06/03/2026 21:55
06/03/2026 21:55
06/03/2026 21:55
06/03/2026 21:54
06/03/2026 21:53
06/03/2026 21:53
06/03/2026 21:53
06/03/2026 21:52
06/03/2026 21:52
06/03/2026 21:51
» La Nacion
Fecha: 06/03/2026 17:16
La guerra con Irán deja miles de evacuados en Israel y Tel Aviv intenta vivir entre sirenas y refugios Tras una semana de ataques y alertas constantes, más de 2300 personas fueron evacuadas de sus hogares mientras la ciudad intenta sostener una frágil normalidad entre corridas a los refugios y una creciente tensión psicológica - 7 minutos de lectura' TEL AVIV. Los israelíes comenzaron este viernes un shabbat marcado por la realidad de una nueva guerra, alertas intermitentes, tensión. Mientras seguían las corridas a los refugios por andanadas de misiles iraníes e Israel anunciaba una nueva fase de la ofensiva comenzada el sábado pasado -intensificando sus ataques aéreos a la infraestructura del régimen de los ayatollahs, así como contra objetivos del grupo aliado, Hezbollah, en el sur del Líbano-, comenzaron a conocerse los daños colaterales en Israel de la operación Rugido del león. Más allá de diez muertos israelíes y centenares de heridos, los siete días de guerra preventiva lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, dejaron sin hogar a 2328 personas, cuyas casas fueron dañadas por ataques enemigos. El ministerio de Salud de Israel informó que todos ellos debieron ser evacuados de sus residencias de los distritos de Tel Aviv (el 41%), Jerusalén (33%) y del sur del país y, como en un dejá vu del asalto del 7 de octubre de 2023, llevados a 20 diferentes hoteles de esas localidades y otras cercanas. Entre los 2328 evacuados, unos 500 comenzaron a recibir tratamiento psicológico por parte de equipos de resiliencia y profesionales de la salud mental. El estrés es máximo. El tratamiento de salud mental que se ofrece a los evacuados -accesible en diez de los hoteles puestos a disposición por el gobierno- es brindado por terapeutas del Centro Nacional de Resiliencia, e incluye apoyo y herramientas para la regulación emocional y el fortalecimiento de los recursos personales. Tal como informó Haaretz, los centros de ayuda en Israel también informaron de un aumento en el número de llamadas a líneas de apoyo psicológico durante la última semana. La organización ERAN (Primeros Auxilios Emocionales) informó de un aumento del 40 % en el primer día de combates en comparación con la semana anterior, y también de un aumento en el tercer día de combates después de que se abrió el frente de guerra en la frontera norte de Israel, el lunes pasado. En los primeros tres días, los centros de ayuda de la organización recibieron 2879 llamadas. Según los datos de ERAN, la mayoría fueron por ataques de ansiedad, preocupación y angustia mental, con un aumento particularmente notable de las llamadas entre los jóvenes de hasta 24 años. Este viernes dos edificios en Givatayim, en el centro de Israel, resultaron dañados por ataques iraníes y una joven de 25 años sufrió heridas leves. En un clima, de todos modos, de resiliencia entre la población que intenta actuar como si nada pasara y sigue a rajatabla las órdenes del Comando Central, que de repente activa las alertas para que todos corran a refugiarse bajo tierra, un dato positivo fue que la noche del jueves, por primera vez en la semana, los habitantes de Tel Aviv pudieron dormir de corrido. Durante la noche no hubo alarmas y nadie tuvo que despertarse de golpe, interrumpir el sueño y salir corriendo hacia los refugios. Estos han sido improvisados en distintos puntos de la ciudad: desde los pisos subterráneos de estaciones de metro, donde se ven pilas de colchonetas preparadas, hasta los garajes de centros comerciales convertidos en espacios de resguardo. La primera alarma del día sonó, de hecho, pasadas las diez de la mañana. Por fin una noche de unas horas de sueño seguidas, comentó a LA NACION Menajem Muki Hadar, veterano periodista de la televisión israelí hoy jubilado, que como muchos habitantes de Tel Aviv aprovechó las horas de relativa calma posteriores para salir a tomar un café. En una jornada soleada, muchos otros también salieron a caminar, correr, pasear al perro o llevar a los chicos a la plaza, siempre atentos a las noticias y con el celular en la mano. Muki contó que su hijo está entre los más de 100.000 israelíes que por esta nueva guerra -que se ha ampliado peligrosamente a toda la región-, se quedaron varados en el exterior. A cuentagotas y gracias a una operación especial, algunos están comenzando a volver en vuelos especiales al aeropuerto Ben Gurión, abierto sólo para eso. Se había ido a esquiar a Austria y está tratando de volver Me pasó lo mismo a mí en la guerra de los 12 días de junio pasado: me había ido a un tour para andar en bicicleta a Montenegro, me cancelaron el vuelo, que era baratísimo y tuve que pagar una fortuna para volver, volando hasta Egipto y entrando por ahí, evocó. Aunque ahora a Muki lo que le preocupa es que los misiles que ha estado lanzando Irán en los últimos días son cluster bomb o bombas de racimo, es decir, con múltiples artefactos explosivos dentro. Aunque sean interceptados por el Escudo de Hierro -el sofisticado sistema de defensa israelí-, pueden causar daños pequeños en áreas mucho más amplias. Debido a un relajamiento de las restricciones -de esenciales a limitadas-, en tanto, se veían un poco más de vida en las calles, con más tiendas abiertas. Además de farmacias, supermercados y alimentos, en efecto, el ejército anunció que desde el jueves pueden reabrir los comercios u oficinas que tienen un búnker a su alcance. Según el Ministerio de Hacienda, así las pérdidas para la economía se reducen a más de la mitad, pasando de más de tres mil millones de dólares semanales a 1,6 mil millones. Bajo esa resiliencia y acostumbramiento de los israelíes a un estado de guerra semi-permanente incorporado a la vida cotidiana, no obstante se esconde un profundo trauma. Estamos sobreviviendo económicamente, pero la sociedad israelí, cada vez más violenta, menos democrática, y racista con los palestinos, se está quebrando, subrayó a LA NACION, alarmado, David Neuhaus, jesuita israelí nacido en Sudáfrica de padres alemanes que huían del nazismo. Autor de varios libros, políglota e intelectual de 63 doctorado en Ciencias Políticas y en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma, Neuhaus advirtió del éxodo que se está dando en Israel desde hace años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, 150.000 israelíes han emigrado en los últimos dos años. El 7 de octubre socavó una de las piedras angulares del sionismo: Israel como lugar seguro por antonomasia para los judíos. La gente se va porque siente que ya no es así, apuntó. Y contó una anécdota que lo dice todo. Fui recientemente a una comida de un amigo que es rabino, liberal y sionista, opositor a Netanyahu, que va a todas las manifestaciones en su contra, que tiene tres hijos: uno vive en Berlín, otro en Nueva York y otro en Nueva Jersey Se fueron todos, relató. Y fue más allá: en otra ocasión, fui testigo de una discusión entre dos abuelas, las dos sobrevivientes del Holocausto y las dos muy de izquierda y escuché lo siguiente: la mujer nacida en el gueto de Budapest dijo que rezaba todos los días para que sus hijos hicieran sus valijas y se fueran del país Y la otra que le contestaba que no, que había que quedarse aquí y luchar Por lo tanto, me parece que tenemos una sociedad que funciona económicamente porque nos respaldan masivamente desde el exterior, pero que a nivel social, psicológico, aunque no se vea, está cada vez peor, concluyó. Otras noticias de Israel Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
Ver noticia original