10/03/2026 09:45
10/03/2026 09:44
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
10/03/2026 09:42
Parana » Inventario22
Fecha: 10/03/2026 08:16
Para que la brutalidad policial no quede impune Lucas Morello fue herido en un ojo durante la marcha contra la reforma laboral y será querellante en la causa que investiga quién fue el agente porteño autor del disparo. 10/03/2026 08:06 110275 4.83 minutos. Lucas Morello, el profesor de historia y militante del Movimiento Evita que fue herido en un ojo en la movilización contra la reforma laboral, será querellante en una causa en la que se investiga quién fue el policía de la Ciudad de Buenos Aires que le disparó, aunque reclama también que se determine de dónde salieron las órdenes. Lo resolvió la fiscal penal, contravencional y de faltas Mariela Paola De Minicis en el mismo dictamen en el que pidió todas las imágenes de las cámaras no solo del lugar del hecho ocurrido en Lima y México-- sino de las casi 15 cuadras que recorrieron los manifestantes desde la Plaza Congreso empujados y reprimidos por los efectivos. Los videos de cámaras de seguridad públicas y domos tienen 30 días más de vigencia, según explicó el abogado de Lucas, Pablo Zapulla, quien lo representa en la denuncia que hizo días después de la marcha que terminó en una nueva cacería de manifestantes. De Minicis requirió registros fílmicos al Centro de Monitoreo Urbano (entre las 14 y las 18 horas del día en cuestión) y de la cobertura de canales de televisión y otros medios (A24, C5N, Crónica TV, LN+, Infobae, TN). Al Ministerio de seguridad de la Ciudad y al de Nación les pidió la nómina de agentes asignados al operativo (con el detalle de las jerarquías, dependencias y funciones); las órdenes y directivas impartidas, plan de operaciones y protocolos aplicados así como disposiciones sobre uso de la fuerza y armas menos letales; la nómina de los efectivos autorizados a utilizarlas y el registro de entrega de municiones (cantidad, lote y responsable); qué ministerio (Nación o ciudad) estaba a cargo de las operaciones de control y desde el cual se impartieron órdenes respecto de la seguridad del Congreso. A la policía porteña en particular la fiscalía pide saber si hubo actuaciones administrativas; móviles motos y todo el personal que estuvo entre las calles Lima, Hipólito Yrigoyen y Chile (muy lejos del Congreso) y la ubicación GPS de los móviles que estaban donde Lucas fue herido. Ese día El 11 de febrero el Senado trataba la Reforma Laboral. La CGT había convocado a una movilización en la zona del Congreso, a la que adhirieron diversas organizaciones. Morello estaba con compañeros/as del Movimiento Evita de Luján, junto con la columna de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) cerca de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos. Allí hubo un primer foco represivo, después del cual alrededor de las 15 horaslas columnas empezaron a desconcentrar. En rigor, lo que sucedió según contó Lucas a este diario y detalló el colectivo Mapa de la Policía en una primera reconstrucción, es que la policía de Infantería hacía una suerte de barrido de las personas que estaban en la plaza. Se desplazaron con dificultad (dada la cantidad de gente y la provocación de los agentes) por Yrigoyen. A la vez veían que desde Avenida de Mayo les seguía el paso como una sombra un camión hidrante. Doblaron en Lima y llegaron hasta México. El hidrante los siguió y en cierto momento activó los chorros de agua. Lucas contó que se paró junto a un puesto de diarios, donde creyó estar a resguardo. Pero enseguida comenzó una balacera desde motos policiales (que llevaban dos agentes cada una) que estaban ubicadas en la Avenida 9 de Julio. Ahí fue que recibió el impacto en la cara. De inmediato lo tiraron al piso junto a otras personas que quedaron demoradas por la policía en se lugar. Eran cerca de 40. Recién cuando lo liberaron se dirigió al hospital de Oftalmología Santa Lucía, donde le explicaron que tenía un coágulo tan grande que no podían especificarle al gravedad de la lesión sufrida. Volvió unos días después todo seguía igual. El establecimiento deberá entregar la historia clínica a los investigadores. El Cuerpo Médico del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad deberá decir si la herida es compatible con una herida de bala. Particularidades La represión frente a la protesta contra la reforma laboral dejó en claro el papel cada vez más activo de la Policía de la Ciudad en la ofensiva contra manifestantes. Hasta ahora el protagonismo en los hechos de violencia institucional del gobierno libertario se lo llevaban las fuerzas federales. De hecho, hay imputados de Gendarmería (por el disparo a Pablo Grillo), de Prefectura (por el hincha de Chacarita que perdió la visión de un ojo, Jonathan Navarro) y de la Policía Federal (por golpear a la jubilada Beatriz Blanco, por el caso del abogado Matías Aufieri quien también perdió un ojo y por gasear a la niña Fabrizia). Son causas que tramitan en el fuero federal y que no han avanzado hasta ahora en la cadena de mandos ni responsabilidades de altos funcionarios. El caso de Lucas es el primero que pone a la Policía porteña en el eje de la ofensiva violenta y que muestra a la Ciudad alineada con la administración nacional. El rasgo común con el resto: los agentes disparan con armas menos letales a zonas vitales, prohibidas por los reglamentos porque las pueden volver letales. Estamos