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» Clarin
Fecha: 14/03/2026 17:07
Hoy hotel ¿Y mañana?, dice el cartel de una señora, mientras otra levanta el suyo: Respuestas ya, COSUD, la sigla de Constructora Sudamericana. Son casi las doce del mediodía del sábado y, frente a los edificios del barrio Estación Buenos Aires, sobre la calle Montesquieu, comienzan a concentrarse familias enteras que todavía no saben cuándo podrán volver a sus casas. Algunos llegan con sus hijos de la mano, otros con perros atados a la correa. Todos con la misma consigna: "Queremos volver a nuestras casas". A once días del derrumbe de una losa sobre el garaje de uno de los edificios del sector 2 (ubicado sobre la calle Mafalda al 900), los vecinos realizaron el primer abrazo simbólico para reclamar respuestas. El colapso de gran parte de la estructura dejó una imagen difícil de olvidar: la losa del estacionamiento cedió por completo y se desplomó sobre el subsuelo donde funcionaban las cocheras, sepultando decenas de autos. Desde entonces, más de 300 personas quedaron fuera de sus departamentos. A medida que el reloj se acerca a las 12, la concentración crece. Algunos vecinos sostienen carteles escritos a mano. Otros simplemente escuchan. Primero toman la palabra los abogados que representan a parte de los propietarios. Con un megáfono explican el estado de las causas judiciales y el camino que seguirá la investigación. Uno de los representantes del estudio de Fernando Burlando explica que se reformuló el pedido judicial para incorporarse al amparo ya existente. En la causa penal también hay una investigación en marcha. Estamos esperando el informe técnico de los bomberos, que es clave para que la fiscal pueda avanzar y eventualmente imputar a los responsables, señala. Sin embargo, advierte que la cadena de responsabilidades podría ser extensa. Del sector privado hay al menos tres responsables claros. Después están los organismos públicos que pudieron haber omitido controles o auditorías. Eso todavía se está investigando, agrega. También anticipa que el estudio ya presentó peritos contables e ingenieros para analizar la trazabilidad de los fondos de la obra y el estado estructural del edificio una vez que finalicen las pericias oficiales. Mientras habla, algunos vecinos escuchan en silencio. Otros asienten con la cabeza. La incertidumbre pesa tanto como el calor del mediodía. Luego toma el megáfono Maxi Pando, uno de los vecinos del complejo. Su voz se vuelve el centro de la escena. Once días han pasado desde el derrumbe que interrumpe nuestros sueños, comienza. El silencio se hace casi total. Once días desde aquella madrugada en la que 175 familias tuvimos que huir de nuestro hogar con lo puesto. La negligencia de grandes empresas derrumbó nuestra cochera, destruyó nuestros autos y nos echó de los departamentos que tanto sudor nos costó, agrega. El relato despierta gestos de emoción entre quienes lo escuchan. Algunos bajan la mirada. Otros se abrazan. Pando recuerda que los problemas del edificio no eran nuevos. ¿Cuántos años llevamos denunciando filtraciones? ¿Cuántos mails, mensajes y fotos de autos dañados por sedimentos y ascensores inundados?, pregunta. Y remata con una frase que arranca aplausos: No vamos a parar hasta recuperar nuestros hogares. Minutos después llega el momento más simbólico de la jornada. Los vecinos comienzan a organizarse para rodear el edificio. La fila se arma lentamente sobre Montesquieu y se extiende hasta doblar por Miravé. Desde arriba, la escena dibuja una especie de L humana que abraza el perímetro del complejo. Uno a uno se toman de las manos. Algunos sostienen a sus hijos. Otros a sus mascotas. Donde faltan brazos, alguien se corre un paso para cerrar el círculo. Leonel Moño, otro vecino del complejo, describe el clima que se vive desde el derrumbe. La gente está muy emocionada y apoyándose entre sí, pero también hay mucha incertidumbre. Los hoteles estaban garantizados hasta el 16 de marzo y todavía no hay nada firme, explica. La mayoría de las familias se encuentra alojada en distintos hoteles, lo que alteró por completo la rutina diaria. Por eso pensamos en juntarnos los sábados, cuenta Nicolás Koplin, otro de los propietarios. Muchos ya volvieron al trabajo, los chicos al colegio y cada familia está en un hotel distinto, explica. El impacto emocional también es profundo. Lucía Carreño, que vive en el sector B del complejo, describe lo que significó abandonar su departamento de un momento a otro. Se nos rompió la rutina, dice. En el hotel no podés decidir ni qué vas a comer ni a qué hora desayunar. Todo cambió. Cuenta que intenta distraerse con su hobby, el tejido, y saliendo con amigas para despejar la cabeza. Pero la angustia aparece igual. Yo tengo la esperanza de que tarde o temprano vamos a volver. Derrumbar el edificio no lo van a derrumbar, así que eso ya es un paso. La respuesta oficial y los avances de la obra Mientras tanto, las gestiones para que los vecinos regresen a sus casas siguen en marcha. El Gobierno de la Ciudad informó a Clarín que la empresa constructora presentó un informe técnico ante la Guardia de Auxilio y la Fiscalía detallando las tareas de aseguramiento estructural ya realizadas y las que continuarán durante el fin de semana. Según explicaron, el organismo porteño analizará la documentación y luego realizará una inspección en el lugar para constatar los trabajos. Una vez que Guardia de Auxilio determine que existen condiciones de seguridad, se firmará el acto administrativo para levantar la clausura y se elevará el expediente a la Fiscalía, que será finalmente la que defina si los vecinos pueden regresar a sus viviendas. Guardia de Auxilio constata los trabajos y decide la Fiscalía, resumieron desde el Ejecutivo porteño. Desde el Gobierno también señalaron que los vecinos son informados de manera permanente sobre los avances de las tareas a través de un chat de comunicación y que ya se realizaron tres reuniones presenciales con representantes del complejo para explicar el estado de la situación. La última tuvo lugar este viernes. Aseguraron que los vecinos evacuados podrán seguir estando en los hoteles hasta que se resuelva la situación, y agregaron que se prorrogaron los vencimientos del pago de las cuotas de los créditos hipotecarios y también las expensas. Y que desde la Ciudad se les brinda asistencia integral, incluyendo soporte psicológico, traslados a escuelas y asistencia a personas con discapacidad. AS Sobre la firma Newsletter Clarín
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