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  • Inflación, corrupción, mentiras y caída económica: ¿qué seguís bancando de Milei?

    La Paz » Politica con vos

    Fecha: 15/03/2026 11:47

    El escándalo Adorni y el lujoso viaje a Nueva York desmintieron, una vez más, la pose de honestidad y austeridad del oficialismo. Febrero fue el noveno mes con inflación al alza, que ni el ajuste, ni el dólar pisado, ni los manoseos al Indec consiguen domar. Novedades del caso Libra que ya hacen innegable la culpabilidad de Milei. La caída económica se profundiza con cierres de empresas y despidos. ¿Qué queda de las promesas libertarias? Por Nicolás Baccaro La semana que termina mostró con claridad incuestionable todas las verdaderas caras del gobierno de La Libertad Avanza. Las mentiras del relato oficialista sobre la honestidad y la austeridad quedaron al desnudo en el Adorni week. La consigna con la que Milei abrió la sesiones ordinarias del Congreso, la moral como política de Estado, envejeció demasiado rápido en un oficialismo que salió en patota a defender lo indefendible en el comportamiento del jefe de gabinete, días después de volver de un lujoso y costosísimo viaje a Nueva York. Los numerosos casos de corrupción que saltaron a la luz en tan solo dos años y tres meses de gobierno emergieron nuevamente en estos días con uno de sus símbolos principales. Nuevas confirmaciones judiciales desmintieron todo el relato de la cúpula libertaria en torno a la cripto estafa Libra, probando los contactos entre Milei y Novelli a la hora exacta de la publicación del tuit del presidente que desató la estafa. Todo este cuadro llegó en la misma semana en la que el Indec confirmó una tendencia que se profundiza. La inflación creció por noveno mes consecutivo, y si se hubiera aplicado el nuevo índice que Milei y Caputo frenaron en enero, hubiera sido aún mayor. La crisis económica, que sigue avanzando y en los últimos días se cobró nuevas víctimas en quiebres de empresas y pérdida de puestos de trabajo, no alcanza a enfriar la suba de los precios. Como tampoco lo consiguen el tipo de cambio pisado y el ajuste permanente. Con corrupción explícita y probada, inflación al alza pese a la recesión ya durante tres cuartos de un año, contradicciones públicas que exponen recurrentemente las mentiras del oficialismo, y una situación económica que, lejos de arrancar, se va cada vez más a pique y complica la vida a millones de argentinos, ¿qué queda a esta altura del mandato de las promesas y el relato de Milei? CORRUPCIÓN Y MENTIRAS El escándalo por la inclusión irregular de la esposa de Manuel Adorni, Bettina Angeletti, en la comitiva oficial que viajó a Nueva York para participar de la Argentina Week es la punta de pus emergente de un grano que guarda una podredumbre acumulada muchísimo mayor. Sirve como ejemplo bien claro de de un proceso más profundo que vincula la corrupción, las mentiras, la hipocresía y la doble vara de los libertarios. Si el hecho de haber llevado a su esposa en el avión presidencial constituye o no una malversación de fondos públicos es una discusión finita y no hace al centro de la cuestión. Lo central del caso es que Milei anunció en su apertura de sesiones del 2024 que ningún político ni familiar de político podría usar vuelos oficiales para fines privados, y el propio Adorni anunció el decreto en una de sus ya extintas conferencias de prensa como vocero presidencial. La ridiculez y falacia del argumento del costo marginal cero no responde a lo criticable de la actitud hipócrita del oficialismo, que se llenó la boca e hizo campaña hablando de los vuelos privados del kirchnerismo y ahora defiende la misma práctica. La férrea y forzada defensa en patota de Adorni, orquestada por Karina Milei, expone una doble vara moral que, lejos de diferenciar a La Libertad Avanza de las peores prácticas del peronismo, y mal que le pese al Gobierno, los iguala con la casta que vinieron a combatir. Y lo mismo vale para el costosísimo viaje de lujo a Nueva York, donde la extensa comitiva oficial se hospedó en el hotel más caro de la zona más exclusiva de la ciudad, en una actitud completamente opuesta a la austeridad que pregonan y le exigen a los argentinos que no llegan a fin de mes. Lejísimos quedó el tiempo en que el nuevo oficialismo viajaba en aviones de línea y comitivas reducidas para dar un ejemplo. En tiempo récord, Milei y los suyos se convirtieron en la nueva casta, la casta libertaria. Tal vez por eso el presidente, por primera vez desde que llegó a la Rosada, no mencionó la palabra casta en su discurso en la apertura de sesiones del