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Fecha: 16/03/2026 22:06
Falta muy poco para que Esteban, el niño que ingresó al Hospital San Roque tras sufrir graves lesiones por una electrocución, finalmente reciba el alta médica. Sin embargo, antes de poder regresar a su casa, el niño deberá someterse a una cirugía de injerto de piel. En diálogo con Canal 9 Litoral, el doctor Guido Brambilia, médico cirujano plástico del nosocomio, explicó los alcances de esta importante intervención que marca la última etapa de la rehabilitación. La cirugía de injerto de piel es un procedimiento bastante común que realizamos en el hospital para reemplazar la piel donde se perdió, sea por una quemadura, accidente o mordedura, detalló. Según precisó el médico, para llevar a cabo la intervención se extrae tejido del propio paciente, generalmente de la zona del muslo. Tenemos un dispositivo bastante avanzado que toma una capita muy fina de piel, entonces permite que el lugar dador se recupere muy rápidamente. Esa capita fina se utiliza para ponerla en el lugar donde se necesita. El principal beneficio de esta técnica moderna es que hace que la cicatrización de los tejidos y la recuperación del paciente sea mucho más rápida, tenga menos dolor y se prevengan infecciones. El tratamiento para quemaduras eléctricas Brambilia explicó que las lesiones producidas por electricidad suelen ser complejas y profundas, requiriendo un trabajo minucioso antes de llegar al injerto. Es muy común que en este tipo de accidentes de electrocución las quemaduras sean graves, se hace una escara y la piel se necrosa, indicó. Para tratar estos cuadros, el paciente debe ingresar al quirófano varias veces para que los profesionales realicen tareas de limpieza retirando el tejido muerto. Cuando el lecho está en óptimas condiciones, que generalmente es a las dos, tres o hasta cuatro semanas, se hace el injerto, que es el último procedimiento quirúrgico. Detalles de la operación y el alta La cirugía, que se realiza bajo anestesia general, suele durar entre media hora y una hora, dependiendo de la extensión de la herida. Tras la intervención, comienza la cuenta regresiva para el regreso a casa. Después, a la semana, se le cura de nuevo el injerto y si está todo bien, se le da el alta al paciente, concluyó Brambilia.
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