17/03/2026 04:54
17/03/2026 04:54
17/03/2026 04:54
17/03/2026 04:54
17/03/2026 04:49
17/03/2026 04:49
17/03/2026 04:49
17/03/2026 04:49
17/03/2026 04:49
17/03/2026 04:49
» La Nacion
Fecha: 17/03/2026 02:48
La guerra en Medio Oriente transforma la economía internacional; crisis en el campo de la energía; varios casos de corrupción se superponen y afectan a la imagen del Gobierno; la repercusión de los vuelos de Adorni, ¿un vuelto de Bullrich?; túneles entre el Gobierno y la AFA por los abogados de Mahiques - 21 minutos de lectura' La guerra en Medio Oriente está dominando todo. No sólo la agenda periodística, sino que está envolviendo a toda la política internacional de manera más o menos directa. Nos preguntamos hace un par de semanas cómo es que esto había empezado, por qué había empezado, y hoy son preguntas que interesan menos, porque la urgencia hoy de todo el mundo, pero sobre todo de los mercados, de los actores económicos, de los agentes financieros, es cómo y cuándo termina esto. Esta guerra que se está transformando, para la economía internacional, en una pesadilla. Había que preverlo. Hay un gran analista internacional, experto en estrategia, que es un asesor muy influyente del Departamento de Estado, George Friedman, que en uno de sus libros advierte: cuidado con meterse con Irán. Porque es un país importante de Medio Oriente, con mucha tradición política. Se podría agregar: los iraníes, es decir, los persas, inventaron el ajedrez. Pero además, aunque no tuvieran esa capacidad estratégica, les está ocurriendo algo que no los toma por sorpresa, algo que les vienen avisando desde hace 20 años. Había que prever que iban a tener una reacción muy dañina. Esa reacción consiste primero en complicar a otros países del Golfo. Ataques contra Dubái, que empieza a ser ahora una sede financiera y turística problemática. La idea de convertirse en una especie de gran Miami de Medio Oriente ahora está puesta en tela de juicio. Qatar tiene suspendida toda su salida de gas, que es importantísima. Estos ataques, como los que fueron contra objetivos militares estadounidenses, por ejemplo en Arabia Saudita, implican que hay un pensamiento militar refinado detrás de los iraníes que complica sobre todo a Trump. La semana pasada consultamos a un analista internacional, José Luis Vila, que nos hacía notar algo muy importante: Israel y Estados Unidos tienen objetivos totalmente distintos en esta guerra. Israel busca, desde siempre, sobrevivir. Trump tiene que ganar una elección en el corto plazo. Y esa es una urgencia que se nota cada vez más en la política norteamericana. Entonces, la pregunta es cuándo termina esto. Porque si esta guerra terminara mañana, los efectos que ya produjo van a durar mucho tiempo. Ya hay 2400 muertos, de los cuales 1500 son civiles, y un acontecimiento importantísimo: el bloqueo del estrecho de Ormuz. Es un estrecho de 54 kilómetros de ancho por dónde pasa el 15% del petróleo que consume el mundo y por dónde pasa el gas licuado que produce Qatar, que equivale al 20% de las exportaciones generales de gas licuado del planeta. Entonces, bloqueando este estrecho, lo que logra el régimen iraní es producir una crisis de gran dimensión en la economía internacional, porque produce una crisis en el campo de la energía. Por su parte, la respuesta de Occidente, y sobre todo de los Estados Unidos, es atacar una isla que es pequeña, de 24 kilómetros cuadrados, pero estratégica: la isla de Kharg. Ahí, en esa isla iraní está el 90% del petróleo iraní. Ahí está el puerto desde donde salen los barcos con ese petróleo. Es un gran puerto, con nueve dársenas, que trabaja incesantemente. Ahí empiezan ahora los ataques, tratando de producir la crisis final que termine con la guerra. Consecuencias inmediatas: el precio de los hidrocarburos sigue alto. Eso determina muy probablemente una suba de la inflación bastante permanente en los Estados Unidos. En todos lados. Los europeos, por ejemplo, están preocupados. Pero interesa Estados Unidos porque la inflación puede determinar una suba en la tasa de interés de la Reserva Federal, que no solamente afecta a la economía internacional