Congreso. Adorni y Milei tienen otros problemas que explicar en materias de corrupción. El jefe de gabinete quedó señalado por el viaje en un avión privado a Punta del Este para su familia durante el carnaval por el que pagó 10.000 dólares. Marcelo Grandío, el periodista amigo que lo invitó a Uruguay dijo, no se sabe si por error, que Adorni lo había pagado con plata del Estado. La explicación tiene sentido si se considera que Adorni cobra un sueldo de $3.500.000, por lo que necesitaría cuatro sueldos enteros sólo para pagar ese vuelo. Lo que también resulta difícil de explicar son los gastos en la tarjeta de crédito de su esposa, que entre septiembre y enero gastó entre 8 y 15 millones de pesos cada mes. Tal vez en las licitaciones truchas que denunció el kirchnerismo en áreas dependientes de Adorni, para contratar servicios de SMS y mailing por 10 millones de dólares, haya alguna punta de ovillo para tirar en este aspecto. Las investigaciones que sí avanzaron fueron las relacionadas a la cripto estafa Libra, y Milei está cada vez más complicado. Hugo Alconada Mon reveló en La Nación que los peritos de la causa comprobaron comunicaciones frenéticas entre Milei, Karina y Mauricio Novelli, el promotor del token Libra al que la cúpula libertaria intentó desconocer decenas de veces desde que explotó el escándalo. Tres minutos antes de la publicación del tuit de Milei, el presidente Novelli mantuvieron una videollamada por WhatsApp. Dos minutos después de publicado el tuit volvieron a hablar. Inmediatamente después de eso, Novelli llamó a Karina, que no lo entendió pero le devolvió el llamado 13 minutos después. Aquí vale recordar que Milei dijo públicamente más de una vez que no mantenía contacto con Novelli, y que la publicación del token Libra la realizó a partir de haber visto en internet la propuesta. Como explicó Alconada Mon, el contrato de 44 caracteres (números y letras mayúsculas y minúsculas) que Milei posteó y dejó fijado en su cuenta de X no se encontraba disponible en la web, por lo que alguien se lo tuvo que suministrar para que lo publique. Los llamados y los al menos cinco mensajes cruzados con Novelli durante los minutos previos y posteriores al posteo del escándalo probados por la justicia hablan por sí solos. Milei, Karina, Adorni y la cúpula libertaria mintieron sobre el caso Libra, mintieron sobre el escandaloso viaje a Nueva York, le mintieron a la sociedad con una falsa pose de austeridad, honestidad y moral, y las evidencias de esas mentiras se acumulan con el paso de los meses y los sucesivos escándalos. Los tiempos que se tome la justicia para traducir esas mentiras en casos probados de corrupción serán materia de otros debates. INFLACIÓN Otra de las grandes mentiras del Gobierno a la sociedad tiene que ver con la inflación. La gran promesa de Milei fue exterminar el aumento permanente de precios, y para lograrlo el Gobierno recurrió a la peor de las recetas: una devaluación bestial para luego paralizar la economía vía un ajuste brutal y permanente y manteniendo el tipo de cambio artificialmente congelado. Sin embargo, el éxito relativo de esa empresa durante algunos meses de 2024 y 2025 quedó lejos en el tiempo. El IPC de febrero fue de 2,9%, igual registro que enero, y marcó el noveno mes consecutivo en que la inflación sube o se mantiene, pero no baja. Significa el 75% o tres cuartos de un año con precios al alza. Contando desde diciembre del 2023 a febrero del 2026, Milei lleva 26 meses en el poder. En 12 de esos 26 meses la inflación bajó con respecto al mes anterior. Por el contrario en 14 oportunidades los precios crecieron en promedio respecto al mes anterior. Argentina se convirtió así en el segundo país de la región con peor inflación, sólo superada por Venezuela. Paradoja del destino la Argenzuela Milei. A estos datos objetivos, oficiales e incuestionables, se suman las picardías políticas del Gobierno y su intervención sobre el Indec. Luego de décadas de criticar al Kirchnerismo por la intervención de Guillermo Moreno en las estadísticas oficiales, Milei y Caputo presionaron al ex titular del organismo, Marco Lavagna, para que no implementara una nueva canasta diseñada en 2018 para medir el aumento de los precios, forzando la salida de Lavagna del instituto de estadística. En esa nueva canasta el peso relativo de los servicios crecía frente a algunos consumos de bienes que ya quedaron desfasados en cuanto a lo que representan para la economía cotidiana de las familias. Esta presión política sobre el Indec tuvo efectos concretos. En febrero, por ejemplo, mientras los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 