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  • Claudio Orellano es el nuevo locutor de LAM, el programa de Ángel de Brito: "No me molesta que me llamen el Gordo de Crónica TV"

    » Clarin

    Fecha: 10/03/2026 06:37

    El hombre tiene calle y lo luce como un estilo de vida. En el tradicional bar de Barracas donde se cita con Clarín, es como de la familia. Su sentimiento popular ya se vislumbraba desde que Claudio Orellano tenía 13 años, cuando Papá Noel le trajo su primera radio a transistores (una Ultrasonic), y así empezó a imitar los relatos de José María Muñoz y Fioravanti. Convertía (con su imaginación) las veredas de Villa Ballester en canchas y transmitía jugadas pateando chapitas de las tapas de gaseosas. Ya Claudio Orellano ostentaba una dicción estridente, con la que décadas más tarde se transformó en la voz de las emblemáticas placas rojas de Crónica TV. Sus ¡Último Momentooooo! y ¡Reiteramoooos! se convirtieron en un sello que hasta hoy, noticieros, señales de noticias y hasta programas de espectáculo recrean, usando la misma fórmula, pero con palabras como Alerta, Urgente, Primicia, Atención, Ultima Noticia... Y, claro, también "Último momento". Pero todo comenzó en Crónica TV, con la sagacidad periodística de su dueño, Héctor Ricardo García, y la forma de decir inconfundible de Orellano. Ahora Claudio se incorporó a LAM, el ciclo conducido por Ángel de Brito en América TV. Allí, su voz icónica está a cargo de la locución, los informes y los PNT. Su manera de presentar desde noticias hasta avisos publicitarios, siempre está bien arriba; como su rostro afable, que obliga a levantar bien la mirada para detectarlo. Orellano mide 1,88 m. y es corpulento. Él mismo se compara con el mapa de Brasil (Alto y ancho). Confiesa que nunca le molestó que lo llamaran el gordo de Crónica TV, porque entiende que el mote surgió de la calle. Dice que ahora pesa 140 kilos, y que si estuviera en 100 andaría fenómeno. Admite que el sobrepeso es algo que lo acompaña desde los 8 años. El padecía lo que se llama Testículo en ascensor (o retráctil), y cuando a su madre le dijeron que debían operarlo se asustó y se negó. Entonces empezaron a aplicarle hormonas, lo que le produjo una obesidad crónica que nunca pudo solucionar. Dice: Fui mucho al endocrinólogo, en esa época te daban anfetaminas. En el 2000 hice un tratamiento con el doctor Cormillot y bajé como 35 kilos: llegué a pesar 90. Pero después volví a engordar. Y agrega: Un día, cuando me propuse adelgazar, García me dijo: "Ni se te ocurra porque si no vas a pasar a ser el Flaco de Crónica TV". Claro, todos me tenían como el Gordo, un mote que a mí nunca me ofendió. LAM y su relación con Ángel de Brito Claudio Orellano afirma que se siente muy cómodo trabajando con Ángel de Brito, a quien conoció cuando le hizo una entrevista para el streaming Bondi. Dice: Fue un reportaje muy respetuoso, y después me llamó preguntándome si no me interesaría trabajar en LAM. El 2 de marzo arranqué, sabía que era Ángel con sus Angelitas. En el primer programa, las chicas me recibieron muy bien. Hice el Último Momento en cámara y me dieron una buena bienvenida. Lo sentí como un reconocimiento. Para el programa grabo los informes y hago todos los PNT. Con Ángel interactuamos mucho. El periodista y locutor ya había trabajado para un ciclo de espectáculos. Recuerda: Yo estuve en Intrusos desde el primer programa. Fui la primera cara que apareció, cuando lo presenté a Jorge Rial. A la una y un minuto del 1 de enero del 2001 (Estuvo hasta el 31 de diciembre de 2003). La relación entre Orellano y Rial empezó cuando Claudio reconoció que estaba cansado de las noticias, y pasó de negociar con delincuentes al aire en Crónica TV a presentar romances, peleas y chismes del mundo del espectáculo. Jorge lo llamó para hacer Intrusos y además para que lo acompañe en Radio La Red. En 1982 se recibió de locutor y la primera transmisión de fútbol la hizo en enero del 83, Poco después realizó transmisiones de boxeo para Radio Argentina. Estuvo 12 años en radio, con algunas incursiones en TV. Recuerda: Fui presentador de la Justa del saber y participé de Todo Nuevo, con Juan Alberto Badía. Explica: Laburando en el informativo y en la calle me hice periodista. Trabajé en Radio del Plata con Silvio Huberman, hasta que debuté con Cacho Fontana en Radio Argentina con Enhorabuena; y en