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  • Cuadernos: Roberto Baratta afirmó que Alberto Fernández le pidió que no delatara a un grupo de empresarios

    » Clarin

    Fecha: 17/03/2026 20:35

    La causa que llevó a 86 imputados al banquillo de los acusados y que se concentró en el circuito de sobornos que se recaudaban desde el extinto Ministerio de Planificación Federal, contó este martes con la declaración indagatoria de Cristina Kirchner acusada como jefa de la asociación ilícita. Después habló, brevemente, Julio De Vido que negó los delitos atribuidos. Durante más de cuatro horas, declaró Roberto Baratta, acusando a políticos y empresarios. Ambos están señalados como organizadores de la estructura criminal investigada. En su indagatoria, Baratta volvió a criticar al fiscal Stornelli y los periodistas que lo investigaron pero luego acusó a un ex presidente: Alberto Fernández me pidió que no declare, ni acuse, ni diga nada contra un grupo de empresarios. Me voy a reservar los nombres, pero era un grupo importante de empresarios. Dijo que se lo comentó cuando lo visitó en la cárcel de Ezeiza. Sumó otro dato preocupante: Mayor fue la sorpresa aún, cuando el Chino Navarro le dijo si seguía hablando de Abal Medina mi familia que estaba afuera la iba a pasar peor porque estaba involucrando a gente poderosa e involucrada a los servicios de inteligencia. Baratta era el "valijero" que juntaba las coimas de los empresarios de la obra pública y hombre de suma confianza de De Vido. El requerimiento de elevación a juicio oral, hace referencia a la existencia de un plan global que entre los años 2003 y 2015 se constituyó en una asociación ilícita que fue formada, esquematizada, y liderada por quienes ejercieron como máximos referentes del Poder Ejecutivo de la Nación, como así también organizada, en mayor medida, por representantes del ex Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. La finalidad de la asociación ilícita fue que sus integrantes pudieran enriquecerse personalmente de manera ilegal, mediante negociaciones y acuerdos espurios entablados con empresarios nacionales e internacionales de distintos rubros. Eso incluía no sólo a ex funcionarios y sobre todo a Cristina Kirchner como destinataria final de los sobornos, sino también a los empresarios. Para ello llevaron a cabo un plan global en el cual implementaron una logística específica y concreta de recaudación de dinero que empresarios de la construcción, de energía y del transporte, entre otros, entregaban a modo de contraprestación, a cambio de beneficios que le eran otorgados a las compañías que representaban. Se indicó que se pagaron durante doce años, dinero que algunos ex funcionarios, se encargaron de recorrer asiduamente el circuito diagramado para la recolección del dinero, concretando encuentros con los responsables de las distintas empresas, en su mayoría, contratistas estatales, en las sedes de esas compañías o bien en otros lugares previamente acordados, para poder efectivizar cada una de las recaudaciones. El rol del empresariado -según determinó la justicia- fue indispensable, quienes concretaron pagos de montos descomunales durante todo el tiempo que la organización criminal funcionó. Mirá también En ese marco, se escucharon las palabras de Julio De Vido señalado como organizador de la asociación ilícita junto a 187 hechos de cohecho pasivo. Cuando se le hicieron las preguntas de reconocimiento que establece el Código Procesal Penal, el ex Ministro dijo: Estoy preso y enfermo y prefería morirme en mi casa". De Vido quedó detenido en noviembre del año pasado cuando la Corte Suprema de Justicia dejó firme la sentencia condenatoria de la Tragedia de Once. En su declaración, De Vido dijo que le cuesta asistir a los tribunales de manera presencial por es diabético e hipertenso. "Yo también admiro al general Pistarini", dijo De Vido en referencia a la cita que hizo Cristina Kirchner en su declaración sobre el ex ministro de Obras Públicas de Perón. El ex funcionario anticipó que no iba a aceptar preguntas. Al momento de hacer su breve descargo dijo: "Rechazo total y categóricamente por falsa e infundada el requerimiento del Ministerio Público Fiscal y la UFI, que creo