09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:06
09/03/2026 17:05
09/03/2026 17:05
09/03/2026 17:05
09/03/2026 17:04
» La Nacion
Fecha: 09/03/2026 12:46
Hace 45 años, la legendaria banda británica pisó el país por primera y última vez con su líder, Freddie Mercury; un nuevo libro indaga en fotos y anécdotas desconocidas de ese momento - 11 minutos de lectura' En febrero de 1981, Queen llegó a la Argentina en la cima de su popularidad. Con Freddie Mercury al frente, la banda británica hizo cinco shows que marcaron un antes y un después para los recitales en el país. Además de los estadios llenos y las imágenes que quedaron en la memoria colectiva (como la aparición de Diego Maradona en el escenario), todavía había una historia poco contada: qué pasó detrás de escena durante los 11 días que el grupo pasó en el país. Ese vacío fue el punto de partida de Queen en Argentina 1981. La historia jamás contada, un libro de los coleccionistas Lucas Pan (41) e Iván Petracchi (45). A partir de objetos reunidos durante décadas, fotografías inéditas y entrevistas con quienes estuvieron cerca de la banda en aquellos días (productores, personal de seguridad, fans y testigos directos), el libro reconstruye el paso del grupo por Buenos Aires, Mar del Plata y Rosario, y suma anécdotas que ayudan a entender por qué aquellos conciertos cambiaron para siempre la forma de hacer shows en la Argentina. La única vez con Freddie La idea se nos ocurrió con Iván. Los dos somos coleccionistas desde hace mucho tiempo, más de 30 años. Desde chicos empezamos a juntar objetos relacionados con la banda y, con el tiempo, nos fuimos haciendo cada vez más fanáticos de lo que fue la llegada de Queen a la Argentina, cuenta Lucas. Juntaron muchas cosas que muestran con orgullo: los últimos palillos que usó Roger Taylor, el baterista, en el recital, pases de prensa, autógrafos, fotografías inéditas. Llegó un momento en que dijimos: Bueno, tenemos tantas cosas, ¿qué hacemos con todo esto? ¿Se lo mostramos al mundo?. Y la manera que encontramos de hacerlo, fue armando un libro", detalla. Después de conocerse, en un evento de fans por los 90, empezaron a intercambiar datos: qué tenía uno, qué tenía el otro. Notaron que no había un registro, aunque tampoco fue su intención hacer uno. La historia de Queen en la Argentina es muy especial. Primero, porque es la única vez que vinieron con Freddie, y también porque fue la primera vez que se traía un show de esta magnitud, y con una banda que en ese momento era la número uno en el mundo, comenta Iván. Queen llegó al país en plena cima de su carrera. Traían la gira como presentación del disco The Game, un espectáculo que, en la Argentina, superaba cualquier otro visto hasta el momento: las luces y el sonido, todo era exactamente igual a como lo hacían en Londres o en Nueva York. Así que quisimos mostrar el detrás de escena, centrarnos en lo inédito, en lo que nadie sabe. Uno puede googlear y decir: Ah, sí, subió Maradona. Pero ¿cómo llegó Maradona a estar arriba del escenario? ¿Qué hizo Freddie Mercury los once días que estuvo acá si tocaron cinco shows nada más?, continúa Iván. Entrevistaron a mucha gente, entre ellos, a los Capalbo, familiares de Alfredo, que fue quien en aquel entonces logró concretar la llegada de la banda al país, pero también con trabajadores de la seguridad, que estuvieron todos esos días al lado de ellos, los plomos, y cualquier persona que encontraran que hubiese tenido alguna interacción con los miembros de Queen. El objetivo era la foto Aunque, visto en retrospectiva, faltaba poco más de un año para el inicio de la Guerra de Malvinas, en aquel entonces todavía no se vislumbraba un conflicto de esa magnitud. Ni en Gran Bretaña ni en la Argentina. Además, no eran ingleses (los enemigos) viniendo al país, era