Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • En qué casos sonreírle a un perro puede ser un enorme riesgo

    » TN

    Fecha: 13/03/2026 15:20

    Los perros son compañeros entrañables y, en la mayoría de los casos, hasta se consideran parte de la familia. Sin embargo, siempre hay que tener cuidado con las señales que dejan justo antes de atacar: en general lo hacen cuando se sienten incómodos, cuando perciben algún tipo de peligro o cuando se encuentran bajo una situación de profundo estrés. Es importante observar todo su lenguaje corporal y no únicamente la boca, ya que algunas de las situaciones se producen de modo sutil. Entre los signos de alerta se encuentran gruñir, mostrar los dientes y hasta tener el pelaje completamente erizado en la espalda: en esos momentos, sonreírle a un can puede representar un enorme riesgo. Leé también: Darle alimento balanceado con verduras a tu perro: por qué lo recomiendan y cada cuánto Otros comportamientos que anticipan una eventual agresión son acercarse mucho al suelo, alejarse repentinamente y lamerse los labios. Por ello, es recomendable tomar algunas precauciones y reconocer estos indicios a tiempo llevan a evitar una circunstancia indeseable. El animal, de hecho, muchas veces toma los propios dientes de su dueño o de terceros como una amenaza directa. Qué hay que hacer si un perro nos quiere atacar Si el ataque ocurre indefectiblemente, lo aconsejable por los expertos es intentar apartarse o incluso buscar un lugar bien elevado, porque los cachorros no tienen la capacidad de trepar. También puede servir colocar algún tipo de barrera entre el canino y la persona, como una campera, un bolso o cualquier objeto que cumpla con esa función básica. En caso de no poder distraerlo, se recomienda proteger zonas vitales como el cuello, la cara, el pecho y la ingle; si muerde y no suelta, no conviene tirar para liberarse del perro ya que podría empeorar la lesión y volverla más profunda de lo que ya es. Cuando la agresión es hacia otro cachorro, lo principal es no entrar en pánico y no corresponde intervenir directamente para separarlos. Ese gesto, aunque noble, resulta peligroso tanto para los animales como para el dueño. En cambio, se sugiere distraer con gritos o aplausos fuertes, que puedan asustar y generar una retracción instantánea. Luego, es importante intercambiar los datos con el otro propietario y hacerse siempre responsable del hecho, para evitar mayores problemas legales. Qué puede pasar si denunciamos el ataque de un perro ante las autoridades El suceso puede notificarse ante las autoridades sin inconveniente, así como también a un centro médico o a un organismo de protección animal. Las vías permiten registrar el incidente y tomar medidas preventivas, como verificar la vacunación antirrábica de la mascota. En algunos casos, se puede exigir un control veterinario o una atención sanitaria durante un par de días, con el objetivo de descartar posibles enfermedades transmisibles. Otra propuesta frecuente es la evaluación del comportamiento del perro por parte de un especialista en conducta: si se detecta agresividad o complicaciones de socialización, lo cierto es que se puede instar al dueño a llevar a cabo programas de adiestramiento y reeducación. Siempre la intención es mejorar el manejo del cachorro y que forme parte de las actividades diarias sin dificultades. Leé también: Manel Manzano, veterinario: Si le comprás al perro un juguete de este color vas a tirar el dinero También se suelen imponer restricciones más estrictas en espacios públicos, algo bastante habitual: que salga con correa corta durante los paseos, que utilice bozal en determinados contextos o que el propietario garantice que el animal no quede suelto nunca. De hecho, cuando es más grave, es posible que se registre al can como potencialmente peligroso, lo que requiere controles complejos y seguros de responsabilidad civil.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por