entre otros países, a la Argentina, sino que influye sobre el costo de las hipotecas, que es una variable fundamental de las familias norteamericanas a la hora de votar. Acá están las amenazas que esto que sucede en Medio Oriente plantea sobre el destino de Donald Trump. Este proceso tan complicado e incierto, que tiene en vilo sobre todo al mundo financiero internacional, encuentra al gobierno argentino enredado en un escándalo, podríamos decir, barrial. Muy local, muy criollo. Varios escándalos de corrupción que se superponen y afectan a la imagen del Gobierno. El caso más complicado es el de $LIBRA. Como se está haciendo público en los últimos días, aparecen en los teléfonos, sobre todo en el teléfono de Mauricio Novelli, que es el intermediario entre los Milei y Hayden Davis que es el que inventa este negocio o esta estafa, documentos muy complicados para el Gobierno, porque es documentación que compromete a la hermana del presidente, o al presidente, hipotéticamente. Habrá que ver después cuánto conocimiento tenían ellos de lo que se planificaba como negocio, teniéndolos como agentes principales. Uno es un borrador de un contrato por el cual Milei recibiría, para participar en el lanzamiento de esa criptomoneda, US$5 millones. El Gobierno guarda silencio respecto de todo esto. Es complicada la relación de Milei con Novelli, porque ya en el año 2021, siendo diputado, Milei participó de un acontecimiento similar, del lanzamiento de una criptomoneda que también fracasó. Se lo señaló como parte de esa estafa. Se inició una causa judicial en la justicia federal. Causa judicial este dato ilumina algunas cosas que pasaron después en la que a Milei jamás lo convocaron para declarar. El juez era Ariel Lijo. Quiere decir que hay una prehistoria de Lijo con los Milei. El otro escándalo es el que tiene como protagonista a alguien que está haciendo exhibiciones de torpeza llamativas: el jefe de gabinete y exvocero, Manuel Adorni. Hay que recordar que fue vocero porque las arenas movedizas en las que se metió tienen mucho más que ver con las explicaciones corregidas que intentó dar, que con el hecho específico de haber subido a su mujer al Tango 01. Se fue hundiendo en las explicaciones alguien que debería ser un experto en dar explicaciones, porque fue vocero. Es cierto que como vocero también tuvo bastantes desaciertos, con la mala costumbre de desmentir cosas que después se verificaban todo el tiempo. En esta secuencia de desaciertos, Adorni dijo algo complicado, delicado: que a su esposa la invitó el Presidente a subir al avión oficial. Lo complicó a Milei para salvarse él. Después corrigió. Las últimas declaraciones de Adorni, dicen: la invitó Presidencia. Aclara que, como le explicó a Luis Majul, fue un error, no un delito. Habrá que ver, porque el que se encargó, para de hostigar al kirchnerismo, de sobreexhibir los decretos que impiden que pasen cosas como llevar parientes en los aviones oficiales, fue el propio Adorni como vocero. Quiere decir que acá se violaron leyes o decretos. ¿Es delito o no? Lo decidirá la Justicia. Después aparece el tema del viaje a Punta del Este. Del que todavía no aparecieron las facturas. No se entiende bien quién lo pagó. El amigo que fue con Adorni dice: no, la parte de él se la pagó él con plata del Estado. Tan amigo parece que no era si dijo eso. Y uno pensaría, lo digo con el mayor de los cinismos, se nota que no son casta. Porque si algo sabe la casta es cómo armar vuelos en aviones privados. Lo primero que hay que tener es la factura. Es verdad que todavía no son casta. Todavía. Remite esto a ese tuit famoso, muy divertido. Imposible recordar de qué cuenta salió, lamentablemente. Pero se posteó cuando estalló lo de $LIBRA. Alguien le dice al presidente: Javier, no te metas con las criptomonedas; robá con la obra pública, como hacen los adultos. Es lo mismo que se podría pensar respecto a Adorni. Lo primero que hay que hacer cuando un político quiere viajar en aviones de lujo prestados. posiblemente por empresarios, es tener en orden la documentación, sobre todo la documentación económica de cómo se pagó eso. La de Adorni