Freddie, era, nada más y nada menos, que Queen. Iván comenta: Eran número uno acá con la canción Under Pressure cuando empezó la guerra, y tuvieron que sacarla del aire por ser una banda inglesa. Pero sí había un contexto de gobierno militar. En el libro, cuentan sobre una reunión entre la banda y Roberto Viola, presidente de facto entre marzo y noviembre de 1981. Nos contaron cómo fue: una reunión muy protocolar, breve. Les preguntaron cómo sentían el país, el tema de la seguridad, si lo que veían era lo mismo que leían en los diarios, si se sentían a gusto. Fue como tomar el té: se dieron la mano y chau. Creo que el objetivo era más la foto", destaca. Pero ¿qué tan al tanto podían estar ellos de lo que sucedía en el país? Iván responde: Sabían que estaban en un gobierno de facto, pero no tenían forma de saber exactamente qué pasaba, porque en ese momento nadie sabía realmente". Y lucas agrega: Roger Taylor había dicho ya varias veces que si te ponés a mirar la política de cada país, no vas a ningún lado. Los más preocupados eran los del gobierno. El manager de Queen, Jim Beach, contó en su momento que, en una reunión previa a la llegada de la banda, le preguntaron: ¿Qué hago si hay 50.000 personas en un estadio de fútbol y esto se descontrola?. Él les dijo que la gente iba a estar feliz y que no iba a haber ningún problema. Capalbo, el productor, se aseguró de contratar seguridad local para evitar líos, y la policía se encargaba de escoltar a Queen desde el Sheraton hasta Vélez y viceversa. La preocupación del gobierno en ese momento era qué pasaba si alguien gritaba Viva Perón en medio del recital. Y la verdad es que no pasó nada de eso. La gente fue a disfrutar de un espectáculo que nunca había visto. Incluso los músicos de acá, que tocaban con cuatro farolitos, de repente veían esas parrillas de luces que se movían individualmente y no podían entender lo que estaba pasando, dice Iván. Fuck the cost Las presentaciones de Queen en el país cambiaron para siempre las puestas en escena, incluso de los artistas locales. Como pasa hoy en día, grandes figuras de la cultura habían ido a verlos, como Charly García, que, al año siguiente, organizó su propio show en el estadio Ferro. Cuando fueron y vieron eso, cambió todo. Charly lo cuenta: después hace el show del 82, No bombardeen Buenos Aires, donde simulan un bombardeo de la ciudad en vivo. El show de Queen fue un antes y un después en la historia musical argentina y sudamericana". Pero la situación económica era compleja, de hecho, Palito Ortega se fundió, ese mismo año, trayendo a Frank Sinatra al Luna Park. Por eso, a último momento se cambió el itinerario original. Queen iba a tocar en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Unos pocos días antes, el productor que los llevaba a esa provincia se arrepintió, pensó que no iba a ser negocio, y lo canceló. Enseguida entró en juego la ciudad costera y el estadio Mundialista. Lo cierto es que la banda llenó todos los shows, y hasta fueron a esperarlos a Ezeiza cuando llegaron. En el aeropuerto dejaron de anunciar los vuelos y empezaron a pasar música de Queen. La gente estaba enloquecida, cuentan. Pero claro, un espectáculo de esa magnitud, nunca antes visto en la Argentina, era complicado. Los autores explican que, en la visita de preproducción que hicieron el manager y el encargado de la gira, notaron que ningún estadio tenía la potencia eléctrica necesaria. Se preocuparon. Pero Freddie jugó a favor. Muchos empezaron a dudar, porque iban a tener que traer sus propias luces, sonido, y más. El costo iba a ser enorme. El cantante les dijo: Fuck the cost (a la mierda con el costo). Paseos y desamor Queen llegó el 27 de febrero de 1981 y se fue el 9 de marzo. Brian May, que estaba casado y tenía hijos, vino con su familia; John Deacon también vino