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» La Nacion
Fecha: 18/03/2026 08:10
Pinky: un romance hollywoodense, un mito y el gran amor de su vida Pinky vivió un romance con Paul Newman durante un festival de cine en Mar del Plata y estuvo diez años en pareja con Raúl Lavié, con quien tuvo dos hijos. Pero nunca salió con cacho Fontana y solo fueron buenos amigos - 5 minutos de lectura' Locutora, conductora, periodista, actriz, ícono de nuestra televisión, Lidia Satragno, Pinky para todos, tenía un perfil muy bajo en su vida privada y hablaba poco de sus amores. Sin embargo, se enamoró y se casó con Raúl Lavié, tuvieron dos hijos, Gastón y Leonardo, y fueron tapa de todas las revistas del corazón durante los diez años que duró el matrimonio. A ella no se le conoció otro romance, aunque se dijo que salió con un político y hasta se mencionó un supuesto affaire con Cacho Fontana, pero los dos lo negaron y aseguraron ser muy buenos amigos. Con quien alguna vez pasó algo, como ella misma contó, fue nada menos que con Paul Newman. En sus comienzos en el medio estuvo de novia con el periodista Emilio Ariño. Dicen que hasta hubo planes de casamiento, pero la relación duró poco. Parece que la historia no funcionó porque la actriz Amalia Sánchez Ariño, abuela del novio, nunca la aprobó. Un cuento de hadas A Paul Newman lo conoció en el Festival de Cine de Mar del Plata, en 1962. Él era una estrella en Hollywood y ella ya dejaba su impronta en la televisión argentina. Yo estaba más rayada que un plumero. Había intentado matarme y Canal 9 tenía una inversión muy grande en mí, y estaban desesperados. El gerente venía a mi casa a darme de comer en la boca. Me mandaron a Mar del Plata para que me distrajera y no pude transmitir porque hubo problemas técnicos, pero quisieron que me quedara. Estaba con una amiga, Micu, y fuimos a un almuerzo del club de golf. Me sentaron en la cabecera, una silla libre y en la otra, Micu. De pronto apareció Paul Newman y se sentó al lado mío, recordó alguna vez Pinky en El diario de Mariana. Me pidió que lo acompañara a la fiesta de la película y le dije que no, pero mi amiga me dio una patada y le terminé diciendo que sí. Él estaba fascinado porque las mujeres le metían mano y a veces lo lastimaban, en cambio si iba conmigo le abrían paso. ¿Si me gustaba? No lo había tenido en cuenta. ¿Si pasó algo con él? Pasó de todo (risas). Me dio todos sus números de teléfono. El acuerdo que teníamos era que lo llamara yo, pero nunca usé esos números. Sí nos hemos mandado mensajes a través de una amiga en común, pero no volvimos a vernos. Fue una aventura perfecta. Yo era asquerosamente famosa y él, el hombre más famoso del mundo". En esa misma entrevista, Pinky recordó al detalle sus horas con Newman. Le pidió al chofer que nos llevara a dar una vuelta grande y fuimos de Constitución al Faro. La gente famosa y reconocida a veces se queda muy sola, y ese es el salto al vacío. Habló mucho en ese viaje y terminó diciendo que cuando uno vive estas circunstancias, si es una persona inteligente, o tolera lo que viene o se dedica a otra cosa. Esa soledad aparece de a ratos. Era un sol de ojos azules. Lo nuestro fue algo natural, que se deslizó. Yo lo tomé como lo que era: una aventura apasionante que tenía un principio y un final. Cada vez que recordó aquel encuentro con el actor, Pinky se reservó el remate de la historia para ella. Era un ser delicioso. Si hubo o no amor, no lo voy a contar, porque él significó mucho en mi vida. Fue como mi ángel salvador. Nunca imaginé que una persona que venía de la otra punta del mundo me iba a cambiar tan rotundamente la forma de entender y sobrellevar los altibajos de la fama. Fue como si alguien, de algún modo, hubiese querido sacarme de la locura que estaba viviendo. Si fue así, no me podrían haber mandado alguien más atractivo. El festival terminó y la aventura también. Su gran amor Raúl Lavié fue su gran amor. Fue una de las parejas más icónicas del espectáculo en los años 70. Se conocieron en los pasillos del viejo Canal 7, durante un show de Lucho Gatica. Y fue un flechazo. Muy poco tiempo lograron mantener el romance en secreto, porque los dos ya eran famosos y fueron tapas de todas las revistas por muchos años. Se casaron en 1964 y al poco tiempo nació Leonardo (fallecido en 2019). Dos años después vino al mundo Gastón. Compartieron trabajo en 1969 en un espectáculo de música y poesía donde también participó el bandoneonista Rodolfo Cholo Montironi y recorrieron todo el país. Estuvieron juntos durante diez años y se separaron, según se cuenta, por infidelidades del cantante. Él me decía que se casó conmigo porque fue el único que se animó a estar conmigo y es totalmente cierto, reveló ella alguna vez. Con el tiempo, Pinky y Lavié lograron limar rispideces y en los últimos años tuvieron muy buena relación. También los unió mucho la muerte de Leonardo, porque ella cayó en una profunda depresión y él la ayudó sin pensarlo. En las últimas entrevistas, Pinky reconoció que le gustó reconciliarse con Lavié y ver crecer a nuestros hijos y a nuestros nietos y poder estar hablando así, frente a frente, sin rencores. Alguna vez se dijo que había tenido un romance con Cacho Fontana, pero estaba en el imaginario de la gente porque trabajaron juntos muchas veces y eran una pareja televisiva perfecta. Por años no se vieron y se reencontraron en una clínica de rehabilitación donde pasaron sus últimos días acompañándose. Cacho contó que estuvo loco de amor por Pinky, que se hacía la desentendida porque para ella eran como hermanos.
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