todavía no apareció. Y el viaje fue en carnaval. Otro problema fue el regreso de Adorni. Cuando él y su familia regresan, ya sin el amigo, desde Punta del Este, hay otros vuelos que tienen que salir desde el aeropuerto de San Fernando que se empiezan a demorar. Los empresarios, los que hacen uso de aviones de este tipo, tienen esos aviones justamente porque no quieren esperar. Por eso no quieren ir al aeropuerto común con los aviones que usa todo el mundo. Y ese día tuvieron que empezar a esperar. Se creó cierto clima de inquietud en el aeropuerto de San Fernando. Y alguien explicó que es imposible salir porque el personal de Aduana y de Migraciones está en un hangar, haciéndole el trámite de Aduana y de Migraciones a Adorni, fuera de las oficinas que corresponden dentro de San Fernando. ¿Cuál es el problema, según los expertos? Aparentemente, el escáner para hacer la inspección de Aduana no se puede trasladar. Entonces, hay que confiar en que alguien haya revisado las valijas de Adorni. Seguramente las revisaron manualmente, seguro las abrieron para ver qué traía. Pero de nuevo nos encontramos con un problema de valijas, Aduana, etcétera. De nuevo porque está también el caso del avión del vuelo de Laura Belén Arrieta con 16 valijas que no pasaron por la Aduana. Vuelo también ligado al poder, porque correspondía a un avión del empresario Leonardo Scatturice, que es alguien muy ligado a este Gobierno. A propósito de aquel vuelo, en la pista Laura Arrieta tiene un intercambio con un agente de Aduana para que no le revisen las valijas. Le da su celular, ese agente habla con alguien que no sabemos quién es y, a partir de ese llamado, desiste de revisar las valijas. El juez Pablo Yadarola tenía que identificar a quién se había llamado, que es algo que debe ser fácil. Creo que todavía no lo consiguió, no logró saber con quién se comunicó esa agente de Aduana o de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, es decir, quién es la persona que dio la orden de no revisar las valijas de Laura Arrieta. Seguirá investigando el juez Yadarola. Los hechos ocurrieron hace ya un año. Adorni prendió una mecha. Dijo: esa filmación se hizo desde el Gobierno. Nadie sabe a ciencia cierta nada, porque quien filma a la familia Adorni saliendo con un amigo del aeropuerto de San Fernando obviamente toma los recaudos para que no se revele su identidad. Pero se supone que es la Policía de Seguridad Aeroportuaria la que hizo esa filmación. Habrá que ver después a quién se la dieron. No necesariamente son los que la filtraron. Pero es interesante porque esto plantea ahora una especie de especulación persecutoria dentro del Gobierno o de un sector del Gobierno. la Policía de Seguridad Aeroportuaria depende del Ministerio de Seguridad, que sigue controlando Patricia Bullrich, principal rival de Adorni en el control de la Capital Federal por parte de La Libertad Avanza. Se han cansado de humillar a Bullrich, que hizo una gran elección como senadora. Pero después, cuando se plantean los proyectos que se van a presentar en la Legislatura, etcétera, tanto Karina Milei como Pilar Ramírez, como Adorni, la ningunean. ¿Acá hay un vuelto de Bullrich a través de la Policía Aeroportuaria? Sería demasiado, pero hay quien lo piensa. Hay quien cree que acá se está jugando el destino de La Libertad Avanza en la Capital Federal. Y tal vez no se equivoca. No tanto porque haya una intervención de Bullrich, pero el que está en medio de este escándalo, Adorni, es probablemente el próximo candidato a jefe de Gobierno del oficialismo en la Ciudad de Buenos Aires, si es que este escándalo se lo permite. El tercer escándalo tiene que ver con la presencia de Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola en el Ministerio de Justicia. Desde que llegaron están dando -sobre todo Mahiques- explicaciones de sospechas sobre distintas fechorías. Es clave la presencia de Mahiques pero es mucho más importante la de Viola porque es un abogado que tuvo varios problemas a lo largo de su carrera pero está muy ligado a Karina Milei. Es muy importante porque Viola es hijo de una abogada muy controvertida: Claudia Balbín, que