10/03/2026 08:41
10/03/2026 08:41
10/03/2026 08:41
10/03/2026 08:41
10/03/2026 08:40
10/03/2026 08:40
10/03/2026 08:39
10/03/2026 08:39
10/03/2026 08:37
10/03/2026 08:37
Parana » Radio La Voz
Fecha: 10/03/2026 06:44
Un tenso momento se vivió este lunes en los alrededores de la Casa de Gobierno de Jujuy, cuando un grupo de efectivos policiales y familiares de los mismos se manifestaron en Plaza Belgrano en el marco de un conflicto salarial que comenzó hace unas semanas. La protesta era en respuesta al acuerdo anunciado por la administración provincial en relación a los reclamos salariales de las fuerzas de seguridad, de acuerdo con lo informado por Todo Jujuy. Lo que, en horas de la tarde, empezó con una protesta pacífica frente a las rejas que rodean la sede del Poder Ejecutivo, pronto se convirtió en violentos incidentes, durante la noche. La concentración reunió a manifestantes que llevaban carteles y algunos tenían parte del rostro cubierto. En las videos que circularon en las redes sociales, se observa a una parte de los presentes arrojando pirotecnia hacia el edificio gubernamental, lo que generó la formación de un cordón policial en en el acceso al edificio y la infantería sobre la calle Sarmiento. Parte de los familiares y allegados a los agentes expresaron su rechazo al acuerdo, al considerar que no respondía a las demandas originales, especialmente, en relación con el pedido de un aumento salarial del 50 por ciento. En el transcurso de la movilización, un grupo de personas intentó derribar una de las rejas del portón. Este hecho incrementó el clima de tensión, aunque no se produjeron enfrentamientos directos entre los manifestantes y la Policía apostada en el lugar. La protesta se mantuvo durante varias horas Ya está encaminada la situación. Se tocaron todos los puntos que fueron reclamados tanto por el personal activo como por el personal que se encuentra en situación de retiro, explicó un referente del personal activo del Servicio Penitenciario. Se llegó al mejor acuerdo posible, añadió lo que posteriormente desató los incidentes. El conflicto salarial en las fuerzas de seguridad comenzó cuando efectivos de la Policía de Jujuy salieron a las calles para exigir un aumento del salario básico, de acuerdo con lo informado por Noticias (d) Jujuy. Además del reclamo por la actualización salarial pidieron mejoras en las condiciones de trabajo, señalando la necesidad de revisar aspectos vinculados a la jornada laboral, los recursos disponibles y la infraestructura en dependencias policiales. El malestar dentro de la fuerza se profundizó luego de que se conocieran aumentos diferenciados otorgados a la plana mayor de la Policía, que alcanzaron el 70%, y a sectores específicos como los custodios de las autoridades de Gobierno y el Cuerpo Especial de Operaciones Policiales (CEOP), según añadió el mismo medio. Esta decisión generó un fuerte rechazo entre el personal de menor rango. En respuesta, el secretario de Seguridad provincial, Juan Manuel Pulleiro, anunció que las resoluciones que establecían esos incrementos quedarían sin efecto, lo que permitió descomprimir la protesta de manera momentánea. El viernes pasado, una delegación de policías retirados fue recibida por el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, en un encuentro en el que también participaron representantes de la Jefatura de Policía y del Servicio Penitenciario. En esa reunión se acordó la conformación de una mesa de diálogo para tratar la situación salarial y las demandas del sector. Los delegados adelantaron que presentarán un pedido formal de aumento del 50% para el personal policial y penitenciario, en línea con la magnitud de los reclamos expresados durante las recientes movilizaciones. El conflicto permanece abierto. Una situación similar se vivió semanas atrás en Rosario, Santa Fe en donde una protesta policial terminó en enfrentamientos internos. Los agentes de la fuerza provincial vestidos de civil y con los rostros cubiertos, junto a familiares, se reunieron frente a la Jefatura de Policía para reclamar mejoras salariales y condiciones laborales. La situación escaló pasada la medianoche del 10 de febrero, cuando efectivos en actividad recibieron la orden de intervenir contra los manifestantes. Esto llevó a que varios efectivos se sumaran a la protesta, abandonando sus funciones y bloqueando las calles con patrulleros y motos oficiales. El reclamo original exigía una urgente recomposición salarial ante la pérdida de poder adquisitivo. Tras la intervención oficial, la protesta se radicalizó y se replicó en otros puntos de Rosario y en la capital provincial.
Ver noticia original