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Federal » Federal Al Dia
Fecha: 12/03/2026 22:30
El 83,5% de los trabajadores asalariados argentinos enfrenta alguna forma de vulnerabilidad alimentaria durante su jornada laboral. Uno de cada cinco directamente no come. Estos son los principales hallazgos de la primera encuesta nacional sobre la alimentación de trabajadores, llevada a cabo por la Dra. Ianina Tuñón y la Lic. Lucrecia Freije, en el marco de una investigación realizada para Edenred Argentina. El estudio relevó 1.171 casos con representatividad nacional y buscó analizar en qué condiciones se alimentan los asalariados argentinos, qué estrategias adoptan ante la pérdida de poder adquisitivo y qué brechas persisten en el acceso a una alimentación adecuada en el trabajo. Algunos datos que retratan el problema 83,5% padece vulnerabilidad alimentaria. Por motivos económicos, el 61,1% se saltea comidas y el 78,5% opta por alimentos menos nutritivos. Ambas privaciones se combinan en el 56,2% de los trabajadores. 26% no hace pausas para comer. Esto tiene un impacto directo en la salud: entre quienes casi nunca pausan, el 48,2% califica su dieta como poco saludable y la obesidad los afecta casi el doble que a quienes sí hacen una pausa (35,8% vs. 19,3%). 41,5% almuerza en su escritorio. Cuando no hay infraestructura, más de la mitad come en su puesto de trabajo, y el 32,3% lo hace en soledad. 36,3% reconoce que su dieta es poco saludable. Entre quienes padecen la doble privación (saltear comidas y elegir alimentos menos nutritivos), esa proporción sube al 44,6%. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define el lugar de trabajo como un espacio clave para promover hábitos saludables. Países como Francia, Italia y Brasil cuentan con sistemas consolidados de beneficios alimentarios con incentivos fiscales. En Argentina, este debate recién comienza a tomar fuerza, y los datos muestran que hay urgencia: solo el 44,4% de los trabajadores recibe algún aporte de su empleador para la alimentación, y ese beneficio resulta regresivo, ya que lo reciben quienes ganan salarios más altos. El 80,4% de los trabajadores desea contar con una contribución de su empleador para la alimentación. Entre quienes más la necesitan -los que padecen doble privación-, el apoyo es casi unánime: 91,5%. Lejos de ser un beneficio marginal, la alimentación durante la jornada laboral aparece como una demanda/preocupación extendida. El informe completo profundiza en estos hallazgos y ofrece evidencia para enriquecer este debate en la Argentina. #lavoz901 #federalaldia #radiointegracion905
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