14/03/2026 07:12
14/03/2026 07:11
14/03/2026 07:11
14/03/2026 07:11
14/03/2026 07:11
14/03/2026 07:06
14/03/2026 07:05
14/03/2026 07:02
14/03/2026 06:58
14/03/2026 06:56
» TN
Fecha: 14/03/2026 05:41
Conocemos robots realmente habilidosos, pero habitualmente sus partes son fijas y eso puede resultar problemático. Por ejemplo, si un autómata con fisonomía de perro se rompe una pata, será inútil hasta conseguir un reemplazo para el miembro dañado. Leé también: Científicos crearon un componente informático con hongos: El futuro de la computación podría ser fúngico Ingenieros de la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos, proponen una solución novedosa: es un tipo de robot que se rehúsa a morir. Estas máquinas se controlan con inteligencia artificial, se combinan entre sí, se recuperan de lesiones y se mantienen en movimiento incluso en circunstancias adversas. En rigor, no se trata de un solo robot, sino de muchos. Las metamáquinas que vemos en las imágenes así las llaman los desarrolladores son módulos autónomos que se ensamblan permitiendo múltiples combinaciones, como si se tratase de piezas de juguete tipo Lego. Cada uno es un robot completo con su propio motor y batería, pero la verdadera agilidad e indestructibilidad surge cuando se combinan, observa la publicación Eureka Alert. Nuevas y extrañas especies A diferencia de los muchos robots bioinspirados que emulan formas humanas y animales, estas máquinas son nuevas y extrañas especies, nota la fuente. Los diseños corren por cuenta de un sistema de inteligencia artificial que escoge las configuraciones que exceden a la imaginación de un ingeniero de carne y hueso. Leé también: Hablamos con los creadores de Frasky, un robot que trabaja en viñedos: Creemos que tendrá un gran impacto Según cómo se unan los componentes modulares del robot, se consiguen diversos usos, funciones o habilidades. No solo pueden saltar, rebotar en el suelo para avanzar o hacer acrobacias, sino que también resisten daños que serían fatales para otras máquinas. En ciertos casos, las piezas siguen rodando, se arrastran y vuelven a incorporarse al equipo principal. En ese sentido, los ingenieros de la universidad estadounidense notan que se trata de la primera máquina con inteligencia atlética. Al respecto, comentan que no solo sobrevive al mundo real, sino que se adapta a él, gracias a su constante evolución. Sam Kriegman , el ingeniero que dirigió el estudio, remarca las capacidades de este desarrollo. Se ensamblan rápidamente y, literalmente, comienzan a funcionar a toda marcha. Pueden moverse libremente y recuperarse fácilmente de lesiones graves que serían fatales. Si se les da la vuelta, se incorporan instintivamente y continúan su viaje. Pueden sobrevivir a ser cortados por la mitad o en muchos pedazos. Al separarse, cada módulo puede convertirse en un agente individual. Metamáquinas: los detalles del desarrollo En una primera instancia, el equipo de ingeniería diseñó un algoritmo de inteligencia artificial que imita la selección natural. Para ello, indicaron cuáles son los componentes básicos: máquinas modulares de 50 centímetros de largo, que giran sobre un eje. Luego, pidieron a la IA una tarea más compleja: diseñar robots versátiles y a la vez eficientes. Dependiendo del ingenio ideado, cada componente puede funcionar como patas, colas, espinas, etcétera. Leé también: Un supertraje convierte a los astronautas en villanos de Spider-Man: Transformamos la fantasía en realidad Simulamos el proceso darwiniano de mutación y selección en un entorno físico virtual. Esto es la supervivencia del más apto, acelerada por computadoras y hecha realidad mediante bloques de construcción modulares atléticos, observa Kriegman. Posteriormente, realizaron ensayos en el mundo real. Es decir, aquello que diseñó el algoritmo fue ensamblado, con variantes de tres, cuatro y cinco patas. En las pruebas realizadas en entornos naturales, las metamáquinas recorrieron terrenos con pasto, piedras, arena, barro e incluso obstáculos, sin necesidad de entrenamiento adicional. Tal como señalamos anteriormente, cuando ocurrieron daños por ejemplo, la rotura de una pieza el sistema se mantuvo en funcionamiento. Estos robots pueden percibir su entorno, desplazarse, calcular y aprender. Las metamáquinas se pueden ensamblar, reparar, rediseñar y recombinar rápidamente. Una vez ensambladas, se desplazan de inmediato por una amplia gama de entornos no estructurados, celebró el autor principal de esta investigación. Los detalles sobre este desarrollo fueron divulgados recientemente en el estudio titulado Locomoción ágil de patas en robots modulares reconfigurables, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Ver noticia original