13/03/2026 13:02
13/03/2026 13:01
13/03/2026 13:00
13/03/2026 12:59
13/03/2026 12:59
13/03/2026 12:59
13/03/2026 12:58
13/03/2026 12:58
13/03/2026 12:58
13/03/2026 12:56
Crespo » Paralelo 32
Fecha: 13/03/2026 10:19
Con sus recientes 90 años cumplidos, Frida Mohr de Stürtz fue reconocida como una de las Mujeres Destacadas 2026 en el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer en Libertador San Martín. La distinción fue entregada durante la Apertura de Sesiones Ordinarias del Honorable Concejo Deliberante, realizada el miércoles 11 de marzo. En esa jornada se desarrolló el acto formal de inicio del décimo sexto Período Deliberativo, y antes de comenzar la ceremonia oficial, la presidenta del Concejo Deliberante, la doctora Claudia Erbes, dedicó un espacio especial para reconocer a seis mujeres cuyas trayectorias y aportes han dejado una huella significativa en la comunidad. Las Mujeres Destacadas 2026 reconocidas en esta oportunidad fueron: - Gisela Müller, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y de la Administración de la UAP. - Irma Rolón, enfermera jubilada que continúa brindando servicio. - Marta Furi, docente jubilada y líder de un grupo de ayuda comunitaria. - Frida Mohr de Stürtz, ama de casa y mujer profundamente vinculada a la vida rural. - Gladis Schonalds, fundadora de Raíces de mi Estación. - Silvia Fontana, psicóloga. Entre las homenajeadas, la presencia de Frida Mohr de Stürtz generó una emoción especial. Ingresó a la sala irradiando simpatía, amor por la vida y un espíritu lleno de fe y esperanza. Antes de recibir su distinción y el presente recordatorio, escuchó atentamente las palabras que le dedicó la concejal Patricia Popp, quien además es su sobrina. Frida nació el 27 de febrero de 1936 en Aldea Protestante. Según su propio relato, llegó al mundo asistida por una partera muy particular: la esposa del pastor Fanta, una mujer proveniente de Alemania, quien fue también quien decidió llamarla Frida. Su nacimiento se dio en un contexto histórico complejo. En Europa crecían las tensiones políticas que, pocos años después, desembocarían en la Segunda Guerra Mundial. En la Argentina, mientras tanto, la vida social y económica se sostenía en gran medida gracias al trabajo cotidiano de las familias y de las comunidades rurales. En ese escenario, el esfuerzo silencioso de muchas mujeres resultaba fundamental para el funcionamiento de los hogares y de los pueblos. Frida creció en una familia numerosa junto a siete hermanos: cuatro mujeres y tres varones. Al ser la mayor de las hermanas, desde muy pequeña asumió un rol importante en el cuidado y acompañamiento de los más chicos. Más tarde formó su propia familia al casarse con Don Herminio Stürtz. Juntos construyeron un hogar marcado por el trabajo, la dedicación y el amor. Ama de casa, madre de cuatro hijos y trabajadora rural, Frida compartió con su esposo de oficio albañil las múltiples tareas que sostenían la vida cotidiana. En el campo todo requería esfuerzo: la elaboración de los alimentos, el cuidado de la huerta, los frutales, la costura, el tejido y el mantenimiento de su querido jardín, del cual muchos vecinos y familiares aún conservan algún gajo o el legado de su amor por las plantas. Entre momentos difíciles y otros de profunda alegría, Frida supo mantener siempre su fe en Dios, su fortaleza y su espíritu alegre. Su historia refleja la de tantas mujeres que, desde el trabajo cotidiano y muchas veces silencioso, sostienen la vida social y económica de sus comunidades. Como señala la historiadora feminista Joan W. Scott, la historia también se construye a partir de las experiencias de las mujeres y de su participación en la vida social. Reconocer hoy la trayectoria de Frida Mohr de Stürtz es también reconocer a las mujeres como protagonistas de la historia, cuyas acciones se entrelazan con las de toda una comunidad. Con Frida se homenajea a tantas madres y abuelas de la región que, con su trabajo, su cuidado y su amor, hicieron posible la vida de sus familias y de sus pueblos.
Ver noticia original