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» La Nacion
Fecha: 11/03/2026 17:32
JP Morgan advirtió que colocar deuda en Wall Street será clave para sostener el programa argentino antes de 2027 El banco dijo que recuperar el acceso al financiamiento internacional será un hito central de cara al próximo período electoral; Caputo reiteró que trabajan en instrumentos alternativos para refinanciar los próximos vencimientos - 5 minutos de lectura' El banco estadounidense JP Morgan planteó dudas sobre la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, de evitar una nueva emisión de deuda en los mercados internacionales. En un informe distribuido entre clientes, la entidad sostuvo que, más allá de la postura actual del Gobierno, recuperar el acceso al financiamiento externo será un hito clave para la sostenibilidad del programa económico antes del ciclo electoral de 2027. La evaluación del banco introdujo un matiz frente al enfoque que el equipo económico viene transmitiendo a los inversores: mientras los funcionarios sostienen que puede postergar el regreso a los mercados internacionales, varios analistas consideran que volver a financiarse en esa plaza será una pieza clave para consolidar la estabilidad financiera en los próximos años. El planteo apareció en un reporte titulado Argentina: mantener el grifo cerrado, mantener el swap, que analizó la estrategia financiera del Gobierno en momentos en que funcionarios del equipo económico participan esta semana en el Argentina Week, una serie de encuentros con inversores que se realizan en Nueva York. El evento comenzó el lunes con una jornada encabezada por el CEO global de JP Morgan, Jamie Dimon, quien ofició como anfitrión de la apertura y destacó el rumbo económico adoptado por la Argentina bajo el mandato de Javier Milei, en medio del interés de inversores internacionales por el proceso de reformas impulsado por la administración libertaria. El informe recordó que Caputo relativizó la posibilidad de volver en el corto plazo a los mercados internacionales y descartó avanzar con un canje de manejo de pasivos sobre los bonos con vencimiento en 2029 y 2030. El ministro explicó que esa operación podría generar un alivio de caja de unos US$1500 millones, pero a costa de aceptar cupones más altos y un mayor esfuerzo fiscal en los próximos años. El funcionario también sostuvo que el riesgo país actual se ubica entre 250 y 300 puntos básicos por encima de lo que justificarían los fundamentos macroeconómicos, y atribuyó esa brecha principalmente al riesgo kuka. En ese contexto, el banco destacó que el Gobierno mantiene el foco en profundizar el mercado de capitales doméstico, además de avanzar con privatizaciones y ventas de activos para generar recursos. Sin embargo, el informe advirtió que volver a acceder a los mercados internacionales será un hito clave para la sostenibilidad del programa en el mediano plazo antes del ciclo electoral de 2027 El informe señala que entre marzo y diciembre de 2026 el sector público enfrenta vencimientos de deuda por unos US$15.000 millones, incluidos US$4200 millones correspondientes a bonos globales que vencen en julio. Frente a ese calendario, Caputo habría mencionado a inversores que el equipo económico analiza alternativas de financiamiento bilateral y la posibilidad de emitir hasta US$2000 millones en bonos en dólares bajo legislación local para cubrir esas necesidades. El propio ministro ratificó esa postura este miércoles durante su exposición ante inversores en Nueva York. Los fundamentos van a prevalecer. No vamos a salir a los mercados; la oferta de bonos seguirá disminuyendo a medida que cumplamos con nuestros compromisos de amortización, afirmó Caputo. Según explicó, el equipo económico trabaja en instrumentos financieros alternativos para refinanciar los vencimientos de capital, sobre los que habría anuncios en las próximas semanas. La estrategia oficial apunta a evitar una emisión internacional mientras el riesgo país se mantiene en niveles que el Gobierno considera todavía demasiado elevados para financiarse a tasas razonables. A comienzos de año, tal como anticipó LA NACION, cuando el Ministerio de Economía analizaba una colocación en Nueva York, las estimaciones del mercado ubicaban el rendimiento exigido para un bono argentino a diez años por encima del 9,5% anual, un nivel que finalmente llevó al Gobierno a postergar la operación. En cambio, el equipo económico explora otras vías para cubrir los compromisos de deuda. Entre ellas aparecen, como adelantó este medio, préstamos bilaterales con países aliados, la colocación de nuevos bonos en dólares bajo legislación local y el uso de distintas herramientas financieras vinculadas al Banco Central. Aun así, distintos bancos internacionales coinciden en que, más allá de los avances en materia fiscal y la desaceleración de la inflación, la Argentina todavía enfrenta fragilidades en el frente externo, en particular por el bajo nivel de reservas y el volumen de vencimientos de deuda que se concentra en los próximos años. De hecho, el propio JP Morgan señaló que el perfil de pagos continúa siendo exigente más allá de 2026: entre 2027 y 2030 el servicio de deuda promedio ronda los US$27.700 millones anuales, lo que refuerza según el banco la importancia de que el país eventualmente recupere el acceso al financiamiento internacional.
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