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https://www.elentrerios.com/ » El Entre Rios
Fecha: 11/03/2026 19:02
La presidenta de la filial Crespo de Federación Agraria, Mariela Gallinger, señaló que en nuestra provincia no se han registrado casos y eso en gran medida obedece a los estrictos cuidados en materia de bioseguridad en las granjas avícolas, además de los continuos cursos de capacitación. En ese sentido, indicó que tanto en la costa del río Uruguay como en la del Paraná donde se concentran granjas e industria avícola las medidas preventivas se aplican con rigurosidad. Gallinger remarcó que la actividad tiene una fuerte presencia en la región. En nuestro caso, en Crespo, que es donde residimos, hay muchas granjas avícolas. La avicultura es una producción que arraiga a la gente en el campo, principalmente a la familia, además de generar trabajo que se multiplica en la industria, la comercialización y en profesionales que atienden la sanidad, entre otros, explicó. En ese marco, sostuvo que el cumplimiento de los protocolos es una práctica extendida en el sector. Los vecinos que trabajamos en la avicultura respetamos a rajatabla la bioseguridad y realizamos cursos de capacitación de forma continua, con charlas a cargo de profesionales y organismos del Estado. También detalló que entre los propios productores existen mecanismos de cuidado mutuo. Los productores se cuidan entre sí. Si un avicultor va a otra granja, por ejemplo, se cambia el calzado, entre otras medidas, señaló. A su vez, destacó el aporte de la tecnología para reforzar la prevención sanitaria. La tecnología ha ayudado mucho en materia de bioseguridad, con galpones cerrados que son cuidados por sus propietarios, quienes además trabajan de lunes a lunes, arrancando al alba y terminando al anochecer, alimentando las aves, recogiendo los huevos, clasificándolos y, lo más importante, observando cada jornada a las aves para detectar cualquier problema sanitario que se pueda presentar. En ese contexto, recordó que Entre Ríos es el principal polo avícola del país. Entre Ríos es la principal provincia avícola del país, con epicentro en las costas del Paraná, con ponedoras y animales que se engordan con destino a faena. Por eso, subrayó que es fundamental avisar de inmediato a los organismos sanitarios si algún ave presenta síntomas de influenza aviar. Respecto de las aves de traspatio, explicó que se trata de producciones familiares. Son las que se encuentran en producciones familiares, generalmente para consumo propio y con algo de venta. Hace años que existen, y lo ideal es que trabajen con aves en cautiverio, en gallineros alambrados y bajo techo, a fin de que no tengan contacto con aves silvestres, fundamentalmente con las migratorias, concluyó. Con el caso detectado en Bolívar (Buenos Aires), ya son cuatro los casos positivos de influenza aviar altamente patógena H5 registrados recientemente en el país. Los anteriores se confirmaron en establecimientos ubicados en Lobos y Ranchos, en la provincia de Buenos Aires, y en una granja de producción de huevos para consumo en la localidad cordobesa de Alejo Ledesma. Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aclararon que la detección del virus no afecta la producción destinada al mercado interno ni el consumo de productos avícolas, ya que la influenza aviar no se transmite a las personas a través de la ingesta de carne de pollo ni de huevos. Sin embargo, la situación genera complicaciones para el sector exportador, debido a que se extienden los plazos para que Argentina recupere su estatus sanitario como país libre de la enfermedad. Tras la primera detección del virus en Ranchos, el país perdió temporalmente esa condición sanitaria y debió suspender exportaciones hacia varios destinos que mantienen acuerdos basados en ese estatus. La principal mercancía afectada es la carne aviar fresca, cuya comercialización se encuentra restringida en alrededor de 40 mercados. Entre ellos se encuentra China, el principal comprador del pollo argentino. Aun así, el sector logró sostener envíos a más de 35 países y bloques comerciales que reconocen los criterios de regionalización. De esta manera, cerca del 47% de los destinos internacionales continúan abiertos para los productos aviares argentinos, incluyendo carne, huevos y derivados. Según datos de la Secretaría de Agricultura, durante 2025 las exportaciones de carne aviar alcanzaron las 169 mil toneladas por un valor total de 218 millones de dólares. Ante la detección de casos, los protocolos sanitarios contemplan la interdicción del establecimiento afectado, la delimitación de una zona de perifoco de tres kilómetros con restricciones de movimiento y refuerzo de bioseguridad, la definición de un área de vigilancia de siete kilómetros donde se realizan controles epidemiológicos y monitoreo de aves, el despoblamiento del plantel afectado junto con la limpieza y desinfección integral de las instalaciones, y la notificación oficial a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) conforme a los protocolos internacionales.
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