10/03/2026 17:04
10/03/2026 17:04
10/03/2026 17:03
10/03/2026 17:03
10/03/2026 17:03
10/03/2026 17:02
10/03/2026 17:02
10/03/2026 17:01
10/03/2026 17:00
10/03/2026 17:00
» Clarin
Fecha: 10/03/2026 15:17
Un factor clave que podría limitar las hostilidades en Irán y Oriente Medio son las municiones: qué armas utiliza cada bando y con qué rapidez podrían agotarse pueden determinar el alcance de la guerra. En el podcast Big Take de Bloomberg, Sarah Holder conversó con Gerry Doyle, editor de defensa global de Bloomberg, y Becca Wasser, directora de defensa de Bloomberg Economics, sobre cuánto tiempo más pueden EE.UU. e Irán continuar con los ataques con misiles y drones, qué ocurrirá a continuación en la región y qué costo de oportunidad podría pagar EE.UU. por elegir esta batalla ahora. El podcast de Bloomberg toca un nervio sensible: la guerra entre Estados Unidos e Irán no es solo una cuestión de voluntad política, sino de aritmética de almacenes. Un dato es elocuente y es pura matemática: un dron barato iraní de 20 mil dólares le cuesta al rival un misil Patriot de US$ 4 millones. La capacidad de sostener este ritmo de ataques depende de quién agote primero sus misiles y drones, y el costo de reposición para Washington es astronómico comparado con el de Teherán. El arsenal de Irán: cantidad sobre sofisticación Irán ha construido su estrategia basándose en la "asimetría de costos". Utiliza armas baratas para obligar a Estados Unidos a gastar interceptores que cuestan millones. Los drones Shahed-136 cuestan, cada uno, unos 35.000 dólares. Irán los lanza en "enjambres" para saturar las defensas. Aunque se derriben el 90%, el costo para el defensor es 100 veces mayor. Misiles balísticos: antes de la escalada que comenzó con el ataque de EE.UU: e Israel contra el régimen iraní el 28 de febrero, se estimaba que Irán tenía unos 2.500 a 3.000 misiles balísticos (familias Fateh, Shahab y Zolfaghar). A pesar de los ataques de EE. UU. e Israel a sus fábricas, Irán ha demostrado capacidad para ensamblar decenas de proyectiles por mes utilizando componentes de doble uso. Fuentes del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) afirman que los ataques iraníes han caído un 90% desde el inicio de la Operación Epic Fury, sugiriendo que sus plataformas de lanzamiento están siendo diezmadas, aunque no necesariamente sus depósitos subterráneos. El arsenal de EE. UU.: el problema de los interceptores El riesgo para Washington no es quedarse sin bombas para atacar, sino sin misiles para defenderse. Los misiles interceptores SM-3 son los más avanzados, lanzados desde barcos para frenar misiles en el espacio. Cuestan 14 millones de USD cada uno. Al inicio de 2026, el stock total era de unos 400 a 500. Se estima que EE.UU. ya usó el 20% o 30% de su inventario total en los últimos conflictos. Los THAAD y Patriot (PAC-3) son fundamentales para proteger bases y ciudades. La producción de los PAC-3 es lenta (unos 600 al año), mientras que en un ataque masivo se pueden disparar docenas en una sola noche. - Municiones ofensivas: EE.UU. tiene un stock casi ilimitado de bombas guiadas por GPS (JDAM) y misiles de crucero Tomahawk, pero el uso masivo de estos últimos (que cuestan 2 millones cada uno) también genera presión presupuestaria. EE.UU. ha comenzado a desplegar el LUCAS (Low-Cost Unmanned Combat Attack System), un drone de ataque de bajo costo diseñado precisamente para responder a la táctica iraní sin arruinar las finanzas del Pentágono. Estimaciones de universidades como Penn Wharton sugieren que una guerra prolongada con Irán podría costarle a la economía de EE.UU. hasta 210.000 millones de USD, principalmente por el gasto militar y la disrupción energética. Con información de Bloomberg Newsletter Clarín
Ver noticia original