a la espera de la respuesta del Centro de Monitoreo Urbano del Gobierno de la Ciudad. Esa medida sigue siendo urgente para identificar al autor material del disparo y avanzar en la búsqueda de justicia. Ya se cumplió un mes desde los hechos dijo el abogado Zapulla--. Si no se actúa con celeridad, corremos el riesgo de que después el Gobierno de la Ciudad alegue que los registros se borraron, y eso abriría la puerta a la impunidad de un policía que me disparó a la cara a menos de tres metros. No sería la primera vez. Los videos de cámaras de seguridad públicas y domos tienen 30 días más de vigencia, según explicó el abogado de Lucas, Pablo Zapulla, quien lo representa en la denuncia que hizo días después de la marcha que terminó en una nueva cacería de manifestantes. De Minicis requirió registros fílmicos al Centro de Monitoreo Urbano (entre las 14 y las 18 horas del día en cuestión) y de la cobertura de canales de televisión y otros medios (A24, C5N, Crónica TV, LN+, Infobae, TN). Al Ministerio de seguridad de la Ciudad y al de Nación les pidió la nómina de agentes asignados al operativo (con el detalle de las jerarquías, dependencias y funciones); las órdenes y directivas impartidas, plan de operaciones y protocolos aplicados así como disposiciones sobre uso de la fuerza y armas menos letales; la nómina de los efectivos autorizados a utilizarlas y el registro de entrega de municiones (cantidad, lote y responsable); qué ministerio (Nación o ciudad) estaba a cargo de las operaciones de control y desde el cual se impartieron órdenes respecto de la seguridad del Congreso. A la policía porteña en particular la fiscalía pide saber si hubo actuaciones administrativas; móviles motos y todo el personal que estuvo entre las calles Lima, Hipólito Yrigoyen y Chile (muy lejos del Congreso) y la ubicación GPS de los móviles que estaban donde Lucas fue herido. Ese día El 11 de febrero el Senado trataba la Reforma Laboral. La CGT había convocado a una movilización en la zona del Congreso, a la que adhirieron diversas organizaciones. Morello estaba con compañeros/as del Movimiento Evita de Luján, junto con la columna de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) cerca de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos. Allí hubo un primer foco represivo, después del cual alrededor de las 15 horaslas columnas empezaron a desconcentrar. En rigor, lo que sucedió según contó Lucas a este diario y detalló el colectivo Mapa de la Policía en una primera reconstrucción, es que la policía de Infantería hacía una suerte de barrido de las personas que estaban en la plaza. Se desplazaron con dificultad (dada la cantidad de gente y la provocación de los agentes) por Yrigoyen. A la vez veían que desde Avenida de Mayo les seguía el paso como una sombra un camión hidrante. Doblaron en Lima y llegaron hasta México. El hidrante los siguió y en cierto momento activó los chorros de agua. Lucas contó que se paró junto a un puesto de diarios, donde creyó estar a resguardo. Pero enseguida comenzó una balacera desde motos policiales (que llevaban dos agentes cada una) que estaban ubicadas en la Avenida 9 de Julio. Ahí fue que recibió el impacto en la cara. De inmediato lo tiraron al piso junto a otras personas que quedaron demoradas por la policía en se lugar. Eran cerca de 40. Recién cuando lo liberaron se dirigió al hospital de Oftalmología Santa Lucía, donde le explicaron que tenía un coágulo tan grande que no podían especificarle al gravedad de la lesión sufrida. Volvió unos días después todo seguía igual. El establecimiento deberá entregar la historia clínica a los investigadores. El Cuerpo Médico del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad deberá decir si la herida es compatible con una herida de bala. Particularidades La represión frente a la protesta contra la reforma laboral dejó en claro el papel cada vez más activo de la Policía de la Ciudad en la ofensiva contra manifestantes. Hasta ahora el protagonismo en los hechos de violencia institucional del gobierno libertario se lo llevaban las fuerzas federales. De hecho, hay imputados de Gendarmería (por el disparo a Pablo Grillo), de Prefectura (por el hincha de Chacarita que perdió la visión de un ojo, Jonathan Navarro) y de la Policía Federal (por golpear a la jubilada Beatriz Blanco, por el caso del abogado Matías Aufieri quien también perdió un ojo y por gasear a la niña Fabrizia). Son causas que tramitan en el fuero federal y que no han avanzado hasta ahora en la cadena de mandos ni responsabilidades de altos funcionarios. El caso de Lucas es el primero que pone a la Policía porteña en el eje de la ofensiva violenta y que muestra a la Ciudad alineada con la administración nacional. El rasgo común con el resto: los agentes disparan con armas menos letales a zonas vitales, prohibidas por los reglamentos porque las pueden volver letales. Estamos a la espera de la respuesta del Centro de Monitoreo Urbano del Gobierno de la Ciudad. Esa medida sigue siendo urgente para identificar al autor material del disparo y avanzar en la búsqueda de justicia. Ya se cumplió un mes desde los hechos dijo el abogado Zapulla--. Si no se actúa con celeridad, corremos el riesgo de que después el Gobierno de la Ciudad alegue que los registros se borraron, y eso abriría la puerta a la impunidad de un policía que me disparó a la cara a menos de tres metros. No sería la primera vez.
Ver noticia original