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Parana » Uno
Fecha: 09/03/2026 08:14
La reciente implementación de la reforma laboral para trabajadores de plataformas digitales encendió las alarmas sobre la viabilidad económica de la actividad que se convirtió en una alternativa para llegar a fin de mes para miles de repartidores y conductores. La exigencia del pago obligatorio del Monotributo, sumada a la posibilidad de afrontar los costos del seguro de accidentes personales, representa un "golpe al bolsillo" directo para los trabajadores del sector. Trabajadores de plataformas: "Golpe al bolsillo" y denuncia de "esclavitud moderna" Advierten sobre el impacto económico de la Reforma Laboral para trabajadores de plataformas. Desde el sector ya hablan de "legalización del fraude laboral" Hasta el momento, la actividad se realiza mayormente de forma no registrada y solo el 55% realiza aportes previsionales por su cuenta. ¿Cuánto le queda al trabajador? Consultada por UNO sobre el costo de esta formalidad, la contadora y docente María José Quinodoz explicó que la nueva normativa introduce un escenario de reducción del ingreso neto, ya que el repartidor debe asumir de su propio bolsillo el costo mensual del tributo y, en muchas ocasiones, de la póliza de seguro. "El monotributo cuesta y seguramente va a costar cada vez más", advirtió la docente, lo que plantea un desafío crítico de rentabilidad para el trabajo part-time. Esta obligación afecta especialmente a quienes utilizan las aplicaciones como una medida de subsistencia o para obtener un ingreso extra apenas unas pocas horas a la semana. El trabajador ahora debe evaluar si le conviene costear estos gastos fijos para trabajar solo un tiempo acotado, lo que lleva a la pregunta fundamental: "¿Cuánto le queda en realidad?". D'Ambrosio: "A la medida de los empresarios" Desde la perspectiva sindical, el rechazo es absoluto. En diálogo con UNO Belén D'Ambrosio, secretaria general del SiTraRepA (Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación) denunció que la reforma es "ultra regresiva" y que su objetivo primordial es "desmantelar el derecho laboral". Según la dirigente, la ley arranca por excluir a los repartidores de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que representa una "esclavitud moderna" al negarles por ley su condición de trabajadores. D'Ambrosio fue tajante al señalar que la figura del "repartidor independiente" solo sirve para "legalizar el fraude laboral que cometen las empresas como Rappi, Uber y Pedidos Ya". En sus declaraciones, destacó que "las multinacionales buscan ahorrarse millones en nuestros derechos, manteniendo un sistema donde se trabaja a destajo, sin salario básico, aguinaldo ni licencias por enfermedad. "Es una ley hecha a la medida de los empresarios para que no podamos defendernos", sentenció la referente sindical. Entre los puntos críticos, coincidente con lo dicho por Quinodoz, es la cuestión de los seguros de accidentes. Si bien la ley exige una póliza para cubrir fallecimiento o incapacidad, establece que el costo y la responsabilidad de proveerlo quedan sujetos a un "libre acuerdo" entre la empresa y el trabajador. Para la entrevistada, ésto es una trampa: "No se obliga a las empresas a garantizar un seguro porque está redactado de forma tal que los gastos derivados no son objeto de responsabilidad exclusiva para ninguna de las partes", dijo. Además, criticó la asimetría en la transparencia, señalando que mientras se imponen obligaciones al repartidor (como el tributo al día) "a las empresas no se las obliga a nada ni a esclarecer cómo funciona el algoritmo". Panorama en la provincia Al ser consultada por datos específicos de Entre Ríos, la consultada explicó a UNO que el sindicato trabaja a nivel nacional con afiliados en todo el país y que actualmente trabajan para ampliar a nuevas zonas, como es el caso de Entre Ríos y otras provincias. Respecto de si hay datos oficiales sobre la cantidad de trabajadores del rubro en la provincia, expresó: "Lamentablemente las empresas no revelan públicamente las estadísticas reales, pero la tendencia es al crecimiento del trabajo por plataforma en todos lados". La implementación de la nueva figura del "prestador independiente" marca un punto de inflexión que abre una nueva etapa de disputa judicial y económica en el sector de las plataformas. Por un lado, la reforma busca formalizar a miles de trabajadores a través del monotributo, otorgándoles ciertos derechos de transparencia algorítmica y una red de protección básica frente a accidentes. Sin embargo, este avance viene acompañado de un "golpe al bolsillo" directo, ya que el costo de la seguridad social y el seguro recae mayoritariamente sobre el trabajador, poniendo en riesgo la rentabilidad de quienes operan a tiempo parcial. La referente nacional de los trabajadores habló de "esclavitud moderna legalizada" que excluye a los repartidores de la protección contra el despido arbitrario y otros derechos fundamentales de la Ley de Contrato de Trabajo. Mientras el gobierno apuesta por este modelo de autonomía, la tendencia global y las recomendaciones de organismos como la Organización Internacional del Trabajo sugieren un camino hacia el reconocimiento de la dependencia y la garantía del "trabajo decente". Régimen específico en la nueva Reforma laboral La reforma laboral oficializada este viernes en el boletín oficial de la Nación introduce un régimen específico para los trabajadores de plataformas digitales de reparto y movilidad (como Uber, Rappi y PedidosYa), estableciendo los siguientes cambios principales: *Clasificación como trabajadores independientes: se crea formalmente la figura de "prestador independiente de plataformas tecnológicas". La ley aclara de manera expresa que este vínculo es un contrato de servicio comercial y no constituye una relación laboral de dependencia ni subordinación. *Libertad de conexión y autonomía: se garantiza que los repartidores y conductores tengan la libertad de conectarse y desconectarse en los horarios que deseen, elegir su medio de transporte, y aceptar o rechazar solicitudes de clientes sin tener que dar explicaciones y sin sufrir consecuencias o represalias algorítmicas. *Formalización a cargo del trabajador: para ejercer la actividad, los trabajadores pasan a tener la obligación de ser titulares de su cuenta, inscribirse ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y realizar sus aportes al sistema de seguridad social como monotributistas. Esto les permite acceder a una obra social (si los acepta) y aportes jubilatorios (mínimos). *Seguros de accidentes personales: las normativas exigen que los trabajadores cuenten con una póliza que cubra fallecimiento, incapacidad, gastos médicos y funerarios derivados de accidentes en la vía pública. Sin embargo, la ley establece que el costo y la responsabilidad de proveer este seguro quedan sujetos a un "libre acuerdo" entre la empresa y el prestador. *Transparencia algorítmica y soporte humano: las empresas están obligadas a comunicar claramente cómo funciona el algoritmo para la asignación y categorización de tareas. También deben ofrecer canales de atención con operadores humanos (no solo bots) y garantizar el derecho a réplica para que el trabajador reciba explicaciones si su cuenta es suspendida o bloqueada. *Portabilidad de datos: los prestadores adquieren el derecho a solicitar su historial de desempeño y actividad en un formato que les permita llevar su reputación a otras aplicaciones de la competencia. *Propinas y capacitaciones: se asegura por ley que los trabajadores perciban el 100% de las propinas otorgadas por los usuarios y se obliga a las empresas a brindar capacitaciones gratuitas sobre el uso de la app y seguridad vial Golpe al bolsillo del trabajador de plataformas La exigencia del pago del monotributo además de afrontar posiblemente el costo del seguro de accidentes personales que introduce la nueva reforma laboral tendrá un impacto directo en el bolsillo de los trabajadores de plataformas, presentando el siguiente escenario: *Reducción del ingreso neto: al ser considerado un trabajador independiente, el repartidor o conductor deberá asumir el costo mensual del monotributo de su propio bolsillo y en algunas ocasiones el de la póliza del seguro de accidentes personales. Como advierten los analistas, esto afectará sus ingresos netos ya que "el monotributo cuesta y seguramente va a costar cada vez más". *Riesgo de rentabilidad para el trabajo part-time: estas obligaciones plantean un desafío muy grande para quienes recurren a las aplicaciones como una medida de subsistencia o que se conectan apenas unas pocas horas a la semana para obtener un ingreso extra. El trabajador tendrá que poner en la balanza si le conviene asumir el costo fijo de pagar el monotributo -y en su caso también el seguro de accidentes personales- para trabajar solo un par de horas, lo que lleva a preguntarse: "¿Cuánto le queda en realidad?". *Formalización y beneficios: como contrapartida a este impacto en el ingreso de bolsillo, la inscripción al monotributo blanquea la situación del trabajador y les otorga acceso a beneficios de la seguridad social que hoy muchos no tienen, como el acceso a una obra social (si es que alguna los acepta) y la suma de aportes jubilatorios. Y en el caso del seguro de accidentes personales, el principal beneficio de la obligación de contar con este tipo de seguro es que brinda una red de protección esencial frente a los riesgos de la vía pública a los que están expuestos diariamente los repartidores y conductores. Concretamente, la nueva ley establece que esta póliza debe garantizar cobertura ante las siguientes eventualidades derivadas de la actividad como fallecimiento accidental; incapacidad total o parcial; gastos médicos o costos funerarios. Esto representa un avance respecto a la situación previa a la reforma, donde no existía una obligación legal uniforme. Antes, contar con un seguro dependía exclusivamente de la política interna de cada aplicación (algunas brindaban un seguro de vida, pero otras no ofrecían absolutamente nada) y, en la práctica, si el trabajador deseaba estar asegurado ante accidentes, debía costearlo íntegramente de su propio bolsillo. A pesar de este beneficio, existe un punto polémico en la letra de la ley. Si bien el seguro ahora es un requisito obligatorio, la normativa establece que la responsabilidad de proveer esta póliza y hacerse cargo de sus costos será objeto de un "libre acuerdo" entre la plataforma y el trabajador. Además, la ley se encarga de aclarar de forma expresa que la contratación de esta cobertura no se considerará un indicio de relación laboral de dependencia. Antes de estas exigencias, la actividad se realizaba mayormente de forma no registrada; de hecho, estudios previos indican que solo un 55% de los trabajadores realizaba aportes previsionales por su cuenta, casi todos a través del monotributo. Ahora, al ser un requisito obligatorio que las aplicaciones deberán exigir para permitirles trabajar, forzará a todo el universo de prestadores a asumir este costo, sin importar cuántas horas le dediquen a la actividad.
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