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» La Nacion
Fecha: 13/03/2026 03:24
La primera noche de Eduardo Coudet al frente de River: las señales que el sucesor de Gallardo dio ante Huracán El destino caprichoso lo trajo de nuevo a River. Como lo anheló, como tantas veces lo pensó y como alguna vez lo anticipó públicamente que lo haría: en otro rol, pero con el mismo histrionismo. Y el reencuentro fue a lo grande, aunque sin emotividad y sin la presión de su gente. Después de 22 años de su último partido como jugador del club de Núñez, Eduardo Coudet tuvo su debut oficial como entrenador del Millonario con un sufrido triunfo ante Huracán por 2 a 1 y comenzó a dar señales de su plan para reconstruir anímica y futbolísticamente a un plantel apuntado como el principal responsable de la salida de Marcelo Gallardo. Más allá de que River no jugó todo lo bien que se espera de un equipo con jerarquías individuales por encima de su rival, dio indicios de un leve mejoramiento defensivo y una notable predisposición ofensiva, aunque no pudo capitalizar lo mucho que generó. Además, se mostró mucho más dinámico y punzante en ataque. Porque el 4-2-3-1 que dispuso Chacho, con Moreno y Vera de doble cinco, Galvan por derecha y Subiabre por izquierda, le posibilitó a Kendry Páez moverse con libertad y hacer un buen partido. A Páez lo vi muy bien. Lo elegí para hoy porque quiero recuperar el juego. Él es más volante que segunda punta, pero genera toques y es directo, justificó Chacho sobre su sorpresiva inclusión como titular. Y agregó: Quisimos ser un equipo ordenado para jugar con jugadores de buen pie, y para eso tenés que tener un equipo corto. Es de a poco, no podemos llenar de conceptos a los jugadores para no marearlos. Necesitamos tiempo. Este River que se vio ante Huracán fue un espejo de la personalidad de Chacho Coudet. Como si se tratara de una cuestión de trasmisión genética, mostró carácter, valentía para intentar asociaciones a pesar de las limitaciones circunstanciales y de las otras, las reales: sacrificio y corazón, mucho corazón. El tiempo dirá si también puede convertirse en algo más que un ganador de partidos. Al menos ayer se lo vio con otra actitud, otras ganas a las que venía mostrando en los últimos partidos del ciclo Gallardo y se quedó con un partido de esos que hay que ganar como sea para asentar los nuevos aires que corren por Nuñez. Tal vez, el día, el horario y el clima externo en las tribunas casi vacías del Ducó, por disposición del comité de seguridad, conspiraron para tener un termómetro real de las sensaciones que dejó su presentación en el banco millonario. Sin embargo, Coudet dejó en claro que hará de su carácter volcánico una bandera de su equipo, marcando los primeros lineamientos de su idea de juego: asfixia para marcar y mucha intensidad para atacar. No paró un segundo de dar indicaciones, enojarse desaforadamente con algunas decisiones del árbitro y gesticular cada acción al pie del campo de juego. Durante los 90 minutos se mostró mucho más activo de lo que solía estar en el último tiempo Marcelo Gallardo. Tenemos un grupo muy sano y trabajador, que tiene ganas de revertir la situación. Soy muy exigente en el día a día y me han respondido muy bien. Tenemos que lograr que el hincha recupere la confianza en este equipo. Se que así va a ser, hay que trabajar, resaltó Coudet, reconociendo que la prioridad está puesta es dar vuelta de página cuanto antes a lo que pasó en el ciclo anterior y recuperar futbolística y anímicamente al equipo. Paradójicamente, casi no gritó el gol de Driussi, a los 27 minutos, tras el muy buen centro de Montiel. Tras felicitar al lateral por haberle hecho caso a su insistente pedido de jugar bien pegado a la raya, inmediatamente llamó a Martínez Quarta para hacerle algunas correcciones defensivas. Siempre con una sonrisa pícara detrás de su seriedad profesional. Hasta el momento en que Ramírez decidió sancionar el polémico penal de Martínez Quarta sobre el ecuatoriano Jordy Caicedo, que terminó en la igualdad transitoria 1 a 1. "CONOZCO A LA PERFECCIÓN EL FÚTBOL ARGENTINO, SOY BASTANTE PESADO" TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) March 13, 2026 La palabra de Coudet tras su debut como DT de RIVER. Viví el Torneo Apertura 2026 por TNT Sports Premium y disfrutalo también en HBO Max #Suscribite https://t.co/rq6sQOr7sM pic.twitter.com/Rd0Pu2BhXo En el complemento, los nervios y la verborragia del Chacho Coudet afloraron en su máxima expresión. El juego se volvió desprolijo y las polémicas decisiones del árbitro Nicolás Ramírez fueron calentando el ambiente y el humor del técnico de River, que pasó de lamentarse por el penal errado de Juanfer, a los 26 minutos, a desahogarse con el penal convertido por Montiel, a los 40. Así y todo, con el triunfo 2 a 1 en el bolsillo, no se permitió relajarse hasta el final del partido. Por eso nadie esperó más que él ese pitazo de Ramírez. Nadie lo disfrutó tanto como él. En ese instante se sintió el tipo más feliz del mundo Eduardo Coudet. Crispó los puños y se abrazó con su ayudante Musto en un rincón silencioso del banco de suplentes y encaró para el medio del campo de juego a saludar uno a uno a sus jugadores antes de perderse por el túnel con la satisfacción de haberle hecho honor al trillado axioma de técnico que debuta gana. No lo pudimos rematar y se nos terminó complicando. Pero en esta dinámica que tuvo el partido creo que fuimos justos ganadores. Me voy muy conforme con lo hecho por los jugadores, admitió Coudet. Nunca me fui del fútbol argentino. No me perdí ni una fecha desde que me fui, aseguró sobre cómo estuvo al tanto de todo lo que sucede aquí, más allá de todo el tiempo que estuvo en el exterior. Ahora, será cuestión de seguir puliendo detalles para crecer futbolísticamente y revertir el estigma de rufianes de aquellos jugadores acusados de fundir el bronce de Gallardo para que el cambio sea total y no un simple lavado de cara.
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