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  • Reconstrucción de la tragedia de Bahía Blanca: la combinación fatal que convirtió a la ciudad en una trampa sin escape

    » La Nacion

    Fecha: 06/03/2026 01:52

    A fondo Reconstrucción de la catástrofe de Bahía Blanca Por qué la ciudad se convirtió en una trampa mortal Por Matías Avramow, Florencia Abd y Gabriel Podestá 6 de marzo de 2026 Durante el ruido del caos, la histórica inundación de Bahía Blanca fue atribuida a distintas causas: cambio climático, infraestructura insuficiente e ineptitud de la política local, provincial o nacional. A un año de la catástrofe, las razones se precisaron y jerarquizaron. De acuerdo a un informe elaborado por científicos del Instituto Nacional del Agua (INA), fueron dos los factores fundamentales que condujeron al desastre, que además se amplificaron por aspectos secundarios. La magnitud de la tormenta y el bajo nivel de pendiente donde la ciudad fue edificada se combinaron para un desenlace que nadie pudo prever. Cada calle de Bahía Blanca se sumergió bajo una mezcla de agua, barro y mugre. No hubo un lugar que escapara al menos a un centímetro de desborde, y ese número escaló, en algunos sitios, hasta los dos metros. Jamás en la historia de Bahía Blanca cayó tanta agua como durante aquella madrugada de viernes, el 7 de marzo de 2025. Casi cinco meses de lluvia se condensaron en tres horas. Entre las 4 y las 7 de la mañana se reportaron 210 milímetros. Hacia las 9, había 285 milímetros en algunos puntos. Cuando el diluvio cesó, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) registró 290. Y no hay ciudad en la Argentina que pueda resistir ese caudal. Pero hubo otra característica crucial: de acuerdo al reporte del INA, fue en la zona urbana de Bahía Blanca donde la tormenta circunscribió su intensidad máxima. Una nube de espesura descomunal se detuvo justo sobre la ciudad. Cuatro pluviómetros situados allí registraron valores inéditos, alcanzando los 348 milímetros. Para poner en perspectiva: en las devastadoras inundaciones de Río Grande do Sul de 2024 pasaron tres días para que la ciudad de Porto Alegre recibiera 258,6 milímetros. El agua caída en Bahía Blanca en relación a localidades cercanas Precipitaciones del 7 de marzo de 2025 00:00 00:00 22:00 04:00 15:00 Bahía Blanca Localidades cercanas Sin tiempo de reacción En la rotisería El Delirio el agua llegó a cubrir casi toda la puerta de ingreso del local, ubicado en la esquina de Florencio Sánchez 210, a una cuadra de un tramo entubado del arroyo Napostá. La mañana del 7 de marzo los vecinos se convirtieron en náufragos dentro de sus propias casas, transformadas en islas. Varios retrataron la imposibilidad de empujar las puertas de sus hogares debido a la tremenda presión que implicaba tener un nivel de agua tan alto como la estatura promedio de un jugador de la NBA. Los que estaban en la calle quedaron a la deriva de una corriente que los tapaba hasta las caderas o el pecho. Se aferraban a los muros o postes que encontraban. La corriente cobraba fuerza al bajar de la parte alta y menos urbanizada hacia la ciudad. La suerte de dique que formó el terraplén del tren provocó además que el agua se acumulara de un lado de las vías. Todo conspiró como si fueran eslabones de una cadena trágica. A las 19, todavía había agua en las calles. Aún hoy, hay muros de las estructuras que expiden humedad de la histórica inundación. Registros visuales del colapso Las marcas en muros y puertas se convirtieron en evidencias de la magnitud del fenómeno: el nivel del agua alcanzó casi los 2 metros. Los vecinos no podían salir de sus casas por la presión de la corriente sobre las puertas. El terraplén del tren formó undiqueen distintos puntos. Impidió el avance de la corriente hacia barrios como Pedro Pico y Altos Palihue, pero agravó la inundación del otro lado de la vía: el agua quedó contenida en zonas como Villa Mitre, Villa Rosario y parte de Centro Norte. La fuerza del aguafue uno de los factores más dramáticos. Frente a la Escuela N° 1 Nicolás Avellaneda, en Chiclana al 800, los vecinos eran arrastrados por la corriente casi sin margen de acción. Los vehículos, incluso los de gran porte, quedaban a la deriva por las calles y se apilaban como fichas de dominó. En el furioso recorrido desde las zonas altas hacia el estuario cercano al mar, el agua se fue volcando a los surcos del relieve, sobre todo por donde pasan el arroyo Napostá y el canal Maldonado. Según las estimaciones del estudio del INA, encabezado por el ingeniero Leandro Kazimierski, la velocidad podría haber alcanzado casi cinco metros por segundo en las zonas con pendiente más pronunciada. Por el contrario, el escurrimiento fue especialmente lento en la parte donde hay más construcciones: la zona baja, que es prácticamente plana, con un nivel de pendiente de apenas el 1%. Paula Zapperi, doctora en geografía de la Universidad Nacional del Sur, señaló a LA NACION que los más de 100 puentes que cruzan el Napostá y el Maldonado, los edificios y otras obras de la ciudad, además de la basura y el barro que llevó el agua, se sumaron a la débil pendiente como agravantes de los anegamientos. Bahía Blanca tiene una zona de pendientes y otra llana donde se concentra gran parte de la