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Paraná » 9digital
Fecha: 11/03/2026 09:56
Vecinos de calle Lamadrid en Paraná manifestaron su indignación luego del caso de Esteban, el niño de 12 años que estuvo al borde de la muerte tras recibir una descarga de 220 voltios por un muro electrificado. El propietario de la vivienda es el sacerdote César Smith, quien había montado una instalación eléctrica clandestina. Es una trampa mortal, hecha para matar a alguien directamente, indicó uno José, uno de los vecinos de la zona. Una malla sima a 220 voltios Una vez que el niño fue trasladado de urgencia, vecinos y policías comenzaron a revisar el lugar para entender qué había pasado. Según los testimonios recogidos por Canal 9 Litoral, la instalación no fue producto de un cable pelado accidental, sino de una maniobra totalmente premeditada. Cuando se sube el oficial a mirar, me dice: Mirá, había un alambre atado a la malla sima que entraba hasta una silla de madera, y ahí tenía un empalme que iba directamente para la casa. Estaba con intenciones de que alguien que entre quede pegado, relató Lucas, el vecino que le practicó RCP a Esteban y que tiene conocimiento de temas de electricidad. El alambre estaba sobre la malla y envuelto en forma de bobina, y de ahí estaba pasado a 220v. Estaba hecho de una forma para que, hasta que no se sobrecaliente, no salte la térmica o el disyuntor si no tiene tierra. Está hecho para matar a alguien electrocutado, agregó José. Indignación y el dolor de las familias La situación pudo haber terminado en una tragedia aún mayor. Lucas explicó que, de no haber tenido su calzado dieléctrico de trabajo, él también se habría electrocutado al intentar despegar la pierna del niño de la malla sima. El doloroso relato de Lucas sobre el momento del rescate conmovió a todos: Cuando empezó a respirar tras el RCP, me volvió el alma al cuerpo. Afortunadamente, como confirmó el papá de Esteban en las últimas horas, la recuperación del menor muestra un grado de avance hora a hora en el Hospital San Roque, donde ya se evalúa pasarlo a una sala común. Mientras la familia de Esteban celebra el milagro de su recuperación, en el barrio crece la bronca contra el sacerdote. Una vecina aseguró que, delante de la Policía, Smith no mostró arrepentimiento: Le pregunté si sabía lo que hacía y dijo que sí. ¿Sabías que hubieras podido matar a alguien?, le pregunté, y me dijo que sí. Es un grado de maldad incomprensible.
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