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» La Nacion
Fecha: 17/03/2026 17:30
El arquitecto y coleccionista organizó un ágape para cien personas - 4 minutos de lectura' Soy un festejador nato y un agradecido de la vida, pero esta vez no sentí ganas de black tie ni de fiesta con baile y despliegue. A fin de año murió Aldo, nuestro perro labrador adoptado, y al mes, Sándalo, un caballo rescatado. Después me quebré un dedo en enero y tuve un mes de recuperación. La guerra y los bombardeos me desanimaron por completo No pensaba celebrar con gran evento, tal vez me estaba reservando para los 60, pero muchos empezaron a llamarme y a preguntarme qué pasaba que no les llegaba la invitación. Mi cuñada, que vive en Atlanta, Estados Unidos, me avisó que venía a Buenos Aires del 8 al 11 de marzo con dos amigas para mi fiesta. Y finalmente Leo, mi marido, me empujó a hacerlo: Que sea en casa, con comida casera y con los más allegados. Yo te ayudo a recortar la lista, le dijo Leopoldo Montes, su gran amor desde hace treinta y nueve años. El 6 de marzo, cuatro días antes de su cumpleaños, Iturrioz invitó a cien personas por WhatsApp. Y en pocas horas, 96 le confirmaron asistencia. La sugerencia fue: Sin regalo (desde hace tiempo, prefiere que hagan donaciones a tres ONG dedicadas a rescatar caballos y otros animales maltratados, como Caballos de Quilmes, Santuario Jaulas Vacías y RECC), hombres con saco y mujeres, fabulosas. UN CLÁSICO DE MARZO En pocas horas, Iturrioz y Montes, conocidos por ser buenos anfitriones, armaron el festejo. Javier compró flores y velas, y María, su cocinera de larga data, preparó un gran copetín y bandejeo de canapés y amuse bouche. Como main course, sirvió pollo con arroz y hongos. Luigi Bosca, bodega de la que Javier es embajador, se encargó de los vinos y espumantes. Pasadas las nueve de la noche del 10 de marzo, el petit comité de amigos y familiares del homenajeado tocó la puerta de su casa céntrica. Rossella della Giovampaola fue de las primeras: estrenó un modelo de Oscar de la Renta con grandes flores estampadas. Evangelina Bomparola eligió un pantalón de cuero y un blazer con mangas de flecos de su marca propia; Marina Achával lució un Dior con pollera estructurada; Puli Demaría impactó con un vestido amarillo al cuerpo, también con flecos, que compró en Nueva York; Ana Rusconi vistió uno de sus De la Renta. Inés Berton, reina del té e íntima de Iturrioz, inspiró su look en la causa que abraza su amigo y llevó un vestido de seda con estampa de caballos. En la lista figuraron interioristas, artistas, hombres de negocios, ex modelos, economistas y una cantante lírica. Los encuentros y los diálogos se dieron de forma relajada entre el living y el comedor, con espectacular vista a la ciudad iluminada. Hubo torta y mesa dulce, velitas y fotos para el recuerdo. Tampoco faltó el souvenir, que el propio cumpleañero repartió en una bandeja de plata: cajitas de fósforos con imágenes de él y sus caballos, burros y perros rescatados. EL DÍA DESPUÉS Me alegró mucho festejar. Mis amigos fueron muy generosos con sus donaciones. Pienso en los medicamentos, los fardos, los corrales y todo lo que las ONG podrán hacer y se me ensancha el corazón de felicidad. Lo demás: recibí muy buenos comentarios del cumple, muchos me dijeron que fue el más cozy, el más cálido de todos mis festejos, contó Iturrioz a ¡HOLA! Argentina, testigo único desde hace quince años de la fiesta que abre el calendario porteño. Pensá tres deseos, Javier. El año que viene cambio de década: cumplo 60. Quiero trabajar hasta los 75, amo mi trabajo de arquitecto e interiorista. Modificaría la rutina semanal: cuatro días de trabajo por tres de ocio en el campo. Y el tercero: convertir nuestro campo en un santuario de animales. Pediría un cuarto deseo: ser enterrado con todos ellos.
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