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Concordia » El Heraldo
Fecha: 10/03/2026 05:33
Muere en un bombardeo el párroco maronita Pierre El Raii El sacerdote falleció tras acudir a socorrer a un feligrés herido en Qlayaa, en el sur del país. La comunidad cristiana expresa dolor y temor en medio de la creciente crisis humanitaria. El padre Pierre El Raii, párroco maronita de la localidad de Qlayaa, en el sur del Líbano, murió este lunes tras resultar herido en un bombardeo en su comunidad, según informó el padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa y párroco de los latinos en Tiro y Deirmimas. El ataque mortal ocurrió a las 14 (hora de Beirut), exactamente una semana después del inicio de los bombardeos israelíes sobre territorio libanés, que afectan especialmente a las regiones del sur del país. Según relató el padre Bou Merhi a medios vaticanos, un primer bombardeo alcanzó una vivienda cercana a la parroquia de Qlayaa, en una zona montañosa del sur libanés, dejando herido a uno de los feligreses. Al conocer lo ocurrido, el padre El Raii acudió rápidamente junto con varios jóvenes del lugar para asistir al herido. Mientras prestaban ayuda, se produjo un segundo ataque sobre la misma vivienda. El sacerdote resultó gravemente herido y fue trasladado a un hospital cercano, donde falleció poco después, prácticamente al llegar. Tenía 50 años. El religioso franciscano describió al párroco fallecido como "un verdadero apoyo para los cristianos de la zona", recordando su cercanía con la comunidad en momentos particularmente difíciles, marcados por reiteradas advertencias de evacuación por parte del ejército israelí. "La comunidad está profundamente afligida", expresó el padre Bou Merhi. Según explicó, la muerte del sacerdote ha generado un fuerte impacto entre los cristianos de la región, que hasta ahora habían optado mayoritariamente por permanecer en sus pueblos a pesar de la escalada de violencia. "El dolor es grande y, al mismo tiempo, hay mucho miedo", afirmó. "Hasta ahora la gente no quería abandonar sus casas, pero esta tragedia cambia muchas cosas. Irse significa vivir en la calle o intentar alquilar otra vivienda, algo que muchos no pueden permitirse en medio de la ya grave crisis económica del país". El franciscano recordó además que la semana anterior otra casa sacerdotal también había sido alcanzada por ataques. "Entonces la gente resistió, pero ahora, con la muerte del padre Pierre, no sabemos cuánto tiempo podrán seguir resistiendo", señaló. La situación humanitaria en el Líbano se ha deteriorado rápidamente a causa de los bombardeos y los desplazamientos masivos de población. Según el sacerdote, en el convento franciscano de Tiro actualmente se alberga a unas 200 personas desplazadas, en su mayoría musulmanas. "Los estamos acogiendo porque no tienen adónde ir", explicó. El drama de los desplazados El drama de los desplazados se extiende por gran parte del país. "Sólo en Beirut hay unas 500.000 personas que han tenido que abandonar sus hogares. Casi 300.000 salieron del sur del Líbano y se encuentran dispersas en otras zonas que se consideran más seguras, aunque en realidad ya no hay seguridad en ningún lugar", lamentó. También decenas de miles de personas han dejado el valle de la Bekaa. Muchas familias duermen en autos o en la calle, mientras intentan encontrar refugio. "La gente sabe lo que deja atrás: sus casas, sus propiedades, su historia. Pero no sabe adónde ir", describió el franciscano, subrayando que el país no estaba preparado para recibir a un número tan alto de desplazados en tan poco tiempo. A pesar del dolor y la incertidumbre, el padre Bou Merhi insistió en que las comunidades cristianas tratan de mantener viva la esperanza. "Repetimos siempre que lo último que no debe morir en nosotros es la esperanza en el Señor, que nos da la fuerza para continuar", afirmó. Desde el Líbano, añadió, sigue elevándose un clamor claro: "Basta de guerra, basta de violencia. Las armas, como ha dicho el Papa, no generan paz; generan masacres y odio. Lo único que pedimos es poder vivir con un poco de dignidad". (AICA)
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