaivenes, la Argentina se convirtió en el país que más creció en la región durante 2025, con un 17% en capacidad, superando incluso al 15% de Brasil. En ese contexto, explicó que hoy predomina un mayor turismo emisivo de argentinos viajando al exterior, algo que responde a un patrón histórico: A veces tenemos más brasileños llegando, a veces más argentinos yendo. Pero desmintió la caída del turismo receptivo: Viene un montón de gente, el vuelo de China y el de Australia vienen con mucho turismo. Además, destacó que Buenos Aires es la única ciudad de la región conectada con todos los continentes. Este auge se apoya en un cambio de hábito pospandemia: los viajes ya no son de 15 días, sino que se acortaron a un promedio de cuatro, lo que hace que el avión sea la única opción viable frente al auto o el micro. El avión empezó a ser parte fundamental de esos viajes cortos... por eso el cabotaje está creciendo a estos ritmos, señaló. El contexto geopolítico y el efecto Mundial El contexto global también impacta en las pistas. La geopolítica hoy está cambiando lo que es la aviación mundial, dijo Ketchibachian y destacó que, ante los conflictos internacionales, América Latina es un asset (activo) por estar protegida de las guerras, aunque el aumento del combustible de aviación (JP1) afecta los costos. Un dato curioso que agregó fue que hubo récord de utilización de aplicaciones como Flight Radar para ver por dónde pasan sus aviones y evitar zonas de conflicto. También se está viendo cómo las aerolíneas evitan ciertos países, lo que incrementa el costo y el tiempo. Un dato que llama la atención es cómo, contrario a lo que muchos creen, los grandes eventos deportivos como el Mundial de Fútbol no tienden a sumar tráfico. A nivel cantidad de pasajeros no suman, afirmó. La razón es simple: Mucha gente deja de viajar para verlo en su país; es más lo festivo y emocional que el tráfico real. El foco estará en la experiencia: aeropuertos con transmisión de partidos y clima mundialista. A su vez, Ketchibachian marcó una diferencia cultural clave con Brasil. El argentino culturalmente es alguien que le gusta viajar mucho al exterior, señaló. A diferencia del país vecino, donde hay mayor movilidad interna, en la Argentina el turismo está más asociado al viaje internacional. En la Argentina no hay nómades. Alguien que nació en una ciudad, tiende a quedarse trabajando allí, aseguró. Apuntando a la infraestructura, Del Río preguntó: ¿Cómo acompañan el crecimiento de pasajeros de turismo emisivo y también del turismo doméstico?. Ketchibachian afirmó que con 37 aeropuertos y 41 pistas, el desafío es anticiparse: Nosotros tenemos que llegar primero que el vuelo, si no el vuelo no llega. La estrategia combina diálogo con aerolíneas, análisis de demanda y planificación. No todos los destinos crecen igual, pero hay plazas en expansión: Córdoba, Mendoza, Bariloche, Salta, Tucumán y el AMBA. En esos aeropuertos anunciamos obras que estamos haciendo justamente previendo que continúe el crecimiento, contó el directivo. El ejecutivo aseguró que cuando crece el turismo primero se agregan vuelos en Buenos Aires, pero después empiezan a crecer en el resto del país. Contó que ciudades como Córdoba, Mendoza y Bariloche están llegando a niveles históricos de pasajeros internacionales. Por eso, para sostener este crecimiento, la empresa proyecta invertir US$500 millones en los próximos 12 meses. El plan incluye la renovación de las pistas de Ezeiza y obras en aeropuertos como Salta, Tucumán, Formosa, San Juan, Río Grande y Río Gallegos. El secreto es anticipar con infraestructura a la demanda; tenemos que llegar primero que el vuelo, afirmó. Un punto central en la charla fue la dificultad de atraer rutas, explicó el CEO de Aeropuertos Argentina, ya que hoy los aviones son un recurso limitado y las aerolíneas buscan máxima rentabilidad máxima y reglas claras. Nosotros competimos contra el mundo. Hoy el mundo está más conectado y el avión que no ponen acá lo ponen en China o en Europa, advirtió. En este sentido, celebró la desregulación y la eliminación de barreras de salida: Tener más asientos ayuda a todos, que dejen entrar y salir aviones sin tantas restricciones ayudó a que crezca el mercado. La aplicación de la Inteligencia Artificial en la aviación La tecnología ya no es promesa, sino un presente en todos los sectores, incluido la aviación. Estamos generando agentes junto a socios estratégicos para el uso de Inteligencia Artificial en los aeropuertos, adelantó Ketchibachian. Uno de los casos que utilizan es un dron en Bariloche que analiza la pista y decide si es necesario aplicar glicol (un anticongelante) o limpiar nieve. El proyecto ganó premios a nivel regional como mejor implementación de inteligencia artificial de la Argentina. Además, en Aeropuertos crearon hace algunos años un área de Data Science, que analiza qué casos son los que más van a transformar. Si nosotros abrazamos la inteligencia artificial desde ahora, nos vamos a poder nivelar con países de todo el mundo, aseguró. Otra herramienta que están usando son cámaras en las puertas de las aeronaves que miden productividad en tiempo real: cuándo se carga el combustible, cuánto tarda el pasajero en bajar, entre otras. Se está revolucionando el sector, afirmó. En aeropuertos muy congestionados, estamos empezando a privilegiar a los que trabajan mejor. Al que viene y tiene tiempos reducidos se lo premia, agregó el ejecutivo. Además, la visión del aeropuerto cambió: ya no es un lugar de trámite, sino que es parte del viaje. Bajo la campaña: Tu viaje empieza acá, la empresa rediseñó las terminales con mesas de trabajo, enchufes y wifi para quienes viajan y trabajan, además de potenciar servicios de grab and go (comida rápida de calidad) y opciones premium como el fast pass, ballet parking y salas VIP. Hay gente que paga US$8000 por un pasaje en business -es casi cinco veces más que clase turista- y si en el aeropuerto no tiene un servicio acorde, decide no viajar, explicó sobre el segmento de alta gama. El directivo contó que identificaron a muchas personas que deciden ir al aeropuerto varias horas antes. Tenés que darle producto y servicio. Entonces, la propuesta cambió radicalmente, por lo que fue y sigue rediseñándose por completo, agregó. De una familia ligada a la industria textil a la pasión por la aviación A modo de cierre, Del Río llevó la charla a un terreno más personal y le planteó a Ketchibachian una pregunta directa: ¿Cómo se explica tu vínculo con una industria que no formaba parte de su historia familiar? La familia de Ketchibachian viene del sector textil. La respuesta fue tan simple como contundente: La pasión no se explica. Es como cuando te preguntan por qué vas a la cancha y te enojás no tiene sentido, no se puede explicar. Para el ejecutivo, hay algo propio del mundo aeroportuario que lo vuelve difícil de abandonar. Los aeropuertos son un lugar alegre. Cuando camino me siento feliz, porque se ven abrazos, saludos y emoción. Lo que pregona es la felicidad y eso hace a la industria más divertida. Tras 25 años en la industria, Ketchibachian concluyó con una frase emocional, destacando que los aeropuertos son una burbuja de optimismo y eso hace a la industria más divertida.
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