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» La Nacion
Fecha: 17/03/2026 20:49
Fue una estrella en Chiquititas y Disney, atravesó una crisis en pandemia y vuelve a la pantalla con un megaproyecto El actor habló en exclusiva con LA NACION por el lanzamiento del nuevo proyecto que lo tiene como protagonista; a la vez, recordó su pasado con Cris Morena y brindó su opinión sobre la realidad del trabajo infantil en los sets de grabación - 10 minutos de lectura' Santiago Stieben es recordado por una gran parte de la generación de los 90 y principios de los 2000 por su interpretación de Roña, uno de los icónicos personajes de la serie de Cris Morena, Chiquititas. Pero las nuevas generaciones lo conocen por el papel de Vitto Votaglio, el intrépido entrenador de la serie O11CE que regresa en la cuarta temporada de la serie de Disney que se estrena en Disney+ este 18 de marzo. La trayectoria de Santiago en televisión es extensa. Más allá de su recordado trabajo en Chiquititas y las tres primeras temporadas de O11CE de las que también fue parte, brilló en grandes producciones como Kachorra, 1/2 Falta, Zapping Zone, Soy Luna, Freeks. Su rostro se volvió recurrente en la pantalla de Disney Channel y su nombre se asoció a la magia que el canal del famoso ratoncito genera. Sin embargo, el camino no siempre es fácil. Dueño de un muy bajo perfil, el mismo con el que formó una hermosa familia junto a su mejor amiga y su hija Ámbar, en 2021 tuvo que salir a pedir trabajo tras la crisis que dejó la pandemia en el mundo del entretenimiento, el teatro y las producciones audiovisuales. Hoy, eso quedó con un vago recuerdo del pasado y su carrera siguió su camino. Su nuevo proyecto de la mano de Disney Sé que hay una generación que me conoce desde chico y me tiene asociado a Chiquititas. Pero uno va creciendo y su público también, y hoy en día se da la particularidad de que me tocó participar de otra serie pensada para los más chicos que es Once: nueva generación. Si bien cambiaron los tiempos, yo noto similitudes en el éxito con el público. Siento el mismo fervor y el mismo cariño de la gente. Uno de los cambios más grandes que trajo esta nueva era es que con la globalización podemos recibir mensajes de distintas partes del mundo, de lugares que para mí son insospechados, como Turquía, Polonia e Italia, confió Santiago Stieben en una charla íntima con LA NACION. La idea de crear una nueva temporada para esta historia tomó por sorpresa a todos, ya que la última entrega había sido lanzada en noviembre de 2019. Para adelantar un poco de lo que se verá en la pantalla, Santiago explicó que su personaje comenzará a seguir un camino de héroe para sacar adelante al club IAD, que fue el semillero en la temporada previa de grandes figuras y que se encuentra en bancarrota y a punto de descender. Además, para generar un guiño con el fútbol nacional, la producción decidió sumar a un exjugador de elite que, de esta manera, debutará como actor: Sergio Kun Agüero. ¿Cómo fue trabajar con el Kun Agüero? -Fue espectacular. Vino a grabar con nosotros en más de una oportunidad. Recuerdo el primer día que vino y nosotros estábamos un poco nerviosos porque los trabajos de actor y futbolista son muy distintos, y no sabíamos cómo iba a poder adaptarse a las escenas. Pero vino muy tranquilo y lo hizo despreocupadamente, lo hizo muy natural. Eso le agregó algo original a la historia, que está buenísima. Sabía que tenían intenciones de tener una figura del fútbol mundial porque en otras temporadas también ocurrió. Habían estado Javier Zanetti, Carlos Bianchi y siempre la idea es llegar a esas figuras del fútbol que los chicos reconocen o que fueron grandes figuras del fútbol cuando eran chicos. Verlos en la serie me parece que es un guiño al público fanático del deporte. -Ya habían pasado seis años desde la última grabación de O11CE. ¿Cómo fue el reencuentro con el elenco? ¿Seguían en contacto? -¡Fue muy lindo! A diferencia de otros trabajos, nosotros estamos durante temporadas en las que se graban mucho tiempo y eso hace que haya vínculos muy intensos, porque son muchas horas, muchas jornadas, y además los actores tenemos que construirlo y cultivarlo a ese vínculo para que salgan mejor las escenas. Es muy difícil si no hacer de amigo de alguien que no lo sos en la vida real. No necesariamente tiene que ser tu amigo, pero sí con el cual tenés que tener cosas en común. En ese sentido, estoy muy agradecido al elenco de O11CE, porque si bien pertenecen a otra generación, siempre me tomaron como uno más y siempre admiraron mi recorrido hasta ese momento. Me pidieron consejos o incluso me recomendaron ellos. Se armó un grupo increíble que no sé si sucede en todas las series, pero tuve la suerte de que me suceda en algunas y en esta en particular. - Muchos se preguntan si la nueva temporada tendrá un homenaje a Sebastián Athié, quien interpretaba a Lorenzo Guevara. ¿Cómo era él fuera de las cámaras? -Sebastián era un compañerazo. Fue muy duro para todos porque esto sucedió tiempo después de que nosotros dejáramos de grabar. Nunca terminamos de saber bien qué es lo que sucedió, pero tengo entendido que tuvo una descompensación un día que salió a entrenar. Entiendo que fue muy repentino, que no hubo mucho por hacer. Ese tipo de cosas son muy shockeantes, sobre