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Concordia » 7paginas
Fecha: 13/03/2026 21:16
Un sector clave en crisis De acuerdo a los datos relevados en el sector, el retroceso de la actividad se explica por varios factores: la caída en las ventas, el aumento de los costos operativos especialmente la energía eléctrica y la presión impositiva que enfrentan las pequeñas y medianas empresas. La industria ligada a la madera, una de las más importantes de la provincia de Entre Ríos, atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. En la región maderera por excelencia integrada por Concordia, Colón y Federación ya se registraron numerosos cierres y no se descarta que otros establecimientos también deban bajar sus persianas si el contexto económico no mejora. En el sector señalan que cerca del 80 por ciento de la mano de obra pertenece a pymes familiares, lo que agrava el impacto social de la crisis. Estrategias para sobrevivir Ante este escenario, muchas empresas intentan sostener la actividad mediante distintas estrategias: reducción de horarios, trabajo en media jornada, reorganización de planteles e incluso la división del personal para realizar tareas alternativas. Sin embargo, los empresarios advierten que estas medidas tienen un límite. Si la situación no mejora, podrían producirse despidos, mayor informalidad laboral y nuevos cierres. La mirada del sector El empresario maderero Nahuel Zanandrea describió el difícil momento que atraviesa la actividad. Nosotros esperábamos que para esta época el panorama repunte, pero vemos que está pasando todo lo contrario porque el consumo está planchado, afirmó en diálogo con 7Paginas. Zanandrea también señaló que los costos siguen en aumento. Tenemos el incremento del precio de los insumos como la nafta, que impacta directamente en el transporte. Trasladar una carga es cada vez más caro y a eso se suman las cargas impositivas. Pero si trasladamos todos esos costos al producto, directamente no vendemos, explicó. A esto se suma el problema de la cadena de pagos. Hoy las grandes empresas están pagando más lento y nosotros dependemos de ellas. Eso complica afrontar los haberes del personal y sostener la actividad, remarcó. La evolución del sector Según los ultimo datos recabados por 7Paginas, en 2019 el sector ya arrastraba dificultades tras el cierre de miles de pymes en el país. Durante los años 2020 y 2021, en plena pandemia, muchas pequeñas y medianas empresas lograron mantenerse activas y la actividad llegó a contabilizar 62 aserraderos censados en Federación. Sin embargo, el escenario comenzó a deteriorarse nuevamente en 2023 con el impacto de la sequía y se profundizó en 2024, en un contexto de fuerte ajuste económico a nivel nacional, lo que generó una caída marcada en las mipymes vinculadas a la cadena productiva de la madera. Preocupación por el empleo Otro de los problemas estructurales que atraviesa la actividad es el alto nivel de informalidad laboral. Según estimaciones del sector, solo el 30 por ciento de los establecimientos paga la tasa ABL y apenas el 5 por ciento tributa la tasa comercial, mientras que una parte importante del empleo se encuentra sin registrar. En ese marco, la situación de la obra social del sector, OSPIM, que actualmente presenta dificultades para brindar cobertura médica y farmacéutica, es vista por algunos actores como un indicador directo de la caída del empleo formal. Mientras tanto, en Federación crece la preocupación por el futuro de una actividad productiva clave para la economía local, donde el cierre de aserraderos no solo afecta a las empresas sino también al empleo y al entramado social de una ciudad que busca sostener su desarrollo entre el turismo y la producción.
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