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» La Nacion
Fecha: 07/03/2026 18:08
Las fotos, los saludos con la plana mayor de la Casa Blanca y una lapicera de recuerdo El Presidente participó junto al canciller Pablo Quirno del lanzamiento del Escudo de las Américas; los gestos en el salón donde Trump dio su discurso - 5 minutos de lectura' MIAMI.- El gran telón rojo de la sala anexa al Donald J. Trump Grand Ballroom se corrió puntual, a las 9.30, para el ingreso de los 12 lÃderes aliados al presidente norteamericano que le dieron su respaldo para lanzar una coalición americana antinarco. Javier Milei ingresó detrás del presidente hondureño, Nasry Asfura, y rápidamente intercambió un saludo afectuoso con el secretario de Estado, Marco Rubio, uno de los funcionarios más empoderados de la Casa Blanca. Luego, en fila y entre sonrisas, estrechó las manos del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, clave en el acuerdo recÃproco firmado con Washington; el secretario de EnergÃa, Chris Wright; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, artÃfice del auxilio financiero al Gobierno; y el secretario de Guerra, Pete Hegseth. HacÃa algunos minutos que el Presidente ya tenÃa en el bolsillo una nueva foto con el lÃder republicano con los pulgares en alto, esta vez en el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del magnate en el que fue anfitrión -estelar- de la cumbre bautizada Escudo de las Américas. Milei aprovechó esos segundos ante el lÃder de la mayor potencia global para mantener un breve diálogo, antes de pararse de frente a las cámaras. El lÃder libertario, acompañado allà por el canciller Pablo Quirno, se sintió a sus anchas en su primera jornada de su gira por Estados Unidos, arropado también por los otros lÃderes aliados ideológicamente a la administración republicana. Al jefe del Palacio San MartÃn también se lo vio charlando animadamente con Rubio, y con otros funcionarios. Ante Hegesth tuvo que presentarse: Pablo Quirno, encantado, le dijo al estrecharle la mano. No le pasó lo mismo con Greer y Bessent, muy ligados a distintas negociaciones con la Argentina. Más tarde, Milei y Quirno compartieron un encuentro con Bessent, en el lapso que habÃa pautado por la organización para encuentros bilaterales. Para el discurso de Trump, Milei fue ubicado entre los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Paraguay, Santiago Peña. Detrás ellos, cada uno de sus cancilleres. HabÃa sido montada una doble fila de asientos para los invitados, y detrás de ellos los medios que tuvieron acceso, entre ellos LA NACION. Los aplausos en la sala atronaron cuando fue presentado Trump y la figura del mandatario -anfitrión y alma mater de la cumbre- apareció en el escena. La bandera argentina -por la disposición alfabética- habÃa quedado pegada a la norteamericana. El Presidente Javier Milei participó de la primera Cumbre "Shield of the Americas" en el Hotel Doral de Miami, el proyecto internacional que impulsa el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en el continente pic.twitter.com/vi8HQgEWdQ Oficina del Presidente (@OPRArgentina) March 7, 2026 Pueden sentarse, sugirió Trump a sus invitados tras la ola de aplausos. Allà comenzó un largo discurso en el que -como es habitual en el presidente- pasó por varios temas y justificó la alianza militar que lanzó junto a sus aliados continentales. En primera fila, casi en frente de Trump, Milei empezó a escucharlo sin los auriculares de traducción simultánea que habÃan ofrecido los organizadores. Varios minutos después Quirno lo ayudó a colocárselos. LA LIBERTAD AVANZA Javier Milei (@JMilei) March 7, 2026 VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!! pic.twitter.com/f32GOUukY2 La primera referencia de Trump a Milei no tardó en llegar, otra vez por el orden alfabético de los paÃses al que apeló el magnate para la presentación. A algunos [de ustedes] los acabo de conocer, pero la mayorÃa son amigos, a muchos de los cuales apoyé, y aceptaron ese apoyo y finalmente obtuvieron una gran victoria. No he tenido un mal respaldo todavÃa, se congratuló Trump, mirando directamente al lÃder libertario. VestÃa corbata celeste y zapatos negros al tono con el traje y chaleco. Una referencia explÃcita a la previa de las elecciones legislativas de octubre pasado, cuando Washington le dio un auxilio financiero crucial al Gobierno. Estaba feliz. Iba un par de puntos abajo y subió como un cohete, justo en la Argentina. Y el presidente Milei está aquÃ, amplió Trump. El lÃder libertario sonrió. Salvo algunas interrupciones por las risas que generaban alguno de los comentarios de Trump -siempre histriónico y con su traje de showman- los lÃderes escuchaban en silencio al magnate. El primer aplauso al presidente -entre ellos de Milei- llegó pasada la media hora de discurso por una referencia a Cuba. Muchos de ustedes vinieron hoy y dijeron: Espero que puedan encargarse de Cuba. No me sorprende, pero cuatro de ustedes dijeron: ¿PodrÃan hacernos un favor? Encárguense de Cuba, dijo Trump, sin especificar a quiénes de los presentes se referÃa. Tras el cierre de su discurso, Trump les cedió la palabra a Rubio y a Hegseth. Quedó relegada Kristi Noem, desplazada el jueves del Departamento de Seguridad Nacional y nombrada como enviada especial del Escudo de las Américas. La funcionaria siguió el discurso en una punta del salón, junto al subsecretario de Estado, Christopher Landau. Más tarde, Noem serÃa una de las hosts junto a Rubio de un almuerzo para cancilleres. A Quirno se sumó allà Leandro Fernández Suárez, designado como embajador en México. Tras anunciar la firma de la proclamación de la coalición americana antinarco, Trump se sentó en una pequeña mesa para firmar el acta. Convocó a los lÃderes presentes, y Milei se ubicó -sonriente- justo detrás del magnate. Trump luego fue ofreciendo varias lapiceras para que cada mandatario adhiriera con su firma. Al Presidente le cedió una Peña, parado justo a su izquierda, mientras tras levantaba para las cámaras el documento firmado. En ese momento Milei intercambió unas palabras con Noem, funcionaria que el año pasado viajó a Buenos Aires fue fue clave para impulsar las negociaciones por el programa de Visa Waiver. Milei -sonriente- se llevó la lapicera negra -un recuerdo de su paso por el Trump National Doral Miami- a un bolsillo interno de su saco. En ese cierre no faltaron las bromas con Peña.
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