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Parana » Uno
Fecha: 15/03/2026 10:31
Una joven de Nogoyá denunció haber sido víctima de apremios ilegales por parte de agentes de la Policía local durante la madrugada del 8 de marzo, en el marco del recital de Lucas Sugo realizado en el Polideportivo Municipal de Nogoyá, en la Fiesta de la Empanada. Nogoyá: una joven denunció apremios ilegales y se abrió una investigación interna en la Policía Una joven de Nogoyá denunció haber sido víctima de apremios ilegales por parte de policías durante el recital de Lucas Sugo en Nogoyá. La presentación judicial fue formalizada ante la fiscalía por supuestos graves delitos: abuso de autoridad, apremios ilegales y vejaciones, lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Además, según pudo saber UNO, a través de sus abogados la mujer puso en conocimiento de lo ocurrido al jefe de la Policía de Entre Ríos, Claudio González, a quien solicitó la apertura de una investigación interna, trámite que ya se inició. En la nota elevada a la Jefatura policial, la denunciante expresó que denunció el hecho el 9 de marzo "por parte de cuatro funcionarios públicos, policías, de los cuales solo se puede identificar a dos como de apellido Muñoz (mujer) y Diaz (hombre), este último funcionario del Sector o Área Investigaciones de la Policía local". Asimismo, solicitó que intervenga la médica forense de tribunales, ya que entiende que las derivaciones de estos hechos que incluirían incumplimiento de deberes de funcionario público y encubrimiento podrían alcanzar incluso al médico policial que, según afirmó, no la revisó ni al ingreso ni a la salida de la Jefatura. La nota fue firmada por la joven y su representantes legales, Anahí Orcellet y Maximiliano Casey. El relato de los hechos La joven relató que el 8 de marzo asistió al recital de Lucas Sugo realizado en el Polideportivo Municipal de Nogoyá. Según su versión, alrededor de las 5 de la madrugada se encontraba en el sector donde arribaría el colectivo que trasladaba al cantante y a sus músicos, lugar en el que permanecía tras haber hablado previamente con el chofer del vehículo y con el representante del artista. En ese contexto, afirmó que una pareja que estaba en el mismo sector comenzó a provocarla con comentarios despectivos, como quién se cree esta, tiene coronita o es la dueña de Lucas Sugo, dirigiendo parte de esas expresiones tanto hacia ella como hacia los policías presentes. Indicó que, aunque al principio ignoró esas provocaciones, en un momento el personal policial comenzó, según su versión- a increparla verbalmente y le pidió que se retirara del lugar. No obstante, señaló que esa indicación quedó sin efecto cuando los tres agentes que estaban allí dos mujeres y un hombre se retiraron del sector, por lo que decidió permanecer en el sitio. "Cuando el colectivo llega como dije luego de saludarme el representante del cantante, este personal policial comienza a agredirme, especialmente la Policía Muñoz, diciendo que yo le había faltado el respeto, y luego esta le indica a su compañera que me 'tacklee', lo cual intento hacer la otra chica, sin éxito ya que su contextura física se lo impedía, fue el policía masculino quien me arrojó al piso, y me provocó los raspones, moretones que tengo, en brazos, ante brazo, y cuando me tiran en el piso, el masculino me pisa la espalda, y me provoca otro moretón; me esposan en el piso, boca abajo y luego me levantan de los brazos, sin poder hacerlo, por lo cual me tienen que sentar, para luego poder incorporarme y me llevan arrastrando a un sector solitario, tras los baños, donde sufro nuevos golpes, entre ellos un golpe en mis pechos, una patada a mi cara, la cual cubrí de manera instintiva con mi mano derecha, la cual tengo un moretón, que en este hecho intervinieron los tres policial que me llevaban, y culmino en pocos segundos ante la llegada del móvil policial", añade en su relato que llegó a manos del Jefe de Policía de Entre Ríos. Y agrega: "Al llegar el móvil policial, me dejan en manos del patrullero, donde el personal policial de dicho móvil al verme golpeada, me quitan las esposas dentro del patrullero, y en un estado de shock, me llevan al hospital para constatar las lesiones, nada de lo cual se hizo porque les informaron que quien me tenía que revisar era el medico de policía. Que en jefatura no me revisa el médico de policía y me ingresan al calabozo. Que en curso de la mañana me toman las huellas, soy objeto de una serie de burlas por parte del personal policial mientras estaba detenida. Que nunca me hicieron saber de mis derechos que tenía, si es que estaba imputada de un delito. Que personal policial me retuvo mi billetera, dos teléfonos, uno de mi padre, uno personal y propio, sin ningún tipo de orden y me mantuvieron incomunicada. Me sentí humillada". La joven afirmó que durante su detención pidió comunicarse con su abogada, Anahí Orcellet, pero que nunca le permitieron realizar ese contacto pese a haber proporcionado el número telefónico. También señaló que, mientras se encontraba en estado de shock, la hicieron firmar documentos que no pudo leer ni le fueron explicados, y que le mencionaron un artículo 43 cuyo contenido desconocía, informándole luego que estaba involucrada en una contravención. Según su relato, posteriormente le dijeron que quedaría en libertad, la trasladaron al hospital donde asegura que nuevamente no fue revisada y finalmente la llevaron en un patrullero hasta el Polideportivo Municipal de Nogoyá, donde estaba su vehículo. Allí, indicó, uno de los policías le pidió disculpas en nombre de la institución. Constatación de lesiones Luego de recuperar la libertad, la joven se comunicó con su abogada y, tras gestiones médicas, finalmente fue examinada en el Sanatorio Urquiza, donde se registraron diversas lesiones traumáticas como excoriaciones, eritemas, equimosis en brazos y antebrazos, edema en hombro derecho, escoriaciones múltiples en la región dorsal del tronco y dolor en miembros inferiores. En la presentación también se solicitó el relevamiento de lo constatado en el Hospital San Blas, así como la remisión del legajo contravencional y la identificación del personal policial afectado al operativo del recital realizado los días 7 y 8 de marzo. Finalmente, la denunciante sostuvo que se trataría de un caso de violencia y uso excesivo de la fuerza durante el procedimiento, señalando que no se aplicaron protocolos de salud mental ni de perspectiva de género y que el trato recibido fue violento y humillante. Además de la investigación judicial, la mujer pidió que se determine la responsabilidad administrativa de los agentes involucrados y que se apliquen las máximas sanciones previstas en caso de comprobarse las irregularidades denunciadas.
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