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Fecha: 12/03/2026 16:34
Un equipo de investigadores de la Universidad de Zhejiang, en China, desarrolló una máquina de hipergravedad diseñada para simular escenarios comparables al fin del mundo dentro de un laboratorio. El dispositivo permite comprimir espacio y tiempo desde el punto de vista experimental. Esto le permite acelerar procesos geológicos que en la naturaleza tardan siglos y observar en pocas horas cómo reaccionan el suelo, los océanos o grandes infraestructuras frente a catástrofes extremas. Leé también: Los artículos científicos demoran más en publicarse cuando son escritos por mujeres, reveló un estudio La instalación alberga una centrífuga de gran escala llamada CHIEF1900, capaz de generar fuerzas equivalentes a 1900 veces la gravedad terrestre. Bajo esas condiciones, los investigadores pueden recrear fenómenos como terremotos, tsunamis o deformaciones masivas del terreno para estudiar cómo evolucionan estos eventos y anticipar sus efectos. El equipo científico explicó que este tipo de simulaciones permite reproducir en pocas horas transformaciones físicas que normalmente se desarrollan durante miles de años en la naturaleza, e incluso llegar hasta el fin de los tiempos. Cómo funciona la máquina que acelera procesos de siglos Las máquinas de hipergravedad funcionan mediante brazos que giran a velocidades extremadamente altas. Ese movimiento genera una fuerza centrífuga que empuja hacia el exterior todo lo que se encuentra dentro. Cuanto mayor es la velocidad de rotación, mayor es la fuerza gravitatoria artificial que actúa sobre las muestras. En el caso de la CHIEF1900, la capacidad total alcanza 1900 g·tonelada, lo que significa que puede aplicar una aceleración equivalente a 1900 veces la gravedad sobre una muestra de una tonelada. Esa presión permite observar cómo se deforman los materiales o cómo se comportan grandes masas de suelo bajo condiciones comparables a eventos geológicos extremos. Leé también: Científicos clonaron el cerebro de una mosca con más de 125.000 neuronas y lo cargaron a un simulador digital Para qué sirve simular catástrofes en un laboratorio Comprender cómo reaccionan el suelo, los sedimentos o las estructuras frente a presiones extremas es una pieza clave para anticipar desastres naturales y diseñar infraestructuras más seguras. Terremotos, tsunamis o el deshielo de glaciares pueden alterar de forma drástica la estabilidad del terreno. A estos riesgos naturales se suman problemas derivados de la actividad humana, como la rotura de presas, la deformación del suelo bajo infraestructuras de transporte o la contaminación de acuíferos. Los desafíos técnicos detrás de la máquina Construir una máquina de estas características implicó resolver varios problemas de ingeniería. Uno de los principales fue el calor generado por las altas velocidades de rotación, que puede afectar la estabilidad del sistema. Para evitarlo, los ingenieros desarrollaron un sistema de refrigeración que combina vacío, ventilación forzada y refrigerantes especializados. La instalación también fue construida a unos 15 metros bajo tierra. Esta ubicación reduce las vibraciones externas que podrían interferir en los experimentos y mejora la precisión de las mediciones. Leé también: Científicos descubrieron una supertierra a 91 años luz que completa una órbita cada 61 días Aunque el magadispositivo fue completado a finales de 2025 y ya se considera operativo, todavía no se publicaron resultados científicos derivados específicamente de su uso, pero, según los científicos chinos, en breve tendrán las primeras conclusiones de los trabajos e investigaciones de los últimos meses.
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