todo en gente tan joven y cuando suceden así de forma inesperada. Debe haber sido muy duro para todos... -En lo personal lo sufrí mucho y recuerdo que todos mis compañeros estaban muy afectados por lo que había pasado. Por supuesto, cuando nos volvimos a encontrar para hacer esta nueva temporada, Sebastián estuvo desde el primer día en la conversación. Todos entendimos que sigue siendo parte de esto. ¿Sus fans pueden esperar algún guiño o recuerdo a él? -La verdad que no sé bien cuál es el homenaje que hay preparado. Me parece que es algo que se va construyendo a lo largo de los capítulos. Pero tengo entendido que sí. Y además de eso, había una intención no solo de los actores, sino de todo el equipo de producción de la serie, de Disney Latinoamérica, de rendir ese humilde homenaje. Me parece que es algo que tiene más que ver con el personaje de Gabo, que es el protagonista y que a la vez era su hermano en la serie. La experiencia de Santiago Stieben en Chiquititas El 14 de agosto de 1995 se lanzó Chiquititas, el éxito infantil que toda una generación siguió tarde a tarde desde la televisión durante seis años. Este boom audiovisual fue la puerta de entrada para Santiago Stieben a su primer trabajo profesional como actor, lo que pronto lo convirtió en una estrella infantil. En el momento en el que lo hice, recuerdo que lo disfrutaba mucho, pero además recuerdo la vorágine esta de pertenecer a un producto que se estaba volviendo un éxito muy rápidamente. El cariño del público me acompañó a lo largo de todo este tiempo. Incluso, la gente hoy en día cuando me reconoce me sigue diciendo Roña muchas veces porque es algo que evidentemente los marcó también a todos ellos, reconoció el intérprete. Durante esos años de grabaciones, shows y giras nacionales, quienes lo acompañaban día a día eran sus padres, que a pesar de sus intensos trabajos se turnaban para que él pudiese cumplir su sueño. Trabajaba seis horas. Hay como un mito de que a los jóvenes o a los niños que trabajan en televisión se los superexplota, pero lo cierto era que estaba bastante legislado el tema. Estaba legislado por la Asociación Argentina de Actores y a su vez por minoridad. No teníamos horarios infinitos de grabación, explicó sobre su experiencia en el rubro. Me acuerdo que cuando comenzó a transmitirse la serie había entrado a un nuevo colegio porque antes iba a una escuela jornada completa y con las grabaciones necesitaba tener más tiempo libre. Y después de unos días que explota la telenovela se acercaron todos los chicos a preguntarme por qué no les había dicho que estaba en la tele. A eso le siguieron los Gran Rex y cuando vi materializada toda esa gente que nos veía en las salas creo que fue que decidí que quería ser actor por siempre, recordó sobre su primer acercamiento a la fama. - Después de Chiquititas tuviste participaciones en muchos éxitos televisivos, pero en varias entrevistas hablaste del bajón emocional que te generó dejar de ser parte de un éxito tan masivo... -A mí lo que me dejó la experiencia de vivir un éxito y luego no tenerlo es que te pone los pies en la tierra, te hace una persona más consciente de los que te rodean, te hace más compañero de tus compañeros y me hizo más agradecido. -¿Hay alguien de aquella época que te haya dado un consejo que recordás hasta el día de hoy? Con nosotros en Chiquititas trabajaba Claudio Da Passano, fue un actor que era el hijo de María Rosa Gallo y cuando yo lo conocí no sabía bien qué era lo que hacía. En los últimos años fue muy reconocido por participar en 1985 y otras películas, pero lamentablemente falleció. Era un tipo excepcional. Tengo una nostalgia tremenda con Claudio. Era un tipazo y además era divertido. Entonces, para mí fue un modelo de actor, no una megaestrella que se compromete con ser personaje, sino más bien un tipo lúdico. Era un tipo entrañable, cariñoso y si te podía dar un consejo te lo daba de corazón. En ese momento Claudio tendría la misma edad que tengo yo actualmente y él me trataba con el mismo respeto con que yo lo trataba a él. Eso me hizo dar cuenta de que había un camino ahí. Que si te llevás bien con tus compañeros y que si formás equipo con la gente que es parte del proyecto, es mejor. Yo confío en que formar equipo es mucho mejor que creerse una estrella única en el firmamento. - Hay un recorte tuyo en Internet de cuando fuiste parte del programa de Susana Giménez. Ahí te preguntaron cuál era el sueño que te quedaba por cumplir y respondiste bucear y tirarme de un paracaídas. ¿Pudiste cumplirlos? -(Risas) No le cumplí el sueño al mini Santi, pero sin hacerme el psicólogo creo entender qué era lo que quería yo en ese momento: adrenalina. Cuando toda esa adrenalina bajó, creo que lo que busqué fue un poquito más de tranquilidad. Y lo que me falta por cumplir bueno... son muchísimas cosas. Pero por lo pronto me gustaría ver crecer muchísimos años a mi hija. Ese es un deseo personal que tengo. No solo por vivir muchos años, que es algo que me interesa, sino por poder acompañarla a ella a lo largo de la mayor cantidad de tiempo de su vida. Con respecto a lo laboral, uno siempre tiene anhelos y sueños de hacer más proyectos, de participar de mejores historias y de contar personajes más interesantes.
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