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Parana » Radio La Voz
Fecha: 09/03/2026 19:11
El reciente fallo del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER), que declaró la nulidad del Jury de Enjuiciamiento contra Cecilia Goyeneche, ha sido celebrado por ella como una victoria total. Sin embargo, un análisis técnico de la sentencia revela que el alcance de la decisión local es sustancialmente más estrecho que el de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), limitando el impacto jurídico de los planteos de la ex Procuradora Adjunta y dejando interrogantes abiertos sobre su ética judicial y la del Ministerio Público Fiscal (MPF). La celebración de lo obvio con gusto a poco En una obviedad celebrada como el fallo de hoy, el STJER acató la orden de la CSJN de anular lo actuado a partir de la resolución del 30 de noviembre de 2021 reconociendo vicios en la integración del Jurado y la ilegalidad del "Fiscal Ad Hoc", pero lo hizo mediante un argumento de la "nulidad por arrastre". Esto significa que el tribunal provincial se limitó a señalar defectos formales sin ingresar en el análisis sustancial de la conducta de la fiscal, en algo que expresó la CSJN pero que no se esperaba que sea tan contundente el desentendimiento del tema por parte del STJER con conformación especial de camaristas. En los hechos el STJER se comportó como un tribunal de casación de formas, pero algunos celebran hoy que actuó como un tribunal de garantías constitucionales. El "Mal Desempeño" Solo el Jurado de Enjuiciamiento tiene la potestad de indicar si existió mal desempeño y no el STJER. Es por eso que solo se habla de cuestiones formales, procesales y, por lo tanto, el mal desempeño de la Fiscal Goyeneche aún está incólume. Al anular todo el proceso por vicios de forma, el tribunal no puede pronunciarse sobre si el vínculo comercial entre Goyeneche y el contador Pedro Opromolla imputado en la causa "Contratos", el famoso Falso su Señoría no tengo relación comercial con Pedro Opromolla y, el direccionamiento de la investigación en la causa contratos de la Legislatura para evitar que se investigue a cercanos ejemplo su cónyuge quien luego creó la ONG Entre Ríos Sin Corrupción- y a los autores firmantes de los cheques. La estrategia judicial de la propia sentencia deja un vacío de consecuencias impensables. La sentencia se percibe más como un subsanamiento de un error de procedimiento que como una ratificación de la inocencia o una corrección de la conducta de la fiscal. Para la opinión pública y el sistema de justicia entrerriano, la duda sobre la actuación ética de la magistrada permanece, ya que no hubo una sentencia que expresamente validara su actuación en la causa "Contratos", sino todo lo contrario: la actuación de Goyeneche aún espera un Jury porque el mismo no prescribe y esta sentencia no le puso fin. Una obediencia jerárquica, no doctrinaria La sentencia del STJER evidencia también una distancia a la jurisprudencia cada vez más cambiante y efímera de la CSJN. Durante años, el tribunal sostuvo que el Jury era casi "irrevisable", pero luego fue cambiando, especialmente en la pluma de los supremos de la actual composición. Con este fallo, el STJER se adecúa a la fuerza, pero no realiza un desarrollo doctrinario sólido sobre por qué su postura anterior estaba equivocada. El fallo se limita a señalar que actúa "siguiendo la directriz fijada por el Máximo Tribunal Nacional". Esta redacción debilita la fuerza jurídica de la sentencia local, que parece más una obediencia jerárquica que un razonamiento jurídico propio. El STJER acató, pero no justificó el cambio de paradigma. La sentencia se limita a declarar la nulidad por la figura del "Fiscal Ad Hoc", pero no avanza en criterios de protección sustancial de las posturas del MPF que se hicieron públicas en relación a la importancia asignada a la acusación del MPF en el Jury de Etienot. Un triunfo procesal sin esclarecimiento En definitiva, la sentencia del STJER actúa como solo un remedio procesal que limpia el error procedimental, pero no funciona como una pieza jurídica esclarecedora sobre lo bien que funcionaría el MPF. Al evitar el debate profundo que la CSJN esbozó sobre la independencia judicial, el fallo deja a Goyeneche en una posición jurídica más frágil de lo que parece: tiene el cargo de vuelta, pero no tiene una sentencia que legitime su actuación ética en la causa que motivó su destitución. Según los defensores del relato de Goyeneche, la CSJN intervino porque el daño a la independencia era actual y grave, pero el STJER, con un fallo "minimalista", prolonga la incertidumbre de muchas definiciones institucionales. Nuevos interrogantes Para algunos volvió la funcionaria que sufrió persecución política por investigar la corrupción, para otros, volvió a ingresar la funcionaria de dudosa ética. Mientras tanto, la página oficial del Ministerio Publico Fiscal levanta en su sitio oficial una nota de La Nación titulada Por más fiscales independientes, evento llamativo si se considera la pulcritud institucional como un valor.
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