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Paraná » 9digital
Fecha: 15/03/2026 17:56
Los niveles de morosidad no solo generan preocupación entre las familias que presentan dificultades para pagar préstamos personales o atrasos en la tarjeta de crédito, sino que también alcanza a las empresas. Los saldos impagos en el sector privado vienen mostrando un crecimiento en los últimos meses y afectan principalmente a rubros como la construcción, el comercio o la industria manufacturera. De acuerdo con los últimos datos disponibles del Banco Central (BCRA), la irregularidad en los créditos a las empresas se triplicó en un año, al llegar a 2,5% en diciembre. Incluso según estimaciones privadas alvanzaría a 2,7% en enero. Aunque las cifras son menores a las de la mora de los hogares, la situación presenta importantes heterogeneidades de acuerdo al sector. Si bien los datos agregados pueden dar la impresión de que el crédito empresarial se mantiene en niveles relativamente sanos, un análisis más granular revela una realidad distinta. La concentración del financiamiento en unas pocas grandes compañías tiende a suavizar los indicadores generales, pero al observar la composición del crédito por sectores, tamaños y cantidad de empresa, se evidencia que la mayoría enfrenta condiciones más adversas. Los grandes números esconden tensiones crecientes en el entramado productivo, consideró la consultora Analytica. Según su relevamiento, hay diferencias que responden al tamaño de las compañías, ya que más del 40% del crédito se concentra en grandes empresas, donde el índice de morosidad fue de 0,9% en enero, mientras que para las pymes, la irregularidad llega a 4%. En la división por sectores también aparecen importantes diferencias. Entre los que registran mayores niveles de saldos impagos se encuentran la construcción (6,1%); los servicios profesionales, científicos y técnicos (4,5%); hoteles y restaurantes (4%), la industria manufacturera (3,6%), comercio y reparaciones (3,4%); y recreación y cultura (3,3%), por mencionar algunas. En contrapartida, las menores irregularidades están en intermediación financiera, minería e hidrocarburos, comunicaciones y suministro de electricidad y gas, donde las cifras se ubican por debajo de 1%. La tendencia está íntimamente relacionada con el nivel de actividad que reportan esos rubros. Es decir, aquellos golpeados por la baja de demanda y la caída de las ventas reportan una morosidad mayor. Por ejemplo, en el refinamiento de petróleo, la irregularidad de cartera alcanza el 1,4%, mientras en confección de prendas de vestir es de 7,7%, y de 7,9% en fabricantes de muebles y colchones. Esta situación había sido advertida por la Unión Industrial Argentina (UIA). En el último relevamiento de expectativas realizado a 644 empresas del sector marcaron que el 45,6% de las compañías reportó dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes pagos: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Además, advirtieron que desde el año pasado se registra un aumento en las firmas con problemas de cumplimiento: el porcentaje de empresas con atrasos en todos los pagos fue de 5,4% y las mayores dificultades se dieron en el pago de impuestos y proveedores, seguido por compromisos financieros. También indicaron que, entre las empresas que no pagó en su totalidad al menos un pago, el 39,8% enfrentaron mayores intereses y costos financieros y el 38,1% vio un aumento del endeudamiento o la necesidad de financiamiento en el corto plazo. Fuente: TN
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