con sus hijos; Roger Taylor con su novia, y Freddie con su novio. Fueron 11 días en donde pasearon por Palermo, visitaron distintos lugares clásicos en Buenos Aires y en Mar del Plata, como el entonces zoológico, donde un fan se cruzó con Brian May, que se sacó una foto con él y le hizo un obsequio que Lucas e Iván cuentan en su libro, pero que prefieren mantener en secreto en la entrevista. En la costa atlántica, fueron a la Bristol, Roger Taylor, a correr kartings (que abrieron solo para él) y, mientras, a Freddie le rompían el corazón. Habían visto a su pareja con otra persona. Él no lo dudó, y enseguida mandó a que lo llevaran de vuelta para Inglaterra, que se aseguraran de que subiera al primer vuelo. Si hay algo de él que remarcan, es su sensibilidad, y lo buena persona que era. Entre las miles de anécdotas a las que hacen mención, se detienen en una de agradecimiento: Después de cada show en Vélez, cenaban en Los años locos, Capalbo era íntimo del dueño, y era la parrilla del momento, en la Costanera. Había unos policías que los escoltaban, y Freddie en un momento le pregunta al traductor cómo los podían recompensar. Este respondió que los podía invitar a comer. Así que, después del último show, los invitó. Hay una foto con todos ellos en la mesa. Y los policías les regalaron, a cambio, las insignias. Casi los rajan [sic] a todos porque no cayó muy bien eso. Freddie también paseó por el Jardín Japonés, era fanático del arte nipón, y aprovechó para tomar fotos que, después, usó como inspiración para su jardín en Kensington. Brian May fue con su familia al Italpark, un choque de cultura importante después de haber pasado por el Disney estadounidense. Pasearon, recorrieron, conocieron gente y dieron, en todas partes, muestras de generosidad, que, quienes tuvieron la suerte de cruzarse con alguno de ellos, recuerdan todavía hoy. Juntar las dos fuerzas Uno de los momentos más conocidos del último show, el 8 de febrero de 1981, fue la presencia de Diego Maradona en el escenario. Él, con la camiseta británica, Freddie, con la argentina. Tenemos el testimonio de un jugador que jugaba en Boca en ese momento. Fuimos a tocarle el timbre porque él estuvo esa noche con Diego en Vélez comenta lucas. Diego ya no está, así que no podemos saber más de lo que contó alguna vez en televisión. Pero este jugador nos dijo que estaban en la concentración y Diego le dijo: Vení, acompañame al show de Queen que tengo que intercambiar camisetas con Freddie Mercury. Y continuó: Maradona iba a ir igual al show, aunque al principio se lo habían prohibido, porque estaba concentrado. Años después contó que le dijo al técnico: Disculpe, pero yo tenía que ir igual. Está Queen. Eso, como todos los shows, también marcó un poco un antes y un después en la escena de la música nacional e internacional. Los escritores detallan que, la noche anterior a ese último show, se habían juntado en la quinta del presidente de Vélez. Había periodistas de la revista Pelo. En charla con Freddie, este les dijo: Mañana vamos a invitar a Maradona al escenario. De la revista le contestaron: ¿Pero qué tiene que ver Maradona con esto?. El fútbol y la música eran mundos separados. Pero a Freddie no le importó nada e igual lo invitaron. Les respondió algo como: Si la gente quiere a Queen y quiere a Maradona, como nosotros creemos que lo quiere, ¿por qué no juntar las dos fuerzas? Las anécdotas y las fotos son miles. No alcanza el tiempo para hablar de todas, pero Iván y Lucas las juntaron en ese libro que lanzarán el 15 de marzo en un evento en el Roxy Bar & Grill. También lo venden a través de sus redes sociales, @queenenargentina1981 en Instagram y Facebook. Ahora les queda un sueño por cumplir: hacérselo llegar a Brian May y a Roger Taylor. Y están seguros de que lo van a lograr.
Ver noticia original