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Fecha: 18/03/2026 11:00
La discusión en torno al sistema de control de la fiebre aftosa volvió a instalarse en el ámbito ganadero argentino luego de que productores y entidades rurales expresaran preocupación por eventuales cambios en la estructura de la campaña de vacunación. La advertencia surge a partir de un documento difundido por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), donde se remarca que la prevención sanitaria constituye uno de los pilares que sostienen la producción bovina y el acceso a mercados internacionales. Leé también: Llegó la hora de producir más carne: el diagnóstico desafiante que se repite en Expoagro El texto recuerda que la historia reciente demuestra los riesgos de alterar políticas sanitarias consolidadas. A fines de la década del noventa, Argentina avanzó hacia la suspensión de la vacunación contra la aftosa con la expectativa de lograr ventajas comerciales en el mercado internacional. Antecedentes y advertencias del sector En mayo del año 2000 el país fue reconocido como libre de la enfermedad sin vacunación por parte de la entonces Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Sin embargo, ese estatus duró poco tiempo. La falta de controles y debilidades en la vigilancia epidemiológica derivaron en una rápida reaparición del virus. Leé también: Expoagro 2026: el crédito se posiciona como motor de los negocios del agro Las consecuencias fueron profundas: en 2001 se registraron más de 2000 focos de fiebre aftosa en distintos puntos del territorio nacional, lo que provocó una crisis sanitaria de gran magnitud. La situación obligó a cerrar más de cien frigoríficos y generó la pérdida de decenas de mercados internacionales para la carne argentina. Reconstrucción del esquema sanitario Tras aquella crisis, el país debió reconstruir su sistema sanitario prácticamente desde cero. El proceso se basó en una articulación entre organismos públicos y organizaciones vinculadas a la producción, lo que permitió reorganizar el programa de vacunación y recuperar gradualmente el control de la enfermedad. Con el paso de los años, el sistema fue consolidándose hasta alcanzar nuevamente reconocimiento internacional. Actualmente la mayor parte del territorio argentino es considerada libre de fiebre aftosa con vacunación, mientras que algunas zonas mantienen el estatus sin vacunación. Leé también: Junto a ministros provinciales, presentaron el semáforo de economías regionales con datos preocupantes Según especialistas del sector, el modelo vigente se apoya en una red territorial integrada por entes sanitarios y fundaciones que coordinan la aplicación de las dosis y garantizan que la campaña llegue a todos los establecimientos ganaderos. Este esquema permite asegurar cobertura en explotaciones de diferente escala productiva, incluidas aquellas con rodeos pequeños o ubicadas en zonas alejadas de los principales centros de producción. Cobertura territorial y productores pequeños Uno de los argumentos centrales del comunicado apunta a la importancia de mantener un sistema que asegure vacunación en todo el territorio. Los datos productivos muestran que una parte significativa de los establecimientos ganaderos argentinos posee rodeos de tamaño reducido. Aproximadamente 17% de los establecimientos cuenta con menos de 20 bovinos y cerca de 34% tiene entre 20 y 100 animales. Leé también: Expoagro repleta de visitantes de todo el país: Es impresionante la cantidad de máquinas que hay Para las entidades rurales, ese perfil productivo exige un esquema organizado que garantice la llegada de las campañas sanitarias incluso a explotaciones pequeñas o dispersas geográficamente. El sistema actual también se basa en un principio de solidaridad entre productores, ya que dentro de cada fundación sanitaria se establece un mismo valor por dosis aplicada, independientemente de la cantidad de animales que posea cada establecimiento. Contexto productivo y comercial La discusión aparece en un momento que el sector ganadero considera favorable desde el punto de vista productivo y comercial. La demanda internacional de carne vacuna continúa firme y Argentina logró avances sanitarios que abren nuevas oportunidades de exportación. En ese escenario, mantener la estabilidad del sistema sanitario es considerado un factor clave para sostener la confianza de los mercados. Leé también: Expoagro repleta de visitantes de todo el país: Es impresionante la cantidad de máquinas que hay Desde el sector productivo señalaron que cualquier modificación en el programa antiaftosa debería evaluarse cuidadosamente y debatirse en ámbitos técnicos institucionales antes de su implementación. La experiencia histórica, remarcaron, demuestra que la prevención sanitaria no solo protege la producción ganadera, sino que también constituye una herramienta estratégica para preservar el prestigio internacional de la carne argentina.
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