población. A las 4 de la mañana comenzó a llover en ambas, con mayor intensidad en el área urbanizada. La lluvia en las zonas altas generó corrientes descendentes que arrastraron barro y objetos hacia la parte baja, más cercana al mar. En la zona plana el agua quedó acumulada y sin desagotar por la falta de pendiente. Además, el concreto urbano junto con la infraestructura obstaculizaron la salida del agua. Fallas estructurales y cambio climático Integrante del comité de expertos por la crisis en Bahía Blanca, Juan Carlos Scheffer es una eminencia en ingeniería hidráulica y una de las voces más respetadas en temas de infraestructura. Desde el inicio del desastre, uno de sus ejes de análisis fue la falta de obras pensadas para aliviar posibles inundaciones. En diálogo con LA NACION, el especialista puso el foco en los dos cursos que descargan el agua acumulada de la ciudad: el arroyo natural Napostá y el canal artificial Maldonado, construido en 1947. Ambos atraviesan el corazón de Bahía Blanca y, en conjunto, podían liberar 300 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, con el paso de la tormenta del 7 de marzo del año pasado, el Maldonado quedó dañado. Por otro lado, el Napostá tiene un entubamiento en un tramo de tres kilómetros que redujo su capacidad de 120 metros cúbicos por segundo a 40. Se hizo sin pensar en el alivio del agua acumulada y generó un cuello de botella, indicó Scheffer. Consultado por este medio, el gobierno de la provincia de Buenos Aires afirmó que hay obras en marcha dentro del Plan de Reconstrucción Integral de Bahía Blanca, que contempla la refuncionalización del sistema hidráulico y el ensanchamiento del canal Maldonado. Triplica toda la capacidad de desagüe de la ciudad con respecto a lo que había antes. El viejo canal era una cicatriz que dividía la ciudad, opinó Scheffer. El balance del desastre fue elaborado por organismos nacionales e internacionales. La organización World Weather Attribution (WWA) consignó un saldo de 16 muertos y 1400 desplazados temporales. Calcularon, además, alrededor de 400 millones de dólares en daños. Según la entidad, es probable que fenómenos de estas características continúen sucediendo y se intensifiquen debido al cambio climático. En la misma línea, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) advirtió que episodios como el de Bahía Blanca podrían repetirse en el futuro, incluso volverse más frecuentes y severos. El informe de síntesis del IPCC es claro: a mayor calentamiento del planeta, mayor será el riesgo de enfrentar este tipo de catástrofes. Metodología La información utilizada para este desarrollo fue provista por la Universidad Nacional del Sur (UNS) y el Instituto Nacional del Agua (INA). Parte del relevamiento se basa en aportes de la ciudadanía a través de imágenes y videos publicados en redes sociales durante y después del evento. Además, tomamos información oficial del Servicio Meteorológico Nacional sobre las condiciones meteorológicas registradas durante el evento, incluyendo datos de precipitaciones, alertas y evolución del fenómeno, para contextualizar y explicar las causas de la inundación. A partir de la evidencia audiovisual y mediante un proceso de asignación de coordenadas, se identificaron distintos puntos de la ciudad donde fue posible estimar hasta dónde llegó el nivel del agua. Estas referencias permitieron marcar alturas aproximadas de inundación en diferentes sectores de Bahía Blanca. Con esa información se incorporaron capas de altimetría del terreno, datos sobre la morfología urbana y otras variables geográficas para reconstruir el impacto del agua sobre la ciudad. Estos insumos se integraron en un modelo espacial para estimar cómo se distribuyó la inundación en el territorio. Fuentes: - Universidad Nacional del Sur - Instituto Nacional del Agua - Servicio Meteorológico Nacional -Autoridad del Agua (ADA), Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia de Buenos Aires Especialistas consultados: Universidad Nacional del Sur Lic. Federico Berón de La Puente, Lic. Yamila Lambrecht y Dra. Paula Zapperi. Integrantes del Grupo de Geografía Física Aplicada del Departamento de Geografía y Turismo de la UNS. Becarios e investigadora del Conicet. Instituto Nacional del Agua Leandro Kazimierski y Mariano Re. Jefes de programa del Laboratorio de Hidráulica del Instituto Nacional del Agua y profesores adjuntos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en las áreas de hidráulica fluvial, modelos hidráulicos y modelación numérica. Créditos - Edición visual Pablo Loscri @ploscri - Edición periodística Florencia Fernández Blanco @florfb /Nicolás Cassese @nicassese - Producción periodística Miguel Bevacqua @miguelbevacqua /Gabriel Podestá @gabrielpodesta - Desarrollo 3d Alejandro Bogado @albogado /Gabriel Podestá @gabrielpodesta - Infografía Valentina Ravera @vravera_ /Candela Heredia @candehere_ /Florencia Abd @florenabd - Edición fotográfica Aníbal Greco @anibalgreco - Fotografía Santiago Filipuzzi @sanfilipuzzi /Mauro V. Rizzi @maurorizzifotos - Imágenes Documental Héroes en el Agua producido por LN Play - Agradecimientos Patricia Touyâa /Norberto Cragno Compartir Copyright 2026 - SA LA NACION | Todos los derechos reservados

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