que no debería ser parte de este proceso", sostuvo y se dio por concluida su indagatoria. Fue el turno de Roberto Baratta. Su ex chofer, Oscar Centeno, fue el responsable de escribir los ocho cuadernos que dieron origen a este expediente. El ex subsecretario del Ministerio de Planificación Federal, está acusado del delito de asociación ilícita en carácter de organizador. Además, le atribuye 95 coimas y 8 dádivas. Le guste a quien le guste, ésta es una causa política. Niego todos los hechos, hechos que se basaron en fotocopias, en cosas que se quemaron, que después aparecieron, escrituras hechas por una persona limitada, precisiones e impresiones, dijo Baratta al iniciar su indagatoria que se extendió durante más de cuatro horas. Esta primera exposición se enfocará en el denominados "cuadernos" de esta causa, en el cual se encuentran los hechos imputados en mi contra, fue la introducción de su indagatoria. Mirá también Expuso una serie de filminas en las que detalló que a lo largo de las declaraciones siguientes expondré en forma detallada hecho por hecho y cuestión por cuestión que se me imputa. Los hechos atribuidos Ante el cuadro de acusación que pesa sobre él, Roberto Baratta dijo: Quiero expresar que niego absoluta y categóricamente todos los hechos que se me imputan. En el caso de los empresarios, de ser necesario, también expondré información contenida en el expediente como mails, Ilamados telefónicos a líneas fijas, mensajes, etc. En ese aspecto, desprestigió los aportes de los imputados colaboradores. Hay un total de 31 arrepentidos en este caso. Baratta habló de traiciones y de cobardes, que más adelante iba a dar precisiones al respecto. Consideró que el objetivo de la causa era atacar este modelo político, refiriéndose a la llegada de Néstor Kirchner en mayo de 2003 a la Casa Rosada. ¿Por qué estamos acá? Fue la pregunta retórica expuesta por Baratta. A su entender, se responde en la necesidad de atacar a Néstor Kirchner, el proceso que construyó desde 2003, su ideología. Después de su análisis político, se refirió al contexto en el cual se desarrolló el caso Cuadernos, con un constante desprestigio hacia los investigadores judiciales y a los periodistas que develaron el caso. Se armó en un marco de una profunda recesión y escasez de reservas, dijo Roberto Baratta, al reiterar que se trata de una causa política. En ese aspecto dijo que si el gobierno no podía revertir la crisis por limitaciones propias, lo mejor era que la opinión pública se corriera a otras cuestiones y para ellos quien mejor que el fiscal Stornelli y el juez Bonadio. La relación con Centeno Contó Roberto Baratta cómo conoció a Oscar Centeno. Relató que volvía una noche de trabajar estando en el Ministerio de Planificación Federal. Casi choca por ir hablando por teléfono algo que no debe hacerse, y ahí decidí empezar a usar un chofer de la flota del Ministerio. Fue así que le fue asignado Centeno que venía de la remisería que contrataba el Ministerio. Contó: Era un tipo trabajador, nuestras jornadas arrancaban a las 7 de la mañana y terminaban a las diez, once de la noche, él me dejaba a esa hora y entonces llegaba más tarde a su casa. En ese momento dijo: Intelectualmente hablando, era un tipo corto. Mi forma de ser es muy reservada, de todos modos Baratta dijo que se explicará más al respecto a lo largo del juicio pero que no voy a convalidar las mentiras. Acusaciones contra Alberto Fernández Después de hablar sobre los delatores mentirosos en relación a los imputados colaboradores, Roberto Baratta reveló dos cosas puntuales. Recibí presiones y extorsiones de Stornelli y de dirigentes que se suponen propios y fue cuando contó que cuando estaba detenido en el Penal de Ezeiza recibió la visita de Fernando Chino Navarro y de Alberto Fernández. Espero que por lo que dije no haya ningún accidente casual de ningún familiar ni mío tampoco, sostuvo el ex funcionario. Al concluir su indagatoria el presidente del TOF 7, Enrique Méndez Signori, le preguntó si estaba pidiendo seguridad y Baratta respondió: No quiero seguridad, sino que sean conscientes de lo que estoy diciendo. Sobre la firma Newsletter Clarín Tags relacionados

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