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  • De avisá cuando llegues a mirar el mapa en tiempo real: las apps parentales para saber dónde están los hijos

    » Clarin

    Fecha: 06/03/2026 06:25

    Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que la única forma de saber si un hijo o hija había llegado bien, era esperar. Esperar el llamado desde un teléfono fijo, confiar en el cuando llegue te aviso o, directamente, asumir que todo estaba bien. Hoy la escena es otra: se abre una aplicación para ver dónde en el mapa está ese celular, y si se queda o se va, en tiempo real. El control parental pasó a otro nivel. En los últimos años crecieron las apps que permiten compartir ubicación entre familiares, ver recorridos o recibir alertas cuando llegan a un lugar determinado, como la escuela o la casa. Para muchos padres y madres, estas herramientas funcionan como un recurso de seguridad: saber si volvió de una salida, confirmar que llegó al colegio o localizarlo si el teléfono se pierde. Estas son algunas de las opciones más usadas. Google Family Link Google Family Link es una de las herramientas de control parental más populares para teléfonos Android. Permite crear una cuenta supervisada. Desde el celular del padre o madre se pueden administrar permisos, controlar el tiempo de uso y aprobar descargas de aplicaciones. Pero una de las funciones más utilizadas es la ubicación del dispositivo. Si el teléfono del hijo tiene activado el GPS y tiene datos o wifi, la app muestra en un mapa dónde se encuentra en ese momento. También permite comprobar si está encendido y cuál es su nivel de batería. Ese detalle no es menor: si el teléfono se queda sin carga, la ubicación deja de actualizarse. La aplicación funciona también para iPhone cuando los adultos quieren supervisar un dispositivo Android. Life 360 Life360 es la app de localización familiar más conocida del mundo. A diferencia de otras herramientas pensadas solo para control parental, se organiza en círculos, grupos de familiares o amigos que comparten su ubicación entre sí. Se volvió popular entre padres de adolescentes que empiezan a moverse solos por la ciudad. Una vez configurada, la aplicación permite ver en tiempo real dónde está cada integrante del grupo en un mapa. También guarda un historial de lugares visitados y puede enviar notificaciones cuando alguien llega o sale de un sitio específico. Por ejemplo, es posible configurar alertas para saber cuándo los hijos llegan al colegio, a una actividad deportiva o vuelve a casa. La app funciona tanto en Android como en iPhone y tiene versiones gratuitas y pagas con más funciones. Find My Los usuarios de iPhone tienen una herramienta similar integrada en el propio sistema operativo: Find My. Desarrollada por Apple, permite localizar dispositivos de la marca, como iPhone, iPad o computadoras, y también compartir ubicación con miembros de la familia. Una vez que el hijo o hija acepta compartir su localización, el padre o la madre puede abrir la app y ver en el mapa dónde está el dispositivo. El sistema también permite recibir notificaciones automáticas cuando alguien llega a un lugar determinado. Otra ventaja es que, si el teléfono se pierde o es robado, se puede activar un modo de búsqueda para intentar recuperarlo o bloquearlo. Al estar integrada en los dispositivos Apple, no requiere descargar aplicaciones adicionales. Find My Device En el mundo Android existe una función equivalente llamada Find My Device. También desarrollada por Google, esta herramienta se creó originalmente para encontrar teléfonos perdidos o robados, pero también puede servir para localizar el dispositivo de un hijo si está vinculado a la cuenta familiar. El servicio muestra en un mapa la última ubicación conocida del celular y permite hacerlo sonar, bloquearlo o borrar sus datos de forma remota. Aunque no está pensado específicamente como sistema de control parental, muchos padres lo utilizan como respaldo para saber dónde está el teléfono en caso de extravío o emergencia. FamiSafe Otra aplicación popular es FamiSafe, desarrollada por la empresa tecnológica Wondershare. Se trata de una plataforma de control parental más completa que incluye monitoreo de aplicaciones, filtrado de contenido y gestión del tiempo de pantalla. En cuanto a la ubicación, ofrece seguimiento GPS en tiempo real y un historial de recorridos. También permite crear zonas seguras, como la escuela o la casa, y recibir alertas cuando el menor entra o sale de esos lugares. Funciona tanto en Android como en iPhone. Un delicado equilibrio Aunque estas aplicaciones se promocionan como herramientas de seguridad, su uso también abre un debate: hasta qué punto conviene vigilar los movimientos de los chicos. Las especialistas en crianza consultadas en esta nota recomiendan que, antes de activar este tipo de funciones, haya una conversación clara. La idea es que comprendan que la herramienta busca protegerlos y no invadir su privacidad. Lo que cambió, en todo caso, es la lógica. Donde antes había incertidumbre y un llamado telefónico que no siempre llegaba, hoy aparece un punto en el mapa. Y una sensación de control que hace apenas una década parecía imposible. "Los hijos deben aprender a desenvolverse y tomar decisiones sin la mirada de los padres y los padres, a su vez, deben lidiar con la ansiedad que les produce el no poder estar presentes en situaciones que pueden implicar riesgo para sus hijos y aprender a confiar en ellos", explica a Clarín la psiquiatra Alejandra Doretti, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina. No es sencillo tolerar esa dosis de incertidumbre al no saber dónde están. Pero, para Doretti, eso es parte del aprendizaje en la crianza. "Si bien las aplicaciones de seguridad que permiten los seguimientos dan una cierta ilusión de control, es importante saber que no son infalibles, y que debemos contar con un acuerdo con los adolescentes para que puedan ser útiles. Es siempre difícil que la protección sea vivida por ellos como cuidado y no como control", advierte. ¿Cómo se llega a ese acuerdo? "La autonomía es un proceso, no se resuelve en un permiso o en una salida y con cada hijo se recorrerá un camino diferente. Hay un delicado equilibrio entre el apoyar la aparición de la autonomía, trasmitirles confianza y a la vez alertarlos sobre ciertos riesgos. Debemos acordar con ellos que necesitamos saber dónde están, para poder acompañarlos desde lejos", describe Doretti. Charo Maroño, doctora en Psicología, integrante del Departamento de Niños y Adolescentes de APA, ve una complicación en el uso de estas apps en los adolescentes que empiezan a tener una vida sexual o de cierta intimidad. "Se les hace un lío, porque los padres saben dónde están, y se pierde ese límite entre lo privado y lo público. Entonces, de repente los padres pasan a saber todo. Los papás tienen que estimular la autonomía, la confianza, la clave está en que haya mucho diálogo, porque la ansiedad de los padres se traslada a los chicos, porque vos ves que los papás están permanentemente mirando el celular a ver dónde están", puntúa. Para la especialista, hay un uso abusivo de la tecnología en el ámbito vincular. "Hubo muchas generaciones de jóvenes que sobrevivimos con el teléfono público, sin WhatsApp ni apps de geolocalización. Me parece que a veces se usa un poco de más la tecnología y se dificulta el proceso de construcción de identidad, de privacidad y el que los chicos reconozcan que ellos también pueden solos, que no siempre necesitan a papá o mamá, y que eso es parte del camino", cierra Maroño. PS Sobre la firma Newsletter Clarín

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