es como la hermana de María Servini de Cubría, que tuvo la causa $LIBRA, hoy en manos de Marcelo Martínez de Giorgi. Quiere decir que la primera jueza de esa causa puede mirar hoy cómo en el Consejo de la Magistratura y en el Ministerio de Justicia hay alguien que es como un sobrino de ella, puesto por Karina Milei, que es a quien ella tenía que investigar. Muchas proximidades. Mahiques está señalado por sus relaciones con la AFA: haber integrado la FIFA por mandato de ella, haber sido vicerrector de la universidad, y, sobre todo, haber recomendado a un abogado que es como su alter ego: Ignacio Jakim. En la vida de Jakim hay un detalle, del 2 de febrero de 2017, cuando fue designado en la Secretaría Legal y Técnica de la gobernación de María Eugenia Vidal. Llegó ahí por recomendación del entonces ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, después de que los Mahiques se lo pidieran, sobre todo Carlos, el boxindanga, que fue antecesor de Ferrari en el Ministerio de Justicia. Hay una relación muy estrecha entre los Mahiques y el macrismo, que tuvo una manifestación muy escandalosa por parte de papá Carlos, cuando, en junio de 2024, la Cámara de Casación dictó un fallo aceptando los argumentos de la defensa de Angelo Calcaterra, el primo hermano de Mauricio y Jorge Macri, que dijo: Cuando puse plata en el gobierno de los Kirchner, que ahora se investiga en el caso Cuadernos, no era pagando coimas, sino haciendo aportes electorales. Eso implica una penalización mucho más leve, casi una absolución. Se armó un escándalo con ese fallo, que no culpaba a Calcaterra de haber pagado sobornos. El escándalo fue tal que, en noviembre, la Cámara de Casación anuló su propio fallo, con mucha presión del fiscal Raúl Pleé. Pero no lo anularon todos; firmaron a favor de anularlo dos de los que lo habían firmado inicialmente: Diego Barruetabeña y Daniel Petrone. Mahiques insistió en que Calcaterra tenía razón y no había que juzgarlo por coimas, sino por aportes de campaña. Este es el nivel de complicidad de la familia Mahiques con el macrismo. El macrismo también aparece por otra puerta en el caso de la AFA porque además de Jakim -que ya no figura tanto como abogado de Tapia y Toviggino- hay otro abogado: Marcelo Rocchetti, quien hoy es el abogado visible de ellos. Rocchetti es Cristian Ritondo, así de sencillo. Los dos vienen del mundo del fútbol: Rocchetti fue abogado de Rafael Di Zeo, el barrabrava de Boca, y fue puesto como jefe de Seguridad de la Legislatura porteña cuando estaba Diego Santilli. También tiene una relación muy estrecha con Ritondo porque fue su colaborador en el Ministerio de Seguridad en la gobernación de Vidal. Todo esto termina en el caso del fiscal Scapolan, removido de su condición de fiscal bonaerense por estar mezclado con una banda de narcotraficantes de la policía, porque el socio de Rocchetti era abogado de esa banda. Hay túneles entre el Gobierno y la AFA a través de todos estos abogados liderados por Mahiques, que ahora dice no conocer a nadie. Otra consecuencia que tiene que ver con este juego del Ministerio de Justicia es el desplazamiento del hombre de Santiago Caputo, Sebastián Amerio, ahora en la Procuración del Tesoro. Aparentemente, el avance de Karina Milei no se detiene en Justicia, sino que ella y los Menem estarían avanzando sobre otra área de Caputo: la SIDE. Hay muchas constancias de que están buscando a algún candidato para reemplazar a Cristian Auguadra, excontador de la familia Caputo. Habrá que ver cómo reacciona y si no converge con Patricia Bullrich en la política porteña en contra del bloque que encabeza Karina Milei y tiene como principal candidato a Adorni. Son jugadas naturales de los conflictos de la política, que se ordena a través de estas disputas de poder. ¿Cuándo se va a poner Milei a ordenar todos estos conflictos? Con el escándalo del Ministerio de Justicia hay que mirar la dimensión institucional que hoy tiene el papel de Mahiques y Viola. No hay que perderlo de vista. Tienen que designar 209 jueces. Están pensando en cubrir las vacantes de la Corte y están pensando en cubrir la Procuración General de la