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» La Nacion
Fecha: 11/03/2026 16:43
Las principales empresas alimenticias reportaron pérdidas millonarias en 2025 El leve repunte del consumo masivo no alcanzó para recomponer las cuentas de las principales alimenticias; costos en alza, precios que corrieron por detrás de la inflación y un escenario financiero volátil - 6 minutos de lectura' La foto final del consumo masivo mostró un alivio tenue en 2025, pero no lo suficiente para recomponer los balances de las principales compañías alimenticias. La presión de los costos, la imposibilidad de trasladar su impacto a los precios y la volatilidad de los mercados financieros y cambiarios fueron algunos de los factores que llevaron sus resultados al rojo. Con una inflación anual de 31,5% -muy por encima del crecimiento de facturación del sector-, las alimenticias enfrentaron un escenario en el que crecer en volumen no implicó necesariamente mejoras en los resultados finales. Según datos de la consultora Scentia, las ventas de los productos de la canasta básica terminaron 2025 con un incremento de 2% en volumen, frente al derrumbe de 13,9% en 2024. Y si bien el repunte fue heterogéneo, la categoría de alimentos fue una de las ganadoras, con un crecimiento de 4,5%. Más ventas, más costos, más pérdidas Mastellone Hermanos, que controla la marca La Serenísima, cerró el año con una pérdida neta -luego del cómputo del impuesto a las ganancias- de $65.364 millones. Se trata de un número que contrasta con la ganancia arrojada en el ejercicio previo, en el que había arrojado ganancias por $71.780 millones. No obstante, de acuerdo al reporte, la compañía registró un crecimiento interanual del 1,7% en sus volúmenes de ventas en la Argentina, empujado por categorías de productos de mejor rentabilidad. Y en el plano del comercio exterior, los resultados también fueron positivos: alcanzó un volumen que calificaron como récord en su historia y exportó aproximadamente 76.000 toneladas de productos, con una rentabilidad promedio que evolucionó positivamente, marcada por un tipo de cambio más competitivo y precios internacionales que -en promedio- fueron algo mejores que los del año anterior. Contrario a la tendencia de los últimos años, Mastellone precisó que el recibo de leche en el año 2025 aumentó 10%, en consonancia con los índices nacionales, producto de las mejores condiciones climáticas y forrajeras, la inversión en tecnología de producción y precios consistentes. También contribuyó a ese resultado -según indicaron- haber registrado un balance positivo de 37 nuevos tambos remitentes, como consecuencia de un plan de crecimiento desarrollado especialmente en sus principales cuencas de producción primaria. A la hora de analizar sus resultados, desde Mastellone señalaron: Luego de un primer semestre del año donde la compañía había registrado resultados positivos en la faz operacional, la complejidad macroeconómica y financiera de la segunda mitad tuvo una influencia definitiva sobre el resultado final del 2025. La compañía no pudo sostener sus márgenes de rentabilidad en sintonía con la inflación y/o la variación de nuestros costos y gastos. Y añadieron: La devaluación del Peso, en términos reales frente a la inflación, generó una pérdida significativa por diferencias de cambio dada la exposición neta de los activos y pasivos en moneda extranjera, la cual no pudo ser compensada por otros resultados positivos. El aumento en la tasa de interés real tuvo un impacto similar. Adicionalmente, el cargo por impuesto a las ganancias fue de $13.809 millones en 2025. Mayor competencia y márgenes más estrechos Molinos Río de la Plata -dueña de marcas como Matarazzo y Lucchetti (pastas), Blancaflor (harinas) y Gallo (arroz)- también reportó pérdidas. La compañía propiedad de la familia Pérez Companc cerró 2025 con un resultado integral negativo -después del impuesto a las ganancias- de $40.713 millones. El dato contrasta con la ganancia de $42.999 millones y de $132.418 millones obtenidas en 2024 y en 2023, respectivamente. El ejercicio 2025 fue muy desafiante para Molinos: atravesó los primeros tres trimestres con pérdidas netas y en el último período del año logró llegar al equilibrio basado en la productividad. Estos resultados estuvieron condicionados en parte por un contexto económico desafiante, que afectó tanto los volúmenes como los precios, y por otra parte por la firme decisión de la sociedad en incrementar y acelerar las erogaciones que aumenten la productividad para hacer frente a dicho contexto, explicaron desde la firma en el comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores. De acuerdo al reporte, la empresa experimentó una contracción del 6,5% en los volúmenes entregados, consecuencia de la retracción del consumo en gran parte del portafolio comercializado en el país y de un comportamiento más conservador por parte de los principales clientes. Según indicaron, en un escenario de desinflación y aumento de la tasa de interés real, estos optaron por estrategias de reducción de inventarios, lo que impactó en los niveles de reposición, especialmente durante los primeros tres trimestres del año. Por otro lado, la sociedad registró una caída de ingresos en términos reales, dado que los ajustes nominales de precios promediaron 15,4% -según precisaron-, por debajo del IPC. Esta dinámica incidió directamente en la rentabilidad del negocio, enfatizaron. En este entorno de mayor competencia y márgenes más estrechos, Molinos profundizó su programa de eficiencia operativa, reforzando la gestión y el control de costos y gastos centrales. En línea con esta estrategia, durante el ejercicio la compañía destinó más de $21.000 millones a la mejora de procesos productivos y logísticos, así como a la modernización de su infraestructura tecnológica. La asignación de estos recursos permitió evidenciar, ya en el último trimestre del ejercicio, mejoras concretas en los márgenes de rentabilidad operativa, que se recuperaron en 11,1% respecto del primer trimestre del año., detallaron Tasas de interés extremadamente altas A inicios de este año, también Ledesma había reportado pérdidas en 2025. La compañía -catalogada como el primer ingenio azucarero de la Argentina- presentó su balance financiero semestral -correspondiente al período finalizado el 30 de noviembre- con una pérdida neta de $24.943 millones. un número que contrasta frente a una ganancia de $5932 millones obtenida en el mismo período del año anterior. De acuerdo a lo comunicado, el resultado se explicó, fundamentalmente, por una pérdida operativa de $8.571.407, una pérdida asociada a resultados financieros por $28.683.639 y una pérdida por participaciones en los resultados netos de asociadas y controladas por $78.538. Las variables financieras estuvieron muy volátiles en los últimos meses, lo que afectó la rentabilidad neta de la compañía, señalaron en el comunicado desde la firma controlada por la familia Blaquier. El impacto de las tasas de interés extremadamente altas -aclararon- fue doble: directo, por el encarecimiento del crédito; e indirecto, porque el nivel de tasas alteró las decisiones de capital de trabajo de los actores económicos.
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