Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Miguel Pichetto: Hay que tener una visión amplia porque las opciones de las terceras vías van a estar en dificultades en 2027

    » La Nacion

    Fecha: 14/03/2026 16:31

    Miguel Pichetto: Hay que tener una visión amplia porque las opciones de las terceras vías van a estar en dificultades en 2027 El diputado de Encuentro Federal, que hace diez días se reunió con Cristina Kirchner, impulsa un frente opositor que enfrente a Milei en las próximas elecciones - 11 minutos de lectura' Veterano de mil batallas, Miguel Pichetto encara un nuevo desafío: impulsar un frente nacional, con eje en el peronismo, que enfrente a Javier Milei en las elecciones presidenciales del año próximo. La argamasa de ese espacio -aún embrionario- será la reivindicación de la producción y la industria en contraposición a la política aperturista del gobierno libertario. Ya habló del tema con Cristina Kirchner y prepara, junto al exdiputado Emilio Monzó, el lanzamiento de la propuesta. Estamos convencidos que hay que ir a la búsqueda de la unidad, no solamente de ese gran partido político que es el PJ, sino también de otros sectores políticos que coincidan en la necesidad de un frente nacional capitalista productivo para recuperar el país, para poner en marcha la obra pública, la industria argentina, el trabajo, la mejora de los salarios, que están destruidos, enfatizó Pichetto en diálogo con LA NACION. -¿El peronismo será el eje vector de este espacio? -Sí, pero con un sentido amplio. Hay que buscar alianzas políticas con aquellos sectores del Pro, de la UCR, del partido socialista, en fin, con todos aquellos que estén dispuestos a construir un proyecto de mayoría para recuperar la Argentina. -La conformación de un frente anti oficialista, ¿no tiene tufillo de vieja política? -Al contrario, no tiene nada de vieja política. La vieja política es negar la realidad, es no creer que la Argentina necesita obras de infraestructura. Se han firmado proyectos en el marco del RIGI que tienen que ver con el petróleo, con el gas y la minería, pero las rutas argentinas están destruidas. Si no hay un desarrollo de la infraestructura que vaya a la par de inversiones privadas, vamos a tener grandes dificultades. Esto no tiene nada de vieja política, al contrario, me parece que es un hecho altamente positivo y novedoso, que es la búsqueda de coincidencias programáticas detrás de una visión de país. -Le pregunto porque hace pocos días se reunió con Cristina Kirchner, hoy condenada. También con el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno. -Hacía diez años que no hablaba con Cristina. Yo aprendí en mi larga trayectoria política, que comenzó como intendente de mi pueblo, que no se puede hacer política con prejuicios y con exclusiones. Me parece que estos dos elementos son centrales para comenzar una construcción política. -¿Usted le llevó esta propuesta de conformar un frente amplio opositor al Gobierno? -Yo conversé con ella desde una mirada del presente, no hablamos del pasado. -¿Cree que Cristina fue injustamente condenada? -A ver, en la causa Vialidad, que es uno de los fundamentos centrales de la condena, se le achaca que todos los hechos que ocurren en la administración un presidente los debe conocer. Y me parece que eso es llevar el derecho penal a una responsabilidad objetiva casi parecida al juzgamiento de los delitos de lesa humanidad, nada más que aplicados a la administración pública. A mí me parece que la responsabilidad escaló demasiado alto en esta causa, donde hubo funcionarios intermedios involucrados. -¿Ella le manifestó su acuerdo con este armado con vistas a 2027? -Está de acuerdo en lograr coincidencias muy fuertes para evitar que en la futura reforma electoral que el Gobierno quiere llevar adelante se elimine el sistema electoral de primarias, una herramienta que permite resolver los liderazgos previos de cualquier coalición. En eso coincidimos plenamente. Yo tengo una mirada de que no hay que maltratar a los gobernadores. Los gobernadores están presos de determinadas coyunturas económicas, de pérdida de poder adquisitivo de las provincias, de pérdida de la coparticipación, de la desaparición de la obra pública nacional. En su viaje a los Estados Unidos, el presidente no tuvo prácticamente diálogo con ellos. Hay que tratarlos con respeto y consideración. Yo aplico un principio bíblico -en boca de un agnóstico me parece algo complejo-, y es que hay que perdonarse. Todos hemos cometido errores. -¿No debería el peronismo hacer primero una autocrítica, máxime después de la fallida experiencia del gobierno de Alberto Fernández? -Acá no se trata de reconstruir el mismo escenario que tuvo Alberto Fernández. Por supuesto que va a haber autocrítica, pero ésta no debería llevar a la destrucción de la propuesta. Debemos tener una visión amplia, porque ya hay datos que anticipan que en las elecciones presidenciales del año próximo va a haber una fuerte polarización y que las opciones de las terceras vías van a estar en dificultades. Ya lo vimos en las últimas elecciones. -¿No teme que, en un frente tan amplio, se desate una pelea por las candidaturas? Los egos en política muchas veces conspiran contra este tipo de construcciones. -Es cierto, pero por eso entiendo que lo primero que debe haber es un debate de ideas. El peronismo y el frente nacional por construir no pueden encarnar ideas viejas que generen miedo en la inversión, en el desarrollo, en el crecimiento de la Argentina. Deben tener una visión moderna, una mirada dirigida a un capitalismo productivo y la defensa de la industria nacional. Deberíamos asimilar el concepto de burguesía nacional que tiene Brasil y no lesionar a nuestros empresarios; al contrario, hay que buscar que esos empresarios puedan superar el grave problema que tienen de pérdida de rentabilidad en la Argentina. Máxime con el ingreso masivo de productos chinos, casi a precio de dumping en muchos casos, lo que lesiona fuertemente todo el circuito económico. -¿A quién imagina participando dentro de ese espacio? ¿A Axel Kicillof, a Máximo Kirchner? -Yo imagino a todo el peronismo, imagino a dirigentes importantes del radicalismo que hoy están en una situación muy compleja. No quiero hacer nombres, pero no descarto a nadie en particular. -¿Y a Victoria Villarruel? -Ella es una figura respetable, pero me parece que tiene un proyecto propio. Insisto en que el primer desafío es hacia adentro del peronismo, y el segundo es la construcción y la ampliación de un frente nacional. -Usted fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri. ¿Lo ve en este espacio? -No, lo veo hoy en un proceso de recuperación del Pro. Por la información que tengo, va a salir a recorrer el país, y seguramente está siguiendo con mucha atención la política económica del gobierno, los lineamientos del Presidente, los estilos, las formas. A algunos sé que no les gusta, por lo menos así lo han dejado traslucir públicamente. -¿Por qué hoy la gente vislumbra que, más allá de Milei, no hay otra alternativa política? -Creo que ésa es una construcción de los periodistas. -¿Por qué? -Parte de la creencia casi literaria de sostener repetidamente de que enfrente (de Milei) no hay nada. Este es el primer concepto que hay que desmitificar, porque enfrente va a haber un programa productivo, capitalista, nacional dispuesto a competir. Los libertarios siguen fervorosamente a [Donald] Trump, pero no su política proteccionista ni su esquema de aranceles para evitar que entren productos regalados o baratos de China. Acá se aplica el concepto de libre comercio bajo el libreto del ministro [Federico] Sturzenegger y el presidente Milei. Y el mundo no está hoy en el libre comercio. -Usted defiende la industria y la burguesía nacional. El oficialismo replica que durante décadas lucraron gracias a una economía cerrada con cepo cambiario a costa del bolsillo del consumidor. ¿Qué opina? -Eso es otra construcción que el Presidente repite de manera reiterada. Se la agarra con algunos empresarios muy importantes que han invertido no solamente en siderurgia, en aluminio, sino también en petróleo y gas, como el caso de la empresa Techint. Repitió esta consigna la semana pasada en Nueva York; si vas a buscar inversiones para nuestro país, calificar a los propios empresarios argentinos como chorros no me parece inteligente ni adecuado. No creo que los empresarios argentinos sean chorros, creo que han vivido circunstancias siempre difíciles y complejas. Salvo períodos cortos en el tiempo, no hubo en la Argentina un plano de estabilidad perdurable en las últimas décadas y los empresarios han sido sometidos a políticas impositivas muy duras. Los empresarios han luchado para mantener la fuente de trabajo y no merecen ser calificados de chorros. Puede haber alguna situación, pero no es la generalidad de cientos de miles de pymes, ni de empresas medianas ni grandes, que son las que generan trabajo urbano. Este gobierno apuesta todo a la minería, petróleo y gas pensando que en algún momento redundará en generación de empleo, pero se trata de empleo calificado y regionalizado. El problema es que se desatiende de los empleos de las grandes ciudades: hoy echan a doscientos trabajadores, mañana a quinientos, se pierden puestos de trabajo y eso genera una enorme disfuncionalidad en la familia. El Gobierno debería atender esta situación y plantear, de una buena vez, una reforma impositiva inteligente. -¿Cree que debería cerrarse la economía? -No, no digo cerrarla. Sí hay que fijar reglas y tiempos y plazos operativos para que las empresas argentinas se tornen competitivas, no asfixiarlas con un sistema impositivo que las deja fuera de juego, ni tampoco hacerlas competir con empresas chinas que tienen subsidios, que ingresan al mercado con toda la potencia y que lo hacen incluso a pérdida para ganar el mercado. -Se va a discutir una reforma a la ley de Glaciares para destrabar la instalación de cuatro proyectos mineros en la cordillera. ¿Qué opina? -No tiene ningún impedimento la actual legislación de glaciares para que estos empresarios desarrollen las inversiones mineras. La ley marco que se votó en 2010 yo la voté- es una ley que permite la minería, no la restringe. Lo que quieren las empresas es que sean los gobernadores los que decidan en qué zonas se puede producir. A mí me parece que la Nación también tiene que intervenir; la ley actual establece un presupuesto mínimo, un inventario de glaciares aunque no se terminó- y un mecanismo institucional que permite la participación conjunta de la Nación y las provincias. No veo ningún tipo de restricción a las inversiones. Yo estoy a favor de la actividad minera y creo que debió haberse promovido hace tiempo como fuente de ingreso de divisas a nuestro país. -¿Está de acuerdo con esta política de alineamiento total del presidente Milei con Trump? Le planteo esta pregunta en el actual conflicto en Medio Oriente. Milei dijo que él es el presidente más sionista del mundo. ¿Qué piensa? -Desde mi cosmovisión política no mezclo la política con la religión. ¿Por qué? Porque la religión es un dogma y la política es una actividad humana flexible, que requiere de acuerdos, de convivencia y de diálogo. Nada que ver con lo dogmático de la religión. Yo no sobreactuaría tanto, independientemente de que veo al terrorismo, especialmente al terrorismo iraní, un verdadero riesgo para la humanidad. Nuestro lugar en el mundo es Occidente: tenemos que encontrar caminos hacia una convivencia inteligente con el gobierno americano. Debemos salir de esa mirada prejuiciosa antinorteamericana que todavía algunos alientan, pero eso no implica hacer un seguidismo ciego. -¿Hoy hacemos seguidismo ciego? -No, hoy hacemos seguidismo. Nadie le pidió al presidente Milei que saliera de los Brics, por ejemplo. Allí están Rusia, China, Brasil, la India, grandes países con los cuales podemos incrementar nuestro comercio. A mí me pareció muy importante que el presidente haya firmado el acuerdo con la Unión Europea: una verdadera política de estado en materia de política exterior que se inició hace más de 20 años. -Usted habló de sobreactuación. ¿Cree que esta sobreactuación de Milei en su relación con los Estados Unidos e Israel podría ser perjudicial para la Argentina en este conflicto en Medio Oriente? -No, no, no puedo hacer futurismo en esto. Hay una decisión política, hay un encuadramiento político. En principio, yo comparto la mirada de ubicarnos en Occidente. Ahora bien, vivimos en un mundo real. Indudablemente que Irán entiende y considera que la Argentina es un aliado muy fuerte de Estados Unidos y de Israel. Espero que este tipo de alineamientos no nos genere consecuencias. No quiero ser agorero. -Por último, ¿qué opina de que el jefe de Gabinete Manuel Adorni haya llevado a su esposa a Nueva York en el avión presidencial? -Este tipo de hechos, tarde o temprano, se pagan con la credibilidad. Adorni cometió un error político y debería pedir disculpas. El único con derecho a llevar a su cónyuge a una visita de Estado es el presidente. En la Argentina muchos consideran que la política es un bien conyugal, y esto se ha convertido, lamentablemente, en una tara acumulada en el tiempo.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por