Nación. No sabemos a quién tienen como candidato. Mahiques quería ir ahí. Pero hay que prestar atención a este detalle: el jueves a la noche hubo una reunión encabezada por Sergio Massa en Roldán, el restaurante de José Luis Manzano y Daniel Vila. En esa reunión estaban el tenebroso Antonio Stiuso, su secretario privado, Lucas Nejamkis, y reaparece el mismo personaje: Ariel Lijo. Tema central: Lijo quiere ser procurador general de la nación. Necesita dos tercios del Senado. No los consiguió para ser juez de la Corte pero piensa que ahora los puede conseguir. Habrá que ver. Es interesante ese grupo, que es bastante habitual. Hasta realizaron viajes a Europa, también en aviones privados, uno de ellos de Messi. Esto es otro brochazo de bleque sobre la situación de la justicia y de la institucionalidad. La pregunta que nos estábamos formulando antes de contar esta comida era qué costo político puede tener este hojaldre de escándalos. Con prudencia -porque es un poco duro de reconocer y decir- digo que hay como una especie de pacto mafioso entre la sociedad y los gobiernos en la Argentina. Probablemente en todas las sociedades, en todos los países. Uno da prestaciones agradables y otro mira para otro lado si se corrompe. Ahora, cuando las prestaciones se vuelven más desagradables, la sociedad se pone más exigente en materia moral. Esto ha pasado sistemáticamente en el país. Es decir, hay una especie de telón sobre el cual se recortan, de manera nítida o no, los escándalos y merecen más o menos sanción del electorado. Para entender el impacto político de estos escándalos es importante ver qué tipo de bienestar o malestar social domina en la sociedad argentina. Hay un mérito de la actual circunstancia económica: hay crecimiento en algunos sectores. El agro, por ejemplo, si tomo 2024-2025, tiene 40,9% de crecimiento. Intermediación financiera, los bancos, 18,7% de crecimiento. Minería, 16%. Hotelería y restaurantes, 13%. Salvo este último rubro, todos los demás no ocupan demasiada gente. Los que cayeron fueron salud, un 0,4%. Comercio, importantísimo, 3,2%. Industria, 3,6%. Pesca, 8%. Y construcción, que es un gran movilizador de la actividad económica, 13,9%. Los sectores que explican el 51% del empleo en la Argentina cayeron, están para atrás. Fernando Marull presentó un gráfico sobre el salario privado y público estatal formal. Acá no aparece el comportamiento del informal, que es importantísimo. Este gráfico dice que hay un deterioro del salario real -no el nominal-, es decir, que está perdiendo respecto de la inflación. Marull consigna que el salario privado y público formal, en blanco, retrocedió en los últimos seis meses en un total de 5,5% respecto de la inflación. Hoy está como en noviembre del 2023. Ese cuadro se elabora con números del Indec y muestra el salario registrado, que hoy estaría en 1.600.000 pesos promedio. Viene de caer de 1.700.000, si tomamos números constantes. El de noviembre de 2023 era 1.652.000. Si se mira toda la serie, que arranca en 2009, salvo ese momento de la gran devaluación posterior al gobierno de Alberto Fernández y Massa -cuando se produjo una gran caída-, hay esta recuperación durante Milei, pero ahora está cayendo. Esa caída puede explicar la retracción que hay en el consumo y plantea un problema político: ¿qué va a hacer la CGT que es la encargada de defender el salario? Distinta es la situación de los informales, por eso la inflación es tan letal en un país con mucha informalidad. El informal no tiene una CGT o un gremio que le defienda el salario frente al que se lo paga. Es más, no tiene salario, sino un ingreso. Entonces, habrá que empezar a mirar qué pasa con el triunvirato de la CGT y de qué están hablando y discutiendo. Obviamente sucede algo clásico: no hay variable que explique mejor el nivel de aceptación o de rechazo que tiene un gobierno que el comportamiento del salario real. Si uno mira las declaraciones de Milei y, sobre todo, las declaraciones de Luis Caputo, ellos siguen insistiendo en que la prioridad es seguir bajando la inflación y llevarla este año a menos de 1% mensual. Es un desafío que hace sospechar que van a