3,3%, el rubro de servicios vivienda, agua, gas, electricidad y otros combustibles aumentó un 6,8%. Si se hubiera aplicado la fórmula 2018, el IPC del mes hubiera sido 0,5 puntos más alto, trepando al 3,4%. Por si esto fuera poco, trascendió la denuncia sobre una posible filtración de información privilegiada en torno a cuánto daría el IPC del mes, que impactó en las apuestas online y la demanda de instrumentos atados a la inflación. El rango de entre 2,8% y el 3% tuvo un salto en los 15 minutos previos a que se conociera el índice que llevó las operaciones en ese rango al 92% del total. Todo este cuadro no refleja, además, el impacto de la guerra de EEUU e Israel contra Irán. Las subas promedio del 7% del combustible en lo que va de marzo, sumado a precios estacionales de un mes siempre caliente en materia inflacionaria, predicen que el último mes del trimestre tendrá un IPC por encima del 3%. El gobierno de la motosierra, el ajuste permanente y el dólar pisado quedará así a tan sólo dos meses más de completar un año seguido de precios al alza. Se abren las apuestas para ver cuánto tardan Milei y Caputo en echarle la culpa de la inflación violeta a la guerra, lo mismo que le criticaban a Alberto Fernández. CAÍDA ECONÓMICA Argentina transitó muchos años y procesos políticos en los que la corrupción, las mentiras y hasta los contextos inflacionarios quedaban matizados por una situación económica pujante. Aunque Milei y LLA se deslomen retóricamente para intentar acercarse a ese cuadro, lo cierto es que realidad económica no les da chance alguna. Los anuncios rimbombantes de inversiones tras la Argentina Week se suman a tantos otros de los últimos años que no se concretaron en nada. La única realidad es que en los dos primeros años del gobierno libertario, la Inversión Extranjera Directa (IED) registró un saldo negativo de 1.248 millones de dólares. Esto quiere decir que las empresas que se fueron del país, achicaron o vendieron activos en la Argentina, superaron por ese monto a las que entraron. Ni la Ley Bases, ni el RIGI, ni el acuerdo con los EEUU, ni las bajas de impuestos a los ricos, ni el dólar pisado consiguen hasta ahora la promesa eterna y nunca alcanzada por la derecha argentina de una lluvia de inversiones. El gobierno de Milei es, de hecho, el único de este siglo con una marca negativa en IED, mal que le pese a los promotores del relato de volvimos al mundo. Fronteras adentro la situación es de catástrofe. Las empresas cierran o se achican y se pierden cada vez más puestos de trabajo. Aunque el Gobierno mienta, otra vez, en torno a una supuesta creación de empleo, lo cierto es que la estadística oficial del SIPA y el Ministerio de Capital Humano muestran que entre noviembre de 2023 y noviembre del 2025 se perdieron 299.600 puestos de trabajo formales registrados. El mayor impacto se dio en el sector privado, a contramano del relato oficialista, donde fueron 196.700 los empleos perdidos. El dato es concordante con otro que preocupa: en los dos primeros años de gestión libertaria cerraron 22.000 empresas. Capítulos de esta semana en esa triste novela fueron los 220 despidos en la planta de Tulipán, que significaron una reducción del 60% en su dotación de trabajadores; el despido de 25 trabajadores de los 180 que tiene la fábrica de baterías Moura en su planta de Pilar, en la que cerrará dos producción para volcarse a la importación de Brasil; el cierre de la histórica textil Mauro Sergio en Mar del Plata y la suspensión de 175 de sus 300 trabajadores; la confirmación del cierre la empresa que administraba la línea 148, que unía los municipios de Quilmes y Florencio Varela, la venta se su terminal en Quilmes y las dudas sobre qué pasará con la deuda que mantiene con uno 500 empleados. Son apenas los últimos fotogramas de una película de terror en desarrollo y que pareciera recién estar comenzando. Milei y la cúpula libertaria no ofrecen resultados económicos a la sociedad, le mienten y viven ellos mismos como una nueva casta. Los escándalos de corrupción se acumulan y se comprueban. La doble vara y la mentira sobre la moral, la austeridad y la honestidad se caen a pedazos revelando la hipocresía oficialista y su desconexión total con lo que vive el pueblo argentino. La pregunta es si ese pueblo, que los eligió harto de todo lo anterior, que los ratificó el año pasado frente a la amenaza de un nuevo caos, hoy los sigue sosteniendo y por qué. Falta mucho para medirlo en las urnas, pero el termómetro de la calle está cada vez más prendido fuego. (Diagonales)

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