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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 12/03/2026 04:28
Un intento de asalto en la localidad de Santa Rosa de Calamuchita, provincia de Córdoba, terminó con la muerte de un hombre de 40 años que sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras enfrentaba a un delincuente que había ingresado a su casa durante la noche del martes. Todo habría comenzado cuando la víctima escuchó una serie de ruidos en el interior de la propiedad, lo que lo llevó a revisar las cámaras de seguridad. Así, constató la presencia de un ladrón e intentó echarlo del lugar. Al momento de toparse con el delincuente, también se encontraba su hermano, quien también habría participado del enfrentamiento con el intruso. No obstante, en un momento determinado de la pelea, el hombre sufrió un paro cardiorrespiratorio y cayó muerto. De acuerdo con la información publicada por El Doce.tv, la causa quedó a cargo de la Fiscalía de Río Tercero. Asimismo, las primeras pericias confirmaron que el ladrón no robó ningún objeto de la vivienda, luego de que se escapara segundos después de la muerte de uno de los habitantes de la casa. Detuvieron al jefe de una banda que se dedicaba a robar en countries La figura de Elías Nicolás Ullua Nayas emergió como pieza central en la investigación de los robos que inquietaron durante semanas a los barrios privados de Junín y zonas cercanas. Con 39 años, antecedentes laborales en empresas de la industria avícola y un historial como deudor irrecuperable según el Banco Central de la República Argentina, Ullua Nayas quedó señalado como el presunto cabecilla de una organización dedicada a violentos asaltos domiciliarios. El martes pasado, la Policía Bonaerense logró detenerlo junto a su familiar Santiago Ramiro Ullua Anavitarte, de 22 años. Ambos, oriundos de Capitán Sarmiento, circulaban en una Nissan Frontier azul que había sido identificada por los investigadores como vehículo clave en la serie de robos. La captura se produjo apenas los efectivos interceptaron la camioneta al salir de un galpón sobre la calle Carlos Urioste. El operativo incluyó la inspección del galpón, donde los agentes hallaron un arsenal compuesto por cinco armas de fuego una pistola Taurus calibre 9 mm, otra Taurus calibre .45, una Bersa Thunder 9 mm, una ametralladora Halcón con silenciador y una escopeta recortada doble caño junto con municiones, equipos de comunicación, precintos, teléfonos móviles, una mochila, un morral negro y un DVR con imágenes de cámaras de seguridad. Ambos detenidos quedaron a disposición de las fiscalías N° 6 y N° 8 del Departamento Judicial Junín. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, la causa los involucra bajo los cargos de robo calificado, privación ilegítima de la libertad y robo en grado de tentativa. A pesar de esto, indicaron que la Policía mantiene abierta la investigación para determinar si existió la participación de otros posibles integrantes de la banda. Además, indicaron que está pendiente la realización de los análisis a las pruebas recolectadas. En menos de un mes, al menos cuatro robos sacudieron a barrios cerrados de Junín y Lincoln. Según fuentes policiales, los delincuentes actuaban de madrugada, forzando el ingreso a viviendas tras sortear alambrados perimetrales y sorprendiendo a las familias mientras dormían. Utilizaban armas de fuego y precintos para atar a las víctimas, con el objetivo de apoderarse de dinero, joyas y objetos de valor. El primer asalto ocurrió el 19 de febrero en el barrio Chacras de Cuminao, Lincoln. En esa oportunidad, cuatro hombres armados redujeron a los habitantes y se llevaron USD 20.000, tres teléfonos y una escopeta calibre 16. El tres de marzo se volvió a registrar otro movimiento de la misma banda. De acuerdo con la seguridad privada del country San Ignacio de Junín, se detectó a cuatro sospechosos intentando levantar el alambrado, aunque estos escaparon antes de concretar el robo. En el country Costa Verde, los asaltantes lograron consumar dos robos el lunes anterior: en una casa se apoderaron de USD 100.000, dos cadenas de oro y una billetera con tarjetas; en otra vivienda, sustrajeron 500.000 pesos y varias tarjetas de crédito. En todos los casos, los ladrones emplearon el mismo modus operandi, actuando con rapidez y violencia. Las tareas de campo, el análisis de cámaras de seguridad y las comunicaciones permitieron a los detectives identificar la Nissan Frontier azul y vincularla con los hechos. Las pruebas también apuntaron a Ullua Nayas como el jefe del grupo, que contaría con al menos otros tres cómplices aún prófugos.
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