seguir enfriando y que por lo tanto estos números de retracción van a seguir estando. Es decir, el telón de fondo sobre el que se recortan los escándalos es, por lo menos, gris, tendiente a gris oscuro. Hay otro fenómeno importante: el aumento de la morosidad de quienes tienen deudas financieras. Hay un gráfico al respecto de la consultora 1816, que es muy certera en sus estudios. Hay una línea amarilla que marca la morosidad de aquellos que tienen deudas con entidades no financieras, como las mutuales. En general -es una simplificación, pero bastante fidedigna-, son los más pobres. La morosidad llega al 27,4%. Altísima. Hay muchas entidades de préstamo que están tambaleando por este fenómeno. Después hay una línea violeta, que marca la deuda con los bancos. En este caso, la morosidad es del 10,6%. ¿Cuánto es tradicionalmente la morosidad en el sistema financiero formal bancario? 3%. Hoy está triplicada. Una explicación a esta suba puede ser esta retracción del salario, pero hay otra mucho más importante. Durante toda la etapa de Alberto Fernández, la inflación le ganaba la tasa de interés. Era un gran negocio tomar plata, pedir un crédito, porque se licuaba con la inflación. Finalmente los ingresos mejoraban y la tasa de interés iba por atrás. Cada vez se pagaba menos en términos reales. Pero cambió rotundamente con la baja de la inflación y con una tasa de interés que sube para que los pesos no se vayan al dólar. La pista se pone más pesada, el costo del crédito es mayor y las familias se ven más ajustadas. Y llega un momento en que ya no pagan. Esto es importante porque, en ese contexto, el crédito se retrae. Si se tiene ese nivel de riesgo que tiene hoy un banco -10,6% de morosidad, y ni hablar de una entidad no financiera de 27%-, el responsable de dar los créditos se fija mucho más si prestar o no. Esto realimenta el circuito recesivo, es decir, el estancamiento. Todo esto impacta de esta manera en la opinión de la gente, según un estudio de Casa 3 de Mora Jozami. Si uno le pregunta a la gente cuál es el principal problema, en enero de 2024 el primer puesto lo tenía la inflación, con 27%. El séptimo puesto era para el empleo y la desocupación. Hoy, la desocupación está en el tercer puesto y la inflación en el noveno. Este es el éxito del gobierno: cayó la preocupación por la inflación porque el Gobierno la fue dominando. Pero desde octubre de 2025 crece notoriamente la preocupación por el empleo, que es compleja. No es solamente el miedo a perder empleo, sino a la baja de categoría en la empresa donde uno trabaja o a no llegar con el salario. Todo eso está constituyendo un problema. La pregunta es: ¿se va a politizar? ¿Cuándo estos problemas se van a transformar en política? ¿Cuándo estos escándalos van a pegar en el encanto electoral del Gobierno? Es una pregunta que todavía no tiene una respuesta clara porque todavía no hay una alternativa política competitiva al oficialismo. Probablemente si la hubiera, el deterioro se acelera. Hay quienes dicen que no va a haber ningún problema porque esto es como le pasó a Menem: redujo la inflación, había corrupción, escándalo tras escándalo, había recesión, caía el empleo, se deterioraban las pymes, se destruía el tejido productivo y lo reeligieron. Pero ojo, Menem redujo la inflación al 0%. Hoy nosotros tenemos una inflación bien mirada, con buenos ojos, del 25%. Es la inflación que dejó Cristina, altísima. Todavía hay que hacer un esfuerzo mayor, y ese esfuerzo puede complicar todavía más este cuadro económico-social. Una hipótesis para terminar. Que se instale este problema en la agenda pública es un problema para Milei. Probablemente, si tiene un miedo político, es que esta agenda domine la discusión. Habrá que ver si los insultos a Paolo Rocca no tienen que ver con esto y si son producto de la furia o de una estrategia muy pensada. Buscar al más grande, al principal industrial de la Argentina y taparle la boca con insultos para que todos los demás se autocensuren y no se introduzca en la escena política. Un tema que, si miro el panorama desde los intereses de Milei, es poco auspicioso y dañino.
Ver noticia original