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» La Nacion
Fecha: 18/03/2026 14:40
La jefa de inteligencia de Trump contradijo al presidente y declaró que Irán no enriqueció uranio desde la última guerra WASHINGTON.- En una audiencia en el Senado sobre amenazas globales que generó alta expectativa luego de la explosiva renuncia del jefe de antiterrorismo, la directora de Inteligencia Nacional norteamericana, Tulsi Gabbard, afirmó este miércoles que el régimen parece estar intacto, pero en gran medida degradado por los golpes de Estados Unidos e Israel contra su liderazgo y su capacidad militar. En su presentación, Gabbard omitió leer un tramo de su declaración escrita preparada de antemano, en la que señalaba que Irán no realizó ningún esfuerzo para intentar reconstruir su capacidad de enriquecimiento de uranio desde los ataques a tres instalaciones nucleares en junio pasado, lo que hubiera chocado con una de las justificaciones que dio el gobierno de Donald Trump para iniciar la guerra. Sen. Warner: In your printed testimony today, you said Iran's nuclear missile program was obliterated. You omitted that paragraph from your opening statement Headquarters (@HQNewsNow) March 18, 2026 Tulsi Gabbard: I recognized that time was running long Warner: So you chose to omit the parts that contradict Trump? pic.twitter.com/cR3Ju7JvSq Cuando el senador Mark Warner (Virginia), el demócrata de mayor rango del Comité de Inteligencia, le preguntó a Gabbard por qué se había desviado de sus declaraciones escritas, la funcionaria le respondió que había omitido algunas partes debido a que el tiempo se estaba agotando. El legislador la acusó entonces de haber optado por omitir las partes que contradicen al presidente. Como resultado de la Operación Martillo de Medianoche, el programa de enriquecimiento nuclear de Irán fue aniquilado. No ha habido ningún intento desde entonces de reconstruir esa capacidad, indicaba el tramo en cuestión del testimonio preparado de Gabbard. Las audiencias anuales sobre amenazas globales, en las que participan los funcionarios de inteligencia de mayor rango del gobierno, se producen en un momento de convulsión en Estados Unidos por la campaña militar en Medio Oriente, que ya lleva casi tres semanas. La presentación de este miércoles marcó la primera rendición de cuentas pública por parte de funcionarios de tan alto rango de la administración Trump desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque conjunto contra el régimen iraní. Gabbard comparece en el Senado junto al director del FBI, Kash Patel; al director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), el teniente general James Adams III; el teniente general del Ejército William Hartman, y el director de la CIA, John Ratcliffe. El jueves se presentarán ante la Cámara de Representantes. En la audiencia, Gabbard señaló que la comunidad de inteligencia estadounidense considera que el régimen en Irán se mantiene intacto, pero en gran medida degradado debido a los ataques contra su liderazgo y sus capacidades militares. La funcionaria advirtió que si el régimen iraní lograra superar el conflicto, podría reconstruir sus Fuerzas Armadas. También eludió reiteradamente preguntas del panel sobre la información de inteligencia que había proporcionado a Trump antes de que decidiera lanzar el ataque, lo que exasperó a los legisladores demócratas. En un pasaje, Gabbard esquivó una pregunta de Warner sobre si le había advertido a Trump que Irán atacaría a las naciones del Golfo y bloquearía el estrecho de Ormuz en caso de que el régimen fuera objetivo de una operación militar. No he revelado ni revelaré conversaciones internas. Lo que sí diré es que quienes formamos parte de la comunidad de inteligencia seguimos proporcionando al presidente la mejor inteligencia objetiva disponible para fundamentar sus decisiones, afirmó Gabbard. El bloqueo del estrecho de Ormuz es uno de los puntos álgidos del conflicto, con implicancias internacionales por ser la vía marítima por la que transita cerca de un quinto del comercio mundial de crudo y de gas natural licuado. Trump presionó a los aliados de Estados Unidos a ayudar a asegurar y reabrir el estrecho, pero se topó con un rechazo mayoritario, sobre todo de gobiernos europeos. Ante el panel del Senado, Gabbard también afirmó en sus declaraciones iniciales que Irán y sus socios en la región (proxies) continúan atacando los intereses de Estados Unidos y de sus aliados en Medo Oriente, incluso tras los reveses sufridos en la guerra. Las audiencias de los altos funcionarios de inteligencia podrían profundizar el debate interno en el gobierno sobre el conflicto bélico y las divisiones entre los republicanos, más aún luego de la resonante dimisión el martes de Joe Kent como director del Centro Nacional de Contraterrorismo. El ahora exfuncionario, quien era un asesor clave de Gabbard, afirmó en una carta dirigida a Trump que no podía en conciencia respaldar la ofensiva, que Irán no representaba ninguna amenaza inminente para Estados Unidos y que era evidente que el país inició esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense. El senador Tom Cotton (Arkansas), presidente republicano del Comité de Inteligencia, calificó la evaluación de Kent de equivocada y sostuvo que el vasto arsenal de misiles de Irán y su apoyo al terrorismo representaban una amenaza grave y creciente para Estados Unidos. Por su parte, Ratcliffe declaró, ante una pregunta del senador republicano John Cornyn (Texas), que discrepaba de las afirmaciones de Kent y que cualquier evaluación imparcial de las capacidades de Irán sugeriría que representaba una amenaza para Estados Unidos. La inteligencia refleja lo contrario a lo que señaló Kent, dijo el director de la CIA.
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