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Fecha: 12/03/2026 11:24
Un hombre acusado de esclavizar y abusar de una menor fue capturado después de permanecer prófugo durante 10 años. Se trata de Maykol Rodrigo Challapa, un ciudadano boliviano de 35 años que vivía en San Francisco, Córdoba, que se escapó cuando la Policía allanó su domicilio en 2015. El hombre fue acusado junto con su pareja, Marleni Mamani Cussi de 34 años, de traer desde Oruro, Bolivia, a la víctima cuando tenía 17 años con una falsa propuesta laboral que nunca se concretó. La joven fue sometida a maltratos, abusos y esclavitud. Leé también: Un chico la hostigaba por redes: habló la tía de la adolescente que desapareció en Pilar Según fuentes de la investigación a las que accedió el portal cordobés El Doce, la pareja le ofreció a la menor trabajar como vendedora en un negocio de ropa que tenían en San Francisco. Sin embargo, desde que llegó fue obligada a realizar tareas tanto en el comercio como en la casa de la pareja, en un contexto de violencia y sin recibir dinero por su labor. En febrero de 2015, la adolescente logró comunicarse a través de Facebook con una amiga y le contó el horror al que estaba siendo sometida. Me quiero morir, no quiero estar más así, le dijo en aquel momento. El caso fue denunciado y la Policía allanó la casa de la pareja. Durante el procedimiento se llevó a cabo la detención de Mamani Cussi, pero Challapa escapó y permaneció prófugo durante años. Finalmente, en diciembre de 2025, Challapa fue identificado y arrestado por efectivos de Gendarmería Nacional en la provincia de Santa Fe. La fiscal a cargo de la causa, María Marta Schianni, consideró que existía riesgo de fuga y ordenó su prisión preventiva. Leé también: Cuando se alquila la quinta no se pregunta si sos delincuente: habló el dueño de la casa de la pool party Mamani Cussi, por su parte, fue absuelta en 2016, pero la Cámara Federal de Casación Penal anuló el fallo y ordenó un nuevo juicio. Durante el segundo proceso, llevado a cabo en 2025, la mujer reconoció su participación en los hechos y fue condenada a seis años y medio de cárcel por los delitos de explotación laboral, tráfico ilegal de personas y facilitación de permanencia ilegal de extranjeros agravada por tratarse de una menor. Según consta en el expediente al que tuvieron acceso medios locales, la joven vivió en condiciones de explotación, fue víctima de episodios graves de violencia y se le impedía comunicarse con otras personas, incluso con su propia madre. Durante el proceso, declaró que sentía que pertenecía a ellos y que se consideraba su esclava. Los hechos denunciados fueron comprobados en la investigación que salió a la luz esta semana.
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