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» Clarin
Fecha: 18/03/2026 13:10
El precio del petróleo vuelve a dispararse este miércoles después de que Irán identificara activos energéticos en la región que podría atacar en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra su industria de exploración y producción. Así, mete presión sobre los precios de los combustibles y sobre la inflación, desde Washington a Buenos Aires. El crudo Brent (el que se toma de referencia en Argentina) subió hasta un 6,1%, alcanzando un máximo de US$ 109 por barril, mientras que el gas de referencia en Europa trepó hasta un 9,1%, según datos de ICE Futures Europe. Es un salto del 70% si se compara con los valores de US$ 60 o 65 que tenía el barril de crudo antes de esta guerra. La guerra impulsó los precios de los combustibles: en Estados Unidos, los conductores ahora enfrentan los precios de la nafta más altos en dos años y medio (el galón pasó de US$ 2,98 a US$ 3,84). Por eso este miércoles Donald Trump suspendió por 60 días una ley de transporte marítimo de hace un siglo que permitiría levantar la prohibición de que embarcaciones con bandera extranjera transporten carga entre puertos estadounidenses. Además, abrió de par en par las puertas del mercado petrolero venezolano. Por qué vuelve a subir el petróleo Irán afirmó que Estados Unidos e Israel atacaron el yacimiento de gas South Pars, así como instalaciones asociadas en Asaluyeh. Estos activos son clave para el suministro interno y también para los envíos a países vecinos como Irak y Turquía. En respuesta, Teherán publicó una lista de activos similares en Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos que, según indicó, los residentes deberían evitar. La guerra ha desatado el caos en Medio Oriente, con riesgos crecientes para los mercados energéticos. Además de paralizar prácticamente el estrecho de Ormuz la principal vía de transporte, por donde pasa el 20% del petróleo que se consume en el mundo, el conflicto ha llevado a Irán a realizar ataques en toda la región, reduciendo con ello la producción. El ataque a South Pars marcaría el primero contra instalaciones de exploración y producción iraníes desde el inicio de la guerra. Si bien EE.UU. atacó el centro de exportación petrolera de la isla Kharg a fines de la semana pasada, la ofensiva se limitó a objetivos militares. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán respondió publicando una lista de instalaciones energéticas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar que se han convertido en objetivos directos y legítimos tras el ataque a South Pars, según informó la agencia semioficial Tasnim. Los nuevos ataques vuelven a poner el foco en la realidad física del suministro en la guerra: los recortes de energía se agudizan cada día, dijo Florence Schmit, estratega de energía de Rabobank. Los activos mencionados por Irán, todos con algún tipo de interés estadounidense, incluyen la refinería Ras Laffan y el complejo petroquímico Mesaieed en Catar, la refinería Samref y el complejo petroquímico Jubail en Arabia Saudita, y el activo gasífero Al Hosn en Emiratos Árabes Unidos. Saudi Aramco está evacuando las instalaciones de Samref y Jubail como medida de precaución tras la publicación de la lista de posibles objetivos por parte de Irán, según una persona con conocimiento del tema. Otros sitios incluidos en la lista también estaban siendo evacuados, entre ellos el campo de gas Al Hosn en Emiratos Árabes Unidos y el complejo petroquímico Mesaieed en Catar, según fuentes cercanas. Al Hosn Gas es el nombre anterior de la empresa que opera el yacimiento Shah. Adnoc ya había detenido las operaciones en Shah tras un ataque con drones que provocó un incendio a última hora del lunes. El conflicto ha paralizado prácticamente el tráfico marítimo a través del estratégico estrecho de Ormuz y ha detenido la producción en la mayor planta de gas natural licuado del mundo en Catar. Varias grandes potencias petroleras también han recortado millones de barriles de producción. Turquía importa más del 10% de su gas desde Irán, por lo que podría necesitar más cargamentos spot de gas natural licuado para reemplazar volúmenes perdidos, intensificando la competencia global por el combustible. Irak informó que sus flujos desde Irán se han detenido, según informó la agencia de noticias del país. La producción diaria de gas en South Pars alcanzó un récord de 730 millones de metros cúbicos en 2025, según el servicio oficial de noticias del Ministerio de Petróleo de Irán, Shana. Con información de Bloomberg Newsletter Clarín
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