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La Paz » Politica con vos
Fecha: 11/03/2026 22:09
Diez mandatarios provinciales que viajaron con el presidente esperaban una instancia de diálogo político, pero nunca fueron recibidos por Javier Milei. El episodio volvió a exponer las tensiones entre la Casa Rosada y las provincias, en un contexto donde el Gobierno insiste en gobernar sin acuerdos amplios. Un viaje sin política La reciente gira presidencial en Nueva York dejó un sabor amargo entre varios gobernadores que acompañaron la comitiva argentina. Según trascendió, los mandatarios provinciales esperaban mantener al menos una reunión informal con el presidente Javier Milei, pero el encuentro nunca ocurrió. Los diez gobernadores que participaron del viaje -entre ellos Martín Llaryora, Ignacio Torres, Marcelo Orrego, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa, Alfredo Cornejo, Carlos Sadir, Raúl Jalil, Alberto Weretilneck y Claudio Vidal- confiaban en que la agenda internacional sería una oportunidad para conversar sobre temas pendientes y discutir el escenario político de cara al próximo año electoral. Sin embargo, eso no sucedió. De acuerdo con fuentes cercanas a los mandatarios provinciales, el presidente se movió durante toda la gira en una cápsula libertaria integrada por su círculo más cercano, lo que hizo imposible cualquier intercambio político directo con los gobernadores. Una oportunidad política perdida El malestar no estuvo relacionado únicamente con lo protocolar. Varios gobernadores consideraban que el viaje podía servir para avanzar en discusiones clave vinculadas al financiamiento de las provincias, la obra pública paralizada y la estrategia electoral hacia 2027. En ese sentido, el hecho de que no hubiera siquiera una reunión informal fue interpretado como una señal política. Se perdió una oportunidad, señalaron desde el entorno de uno de los mandatarios, que había viajado con la expectativa de destrabar algunos temas pendientes con la Nación. Incluso algunos gobernadores manifestaron su incomodidad con el rol del vocero presidencial Manuel Adorni, quien brindó una charla durante la visita en el consulado argentino en Nueva York y fue cuestionado por el tono de su exposición frente a los mandatarios provinciales. El problema de fondo: la política El episodio vuelve a poner en evidencia una dificultad estructural del gobierno libertario: su relación con el poder territorial. En Argentina, los gobernadores siguen siendo actores centrales para la gobernabilidad, tanto por su peso en el Congreso como por su capacidad de gestión en las provincias. Diversos analistas vienen señalando que el estilo confrontativo de Milei y su escasa disposición al diálogo político han generado tensiones incluso con dirigentes que inicialmente acompañaron parte de su agenda de reformas. En ese contexto, la falta de un gesto político durante la gira internacional fue leída como otro capítulo de una estrategia que privilegia la comunicación directa del Presidente con su núcleo político antes que la construcción de acuerdos federales. Un federalismo en tensión Mientras las provincias enfrentan la caída de recursos, la paralización de obras públicas y la disputa por fondos nacionales, la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores atraviesa un momento delicado. Lo ocurrido en Nueva York, más que una anécdota diplomática, dejó al descubierto un problema político más profundo: la dificultad del Gobierno para construir puentes con quienes representan el poder territorial del país. Yen un sistema federal como el argentino, ignorar esa realidad puede terminar teniendo un costo político mucho mayor que cualquier desacuerdo coyuntural.
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