Radio Reloj, con Ariel Delgado. Y agrega: Luego llegó Radio El Mundo, LU 9 Radio Mar del Plata, Del Plata, Rivadavia, Mitre (fue la primera voz del segmento Mitre Informa Primero), Belgrano, Libertad, Nacional; e hice Campeones en Continental. Cuando se convirtió en el conductor del noticiero central de Crónica TV, cambió la carrera de Orellano. Las fanfarrias del tema The Stars and Stripes Forever (de John Philip Sousa) acompañando las enormes placas rojas titulando en la pantalla, y su voz inconfundible alertando cada primicia lo convirtieron en El gordo de Crónica TV para siempre. Roces con García por Anabela Ascar El paso de Orellano por Crónica TV se puede sintetizar con una declaración sorprendente: Siempre le decía a García que tendría que haber un consultorio psicológico en el canal. Uno terminaba muy cargado. De hecho llegaba a casa y me ponía a ver dibujitos animados, no quería saber más nada con la actualidad. Entró a Crónica TV el día de su fundación (26 de noviembre de 1993) y se terminó yendo porque le querían bajar el sueldo, aunque mientras estuvo (durante 8 años) construyó una impronta que aún permanece en la memoria colectiva. -Con García te llevaste bien, pero tuviste varios encontronazos. Uno fue por la conductora Anabela Ascar, en ese entonces pareja de él, dueño del canal. -Yo no tenía nada personal con Anabela, pero sí es cierto que ella venía desinformada; a cada rato le tenía que decir lo que había pasado en el país. A García le pedí que le enseñe a su amiga (porque él decía que era su amiga, nunca se refirió a ella como su pareja) a ser más profesional. Además Anabela hacía ostentación de poder... -¿Por qué? -Me decía: Ayer salí a comer con Héctor. Y yo pensaba: ¿A mí qué me importa?. Chapeaba por ser pareja de García, pero un día le paré la chata y le dije chupamedia. García me llamó para peguntarme cómo le iba a decir eso. ¿Usted me llamó para esto? Está perdiendo el tiempo, porque yo acá vengo a trabajar. Si no tiene nada más que decirme, discúlpeme y me voy a retirar, le contesté. Yo esperaba que me llame por algo de laburo, no por eso. Me preguntó: ¿Vos estás loco?. Y le contesté: ¡Y bueno, aprendí de usted!. Carozo y Narizota y Boca Juniors A los 66 años, Claudio Orellano dice estar solterito. Tiene un hijo de 36 que se llama Ignacio y es abogado. Cuando se fue de Crónica TV siguió adelante y cumplió otro de sus sueños: ser la Voz del Estadio de su querido Boca Juniors. El entonces vicepresidente del club, Pedro Pompilio, lo convocó y realizó esa labor desde 2002 a 2006 (luego regresó en 2020 con Jorge Amor Ameal). -¿No te llamó Riquelme para volver a ser la Voz del Estadio? -Yo tenía ganas de volver con Román, pero resulta que Ameal, cuando pasó la pandemia, en vez de volver a llamarme a mí, lo llamó a Jorge Formento. Todavía la hace él. -Trabajar junto a Carozo y Narizota (recordados títeres creados por José Luis Telecher) habrá sido un desafío, por lo bizarro... -El primer día que Carozo y Narizota empezaron a presentar las noticias, nos llovieron críticas de todos los medios, porque dos muñecos se referían a temas jodidos: policiales o accidentes. A García le pegó fuerte. El segundo día nos pidió que los títeres sólo hicieran las carreras y la lotería, y que yo me ocupe de lo nacional. Igual presentaba las noticias al lado de ellos, como en un atril. -Hasta Néstor Kirchner era fan tuyo. -A Néstor lo fui a ver a la Casa Rosada con el vasco José María Olasagasti (ex secretario privado de Julio De Vido), en 2006. Al Flaco (por Kirchner) lo conocía de cuando fue gobernador; me lo crucé en un restaurante y lo fui a saludar. Me decía que tenía que volver a Crónica TV, pero le expliqué que yo con el canal estaba en pleito. El insistía, me decía que yo era Crónica TV. Era muy cariñoso conmigo. Siempre me preguntaba si necesitaba laburo. -Al principio, al estilo de Crónica TV se lo acusaba de ser grasa, sensacionalista, poco serio. ¿Cómo lo vivías? -Lo del Último Momento de Crónica TV lo terminaron copiando todos. Ahora, con diferentes títulos, las placas rojas las siguen poniendo en noticieros, señales de noticias y programas de chimentos. García tenía una intuición asombrosa para captar el gusto de la gente. Y yo le agradezco a ese trabajo por haberme convertido en un comunicador popular. Sobre la firma Newsletter Clarín

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