11/03/2026 11:00
11/03/2026 10:59
11/03/2026 10:58
11/03/2026 10:57
11/03/2026 10:57
11/03/2026 10:57
11/03/2026 10:57
11/03/2026 10:56
11/03/2026 10:55
11/03/2026 10:55
» La Nacion
Fecha: 11/03/2026 09:33
Se trata de Gastón Ricardo, fundador del grupo GR, que detectó que las sembradoras modernas requieren más potencia hidráulica que la disponible en muchos equipos; avanzó en un desarrollo conjunto con una compañía del gigante asiático - 5 minutos de lectura' SAN NICOLÁS.- Ante la posibilidad de abaratar los precios de la maquinaria agrícola, la empresa argentina Indecar encontró en China una oportunidad para desarrollar una nueva línea de tractores adaptada a las necesidades técnicas del agro argentino. El proyecto surgió a partir de un problema técnico detectado en las sembradoras de gran porte y derivó en un desarrollo conjunto con fabricantes asiáticos que hoy comienza a tomar forma comercial en el país. En el marco de Expoagro la firma también lanzó una promoción para el productor. El proyecto, impulsado por Gastón Ricardo, fundador del grupo GR, busca resolver una limitación técnica del mercado, ya que las sembradoras modernas cada vez más grandes y con más sistemas hidráulicos requieren más caudal de aceite del que ofrecen muchos tractores. Cada vez hacemos sembradoras más grandes y con mayor requerimiento hidráulico. Incluso con las grandes marcas teníamos problemas porque el sistema hidráulico no estaba preparado para ese tipo de equipos, dijo a LA NACION. El desafío los llevó primero a rediseñar las sembradoras de la compañía con circuitos hidráulicos independientes, evitando depender del sistema del tractor. No usamos la hidráulica del tractor porque empezaba a calentar y se paraba, explicó. A partir de ese punto surgió la idea de avanzar un paso más: desarrollar un tractor adaptado a esas necesidades. Esa búsqueda de socios industriales lo llevó hasta China, donde visitó varias fábricas hasta encontrar un fabricante dispuesto a trabajar sobre un diseño específico. Fui a cuatro fábricas distintas; tres no me dieron atención con el tema del sistema hidráulico. No lo podían creer. Dos de esas fábricas estuvieron en mi fábrica en Carmen de Areco, demostramos el porqué, y me dijeron que no estaban en esa época como para hacer el desarrollo, narró. Cuando dimos con Iron Bull, una fábrica que aceptó el desafío, empezamos a desarrollar el circuito hidráulico y la transmisión nosotros, contó. La nueva unidad de negocios del Grupo GR llevará únicamente el nombre Bull en la Argentina. El desarrollo llevó cerca de un año y medio de trabajo conjunto entre técnicos argentinos y la planta asiática. Ingenieros y mecánicos nacionales viajaron para participar del proceso de prueba y ajuste de los prototipos. Se armaron más de treinta tractores: se probaron, se desarmaron íntegros, se trajeron a Argentina y acá se ensamblaron completamente", detalló. El resultado fue un tractor con especificaciones pensadas para el uso intensivo del agro local. Uno de los principales cambios respecto de los modelos originales fue el aumento de la capacidad hidráulica. Necesitábamos una bomba de al menos 180 litros para poder mover las sembradoras. Hoy el tractor tiene una bomba de 196 litros de caudal, con lo cual estamos sobrados para ese trabajo. Si vas a China a comprar el Iron Bull, no te van a dar esto: te van a dar el tractor que ellos hacen, con una bomba de 140 litros. Tuvimos prueba y error hasta que dimos en la tecla, explicó. Tras su nueva alianza y posterior importación de los equipos que terminan de ensamblarse en el país, relató, llevan contadas 30 unidades en el país y otras 60 están en proceso de fabricación, según indicó Ricardo. El plan comercial del grupo es ambicioso, ya que aspira a colocar unas 400 unidades durante este año, apoyado en una estrategia de precios que busca posicionarse frente a las marcas tradicionales. En este contexto, la empresa de Carmen de Areco anunció que, durante los días de la muestra, con la compra de cualquiera de sus sembradoras, el productor recibirá de regalo un tractor Bull de potencia acorde a la máquina adquirida. Un tractor de 260 HP cuesta unos 128.000 dólares, con piloto automático y equipamiento tecnológico completo. La sembradora va desde más de 200.000 hasta 380.000 dólares, según el modelo y el tamaño. Todo aquel que la compre acá en la feria se va a llevar un tractor enganchado al mismo precio de la sembradora", anticipó. Los tractores vienen desde los 25 HP hasta 370 HP y hay una versión híbrida también que la va a importar pronto. Los valores de los tractores representan menos de la mitad del precio de equipos equivalentes de otras marcas internacionales. El productor sabe que la sembradora es el corazón del rendimiento, pero sin el tractor adecuado, esa tecnología se desperdicia. Estoy contento por haber desarrollado, equipado con toda la tecnología VAF que desarrolla la Argentina, desde piloto hasta monitores. Es una línea que vino para quedarse, deslizó. Más allá de la competencia, el empresario aseguró que el objetivo del proyecto es ampliar la oferta tecnológica para el productor, sobre todo ahora que cumplen 20 años en la fábrica. La idea no es romper el mercado, sino desarrollar cosas nuevas. De la misma forma que lo desarrollo yo, lo puede desarrollar otro. Invertimos, le ponemos tiempo y ganas a todo esto, igual que a la sembradora. Hay que trabajar. Yo no miro lo que hace el otro, tampoco creo que sea el único que lo haga. Es un tema de apostar o no apostar. Y nosotros como grupo decidimos apostar", subrayó.
Ver noticia original