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Concordia » Diario el Sol
Fecha: 14/03/2026 14:11
Nos quedaremos sin los Topper ? Seguramente vendrán de China La crisis en la industria del calzado volvió a impactar en la histórica marca deportiva Topper. En su planta de Aguilares, Tucumán, se acumulan unos 150 despidos en dos años y crece la preocupación sindical por la continuidad de la producción. La crisis en Topper volvió a poner en alerta a trabajadores y al sindicato del sector luego de que la histórica marca deportiva acumulara alrededor de 150 despidos en los últimos dos años en su planta de Aguilares, Tucumán, la única fábrica que mantiene en funcionamiento en la Argentina. El conflicto laboral se profundizó en los últimos meses en un contexto de caída del consumo, reducción de la producción y versiones sobre nuevos programas de retiros voluntarios que incrementaron la incertidumbre entre los trabajadores de la industria del calzado. Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) advirtieron que la situación continúa siendo frágil y que, si el deterioro de la actividad persiste, podría ponerse en riesgo la continuidad de la planta, que ocupa un lugar estratégico dentro de la estructura productiva de la compañía. Reducción de jornada y caída de salarios Durante buena parte del último año, la empresa aplicó un esquema de reducción horaria con el objetivo de evitar nuevas desvinculaciones en la fábrica tucumana. El acuerdo implicó eliminar el trabajo de los sábados, acortar parte de la jornada laboral de los viernes y aplicar suspensiones periódicas en distintos sectores. Estas medidas tuvieron un impacto directo en los ingresos de los operarios, que pasaron de percibir salarios completos a cobrar montos cercanos a los 700.000 pesos mensuales, producto de la reducción de las horas trabajadas. Actualmente, el programa productivo se concentra principalmente entre los días lunes y jueves, lo que refleja las dificultades que atraviesa la compañía para recuperar el nivel de actividad. Incertidumbre por nuevos retiros voluntarios En paralelo a la reducción de la actividad, trascendió que la empresa habría abierto un programa de retiros voluntarios dirigido a parte del personal de la planta. Según las versiones que circulan entre los trabajadores, las indemnizaciones se pagarían en cuotas. Este escenario incrementó la preocupación en el sector, especialmente porque el conflicto laboral se arrastra desde hace meses y se suma a un proceso de ajuste que comenzó tiempo atrás. El sindicato UTICRA viene siguiendo de cerca la evolución de la situación y advirtió que cualquier deterioro adicional podría impactar directamente en la continuidad de la fábrica, que actualmente es la única instalación productiva que Topper mantiene en el país. La planta de Aguilares no solo produce calzado deportivo sino también indumentaria vinculada a la marca, lo que la convierte en una pieza clave para la presencia industrial de la empresa en el mercado argentino. Despidos acumulados desde 2024 El ajuste en la planta tucumana no es reciente. Durante 2024 la compañía ya había despedido a aproximadamente 120 operarios, en medio de una reconfiguración del esquema productivo. A ese número se sumaron otras 23 desvinculaciones concretadas en febrero de 2025, en el marco de un proceso de adecuación de la producción frente a la caída de la demanda. En aquel momento, la empresa explicó que debió reorganizar su estructura para adaptarse al nivel de ventas en un mercado cada vez más competitivo y atravesado por fuertes cambios en el consumo. Desde el sindicato, sin embargo, advierten que el proceso de reducción de personal y de actividad genera una creciente incertidumbre sobre el futuro del establecimiento. Caída del consumo y presión de las importaciones El deterioro del negocio responde a una combinación de factores que afectan a gran parte de la industria del calzado y del sector textil en la Argentina. Por un lado, se registra una retracción del consumo de indumentaria y calzado que impactó directamente en los niveles de producción y ventas de las empresas del rubro. Por otro, la apertura de importaciones intensificó la competencia con productos provenientes principalmente de Asia, que ingresan al mercado con costos considerablemente más bajos que los que pueden afrontar las fábricas locales. Este contexto también fue señalado por la Unión Industrial Argentina (UIA), que advirtió sobre un freno en diferentes ramas manufactureras, entre ellas la construcción, el sector textil, el calzado y la metalmecánica. Una marca histórica del deporte argentino Topper es una de las marcas deportivas más reconocidas del país. Nació en 1975 como parte del histórico grupo textil Alpargatas, que buscaba posicionarse en el mercado del calzado deportivo. Durante las décadas siguientes logró consolidarse como una referencia del sector, especialmente por su fuerte presencia en el fútbol argentino y el respaldo de figuras del deporte. En los años ochenta alcanzó uno de sus momentos de mayor visibilidad, cuando vistió a equipos campeones y se posicionó como una marca emblemática dentro del mercado deportivo nacional. Cambios empresariales y venta a capitales brasileños Los cambios en la estructura empresarial de Alpargatas terminaron impactando también en la marca Topper. El último gran giro se produjo en 2019, cuando la compañía brasileña Alpargatas vendió el 100% de la firma al empresario brasileño Carlos Wizard Martins. La operación se concretó a través del holding Grupo Sforza y fue valuada en aproximadamente 64 millones de dólares. Wizard Martins es conocido en Brasil por su participación en diversos negocios vinculados al consumo masivo. Entre otras inversiones, controla franquicias de cadenas internacionales de comida rápida como Pizza Hut, KFC y Taco Bell, además de empresas relacionadas con el deporte y la educación. La compra de Topper formó parte de un proceso más amplio de desinversión de Alpargatas en la Argentina, que en ese período decidió desprenderse de distintos activos industriales y reducir su presencia productiva en el país, publicó Ámbito. Hoy, en medio de un contexto complejo para la industria, la situación de la planta de Aguilares se convirtió en un punto clave para el futuro de la marca en el mercado local. .
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