13/03/2026 14:12
13/03/2026 14:10
13/03/2026 14:09
13/03/2026 14:05
13/03/2026 14:05
13/03/2026 14:05
13/03/2026 14:05
13/03/2026 14:04
13/03/2026 14:03
13/03/2026 14:01
Concepcion del Uruguay » La Pirámide
Fecha: 13/03/2026 11:19
Un silencio que aturde y una presencia que no se encuentra, por Juan Martín Garay Mientras el desarrollo productivo de Concepción del Uruguay enfrenta una de sus situaciones más delicadas de los últimos años, el silencio de Guillermo Bernaudo, ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, resulta imposible de ignorar. Frente a una crisis de esta magnitud, la ausencia de Bernaudo en la ciudad y la falta de una intervención visible no sólo sorprenden: preocupan. La crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos ha dejado al descubierto algo más profundo que un conflicto empresarial o laboral. También ha expuesto una preocupante ausencia política del ministro Bernaudo frente a uno de los problemas productivos más relevantes que hoy enfrenta nuestra comunidad. Lo que está en juego no admite interpretaciones menores. No se trata únicamente de la situación interna de una empresa. Se trata de una industria que forma parte del corazón productivo de la ciudad y que sostiene, directa e indirectamente, una porción sustancial de la actividad económica local. Cuando una estructura industrial de esta magnitud entra en crisis, el impacto no queda dentro de la planta: alcanza al comercio, a los servicios, a las pequeñas economías familiares y al movimiento cotidiano de toda la ciudad. Por eso resulta difícil comprender que, frente a un escenario que compromete empleo, producción y estabilidad económica regional, Bernaudo como ministro responsable del área no haya tenido una presencia visible en Concepción del Uruguay ni haya encabezado instancias de diálogo que permitan dimensionar el problema y buscar alternativas. La política pública en materia productiva no puede ejercerse a distancia ni limitarse a declaraciones formales. Requiere presencia territorial, interlocución con los actores involucrados y capacidad de anticipación. Las crisis industriales no se enfrentan cuando ya es demasiado tarde: se abordan cuando todavía existen herramientas para evitar que el daño sea mayor. En ciudades como la nuestra, donde industria, comercio y servicios se sostienen mutuamente, la continuidad de los grandes establecimientos productivos es una pieza clave del equilibrio económico. Cuando una de esas piezas se debilita, todo el sistema se resiente. Por eso la ausencia del ministro Bernaudo en este conflicto no es un detalle menor. Es una señal política que interpela directamente el lugar que el propio Bernaudo le asigna al desarrollo productivo de Concepción del Uruguay dentro de la agenda provincial. La crisis de Granja Tres Arroyos debió haber convocado desde el primer momento a una acción pública activa: presencia en el territorio, articulación entre empresa, trabajadores y Estado, y una estrategia clara para preservar la actividad y el empleo. Sin embargo, hasta ahora, esa presencia de Bernaudo no se ha visto en la ciudad. Porque cuando el desarrollo productivo de una comunidad entra en crisis, el silencio de Bernaudo deja de ser una ausencia circunstancial: pasa a convertirse en una decisión política que merece ser señalada y reprochada. Juan Martín Garay Abogado y Concejal Concepción del Uruguay.
Ver noticia original