17/03/2026 09:16
17/03/2026 09:15
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
17/03/2026 09:14
Parana » AIM Digital
Fecha: 17/03/2026 07:28
El Gobierno nacional fijó un límite del dos por ciento mensual para las subas salariales en las negociaciones paritarias y condiciona la homologación de los acuerdos a ese parámetro, en un contexto de inflación que se mantiene por encima de ese nivel. La decisión comenzó a impactar en las primeras negociaciones de 2026, donde gremios y cámaras empresarias reciben la advertencia de que no serán convalidados incrementos superiores a ese porcentaje. En muchos sectores, la homologación de la Secretaría de Trabajo resulta clave para que los aumentos se hagan efectivos, lo que refuerza el carácter disciplinador de la medida. El acuerdo del sindicato de Camioneros se convirtió en referencia para otras actividades, tras alinearse con la pauta oficial. El esquema firmado prevé incrementos escalonados que parten del dos por ciento en marzo y descienden progresivamente en los meses siguientes, en un entendimiento que se extiende por seis meses. La negociación incluyó además un aporte extraordinario de 25000 pesos por trabajador para la obra social del sector, que atraviesa dificultades financieras. La pauta oficial también se reflejó en el acuerdo de los trabajadores estatales nucleados en UPCN, que estableció subas del dos por ciento en marzo, 1,7 por ciento en abril y 1,5 por ciento en mayo, junto con el pago de un bono de 40000 pesos. En contraste, el gremio de Gastronómicos no logró la homologación de un acuerdo que contemplaba una suma fija mensual, al considerar el Gobierno que implicaba un incremento superior al límite establecido. En otros sectores, las negociaciones avanzan con cautela. Comercio, la actividad con mayor cantidad de trabajadores, aún no inició formalmente su paritaria, aunque evalúa tomar como referencia la evolución de los precios. En la construcción, el planteo es acordar ajustes mensuales, mientras que en la industria metalúrgica se anticipa que cualquier entendimiento deberá ajustarse a las condiciones oficiales para ser validado. Algunos sindicatos buscan alternativas por fuera de la pauta, como el caso de la alimentación, que propuso un aumento acumulado que supera el límite mensual. Sin embargo, la experiencia reciente muestra que la falta de homologación no siempre impide la aplicación de los incrementos, aunque genera incertidumbre en su cumplimiento, especialmente en empresas de menor tamaño. La fijación de este techo paritario introduce tensiones en un escenario donde los aumentos salariales corren por detrás de la inflación, lo que abre interrogantes sobre el impacto en el poder adquisitivo y el consumo en los próximos meses.
Ver